9 de Diciembre del 2003 • Edición número 1,333
 SECCIONES

 Señales Deportivas
 



Suscripciones
al teléfono

565-5581, extensiones desde 391 hasta 400 de lunes a viernes de 9:00am a 6:00pm o al correo electrónico
Liter[a]tura

Un centenario de literatura panameña
Diálogo con Enrique Jaramillo Levi




Por Taty Hernández Durán

Panamá, centro del mundo, corazón del universo, está conmemorando su primer centenario de vida republicana en este mes de noviembre. No quisimos dejar pasar por alto este acontecimiento y, por ello, decidimos conversar sobre el quehacer literario, en la Tierra del Canal, con Enrique Jaramillo Levi, quien es editor, antólogo, promotor, difusor, cuentista y poeta, fundador y director de Maga, revista panameña de cultura, antólogo de literatura mexicana y centroamericana y actualmente coordinador de Difusión Cultural y profesor en la Universidad Tecnológica de Panamá, además de presidir la Fundación Cultural Signos. ¿Cómo se puede ser y hacer tantas cosas a la vez?

[A]hora. Cien años de literatura panameña. ¿Hay mucho o poco que decir sobre ella?

Enrique Jaramillo Levi. Habría mucho que decir, en la medida en que es un tiempo extenso y, dada la celebración en noviembre de este año del centenario de nuestra República. Pero debe aclararse que, como ocurre en todas las literaturas del continente hispanoamericano, es a mediados del siglo XIX cuando se publican los primeros poemas y cuentos románticos, seguidos a finales de dicho siglo por los de la escuela modernista; y antes y después del modernismo, así como de forma simultánea, se escriben también muchos textos realistas y naturalistas, criollistas en muchos casos.

Nuestro primer verdadero cuentista, cronológicamente hablando, es Salomón Ponce Aguilera, quien en 1892 empieza a publicar sus primeros cuentos en la “Revista Gris”, fundada por él y por Maximiliano Grillo en Bogotá ese mismo año. Es Darío Herrera, un poeta y cuentista modernista, quien publica en 1903 -fecha de nuestra independencia- el primer libro de cuentos de un panameño: “Horas lejanas” (Buenos Aires), muy elogiado por la crítica de la época.

[A]. Si se entiende que el autor/creador no debe abstraerse de la realidad que le rodea, ¿jugaron un rol particular, con sus creaciones, los escritores istmeños durante la presencia norteamericana en Panamá?

EJL. No pocos autores panameños escribieron novelas, cuentos, poemas y ensayos sobre el tema canalero y contra la presencia norteamericana en Panamá. Siempre ha sido así, aunque por supuesto no se trata de un tema exclusivo. Por ejemplo, ya desde 1906 Amelia Denis de Icaza había escrito su poema “El Cerro Ancón”, doliéndose de cómo nos arrebataron ese símbolo hermoso de nuestra naturaleza para convertirlo en un enclave militar. Las novelas de Joaquín Beleño -”Luna verde”, “Gamboa Road Gang” y “Curundú” son denuncias del racismo gringo en la entonces llamada Zona del Canal, por sólo darte dos casos emblemáticos. Pero casi toda la poesía de Manuel Orestes Nieto, uno de nuestros grandes poetas, trata este tema desde una perspectiva nacionalista que en nada riñe con la calidad estética.

Cuando ocurren los sangrientos enfrentamientos del 9, 10 y 11 de enero de 1964, en que por querer un grupo de estudiantes panameños poner nuestra bandera en un colegio público en esa zona, siguiendo un acuerdo entre los presidentes de ambos países, y que no se estaba cumpliendo, fuimos masacrados sin misericordia durante tres días -entonces rompimos relaciones diplomáticas con los Estados Unidos, con lo que eso implicaba ya en esa época-, surgieron hermosos poemas sobre ese tema en la pluma de poetas destacados (Diana Morán, Ricardo J. Bermúdez, Elsie Alvarado de Ricord, y muchos otros).

[A]. ¿Puede hablarse de generaciones y/o movimientos en el quehacer literario de este centenario?

EJL. Después del modernismo, el realismo/naturalismo, algunos tímidos intentos de vanguardia a partir de 1929 con el poemario “Onda” de Sinán, ya no. Sólo se hablaba de literatura rural y urbana. En los cincuentas empieza a haber una literatura que oscila entre lo existencial, lo absurdo y lo psicológico. En los sesenta se hace una literatura antiyanqui, social, de denuncia; en los setentas yo introduzco la literatura fantástica. Pero en realidad no hay movimientos claramente definidos ni permanentes.

[A]. Suenan muy pocos nombres de escritores panameños fuera del Istmo. ¿ A qué se debe esto?

EJL. Pésima distribución de los libros. Muy poca publicidad. La mayoría de los escritores panameños no han querido entender todavía que si no se promueven a sí mismos y mueven sus libros, nadie lo hará por ellos. Yo aprendí esa lección en México hace 33 años. A mí, por supuesto, me ayudó muchísimo el haber vivido y trabajado en México durante 12 años (1971-1983). Pocas editoriales se han interesado en los autores panameños, pese a su calidad.

A excepción, desde 1998, de Alfaguara (yo fui el primer panameño en publicar con Alfaguara México, en realidad el único, pues ahora los libros de esta editorial se producen en Costa Rica y tienen limitadísima circulación, casi que sólo local, ni siquiera centroamericana), con “Caracol y otros cuentos”. Si bien fui el primer autor panameño en publicar un libro de cuentos en España (“Duplicaciones”, 1990), Rosa María Britton también lo ha logrado posteriormente en dos ocasiones.

[A]. Enrique Jaramillo Levi, quien es editor, antólogo, promotor, difusor, cuentista y poeta, fundador y director de Maga, revista panameña de cultura, antólogo de literatura mexicana y centroamericana. ¿Cómo se puede ser y hacer tantas cosas a la vez?

EJL. En mi caso, es cuestión de personalidad múltiple. Me encanta investigar, editar libros y revistas, antologar, dar talleres y cursos de literatura, participar en círculos de lectura y en presentaciones de libros, organizar congresos y encuentros de escritores. Es una vocación profunda. Pero la hago desde mi oficio de escritor.

[A]. En cierta ocasión señaló que “los escritores (panameños) se han dado por vencidos antes de tiempo, es decir, antes de afinar sus instrumentos, poner realmente manos a la obra, y dar lo mejor de sí sin estar pensando en los lectores”. ¿Cuáles razones le indujeron a hacer esta aseveración?

EJL. El escritor que piensa en sus lectores está perdido, Se volverá complaciente, programado, dócil, simplón. Uno debe escribir lo que tiene que escribir. Y ya. Por otra parte, yo nunca seré un “best seller” porque mis obras tienden a ser complejas, en forma y fondo. Y trato de no hacer concesiones. No todos los lectores disfrutan mis obras o están dispuestos a intentar una mirada profunda. Muchos buscan lo fácil, lo previsible.

[A]. ¿Qué es para usted el cuento? ¿No piensa escribir novela?

EJL. El cuento es un instante ampliado, una mirada en profundidad a un momento en la vida de alguien (hablo metafóricamente, claro; podría tratarse de días y hasta de años, pero muy reconcentrados). No toda narración, y ni siquiera todo relato, es un cuento. Este género requiere una elaboración artística del material, una capacidad de síntesis y epifanía. Sólo debe contarse lo esencial. Y debe haber un aspecto enigmático o misterioso por descubrir, aunque no se trate de un cuento policíaco o fantástico. Una novela requiere el tiempo que el cuento no necesita. Pero el cuento no tiene absolutamente nada que pedirle a la novela, en ningún sentido; creo que el cuento es un género mucho más difícil y exigente.

[A]. ¿Cuáles son sus proyectos inmediatos?

EJL. Tengo inédito un nuevo libro de cuentos y otro de poesía, que empiezan a dar las consabidas vueltas en busca de editor; así como el ya mencionado de ensayos. Preparo una antología de poesía patriótica panameña para el Centenario: “Patria y poesía”, y también una antología de mujeres cuentistas de Panamá: “Flor y nata”. También preparo una antología de mi propia labor cuentística que abarcará 35 años de escritura; el libro, que espero algún día se publique, se llamará “Cuentos enigmáticos (Cuentos escogidos: 1968-2003)”.


Otros
artículos


Continuidad del tiempo
Libros
Martes mío
Un centenario de literatura panameña
Diálogo con Enrique Jaramillo Levi

La Sinfónica y las Grandes Ligas


VISITE LA WEB DE LOS PERIÓDICOS
Hoy|El Nacional


Revistas Nacionales, S. A. | Santo Domingo, República Dominicana | Todos los Derechos Reservados