9 de Diciembre del 2003 • Edición número 1,333
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Plantas de laboratorios

La expedición busca alcanzar la cima de las diez montañas más altas de la República Dominicana en diez días





Por Julissa Lorenzo

Hace alrededor de 14 mil años el hombre dio el paso que lo alejaría de las cavernas dando inicio a la vida sedentaria para ir construyendo la civilización. Es cuando por primera vez pudo incidir sobre la disponibilidad de los alimentos, surgiendo así la agricultura.

En la actualidad existen en el mundo unas siete mil plantas registradas como especies de cultivos para la alimentación y la agricultura que sirven de sustento al hombre. Y es con el fin de preservar esta fuente de subsistencia que los científicos han logrado grandes avances tecnológicos e innovaciones en torno al mejoramiento de los cultivos.

Es el caso de la biotecnología que posee una gran gama de nuevas técnicas para mejorar genéticamente las plantas y sus frutos. Entre estas nuevas técnicas que se desarrollan a nivel de los laboratorios especializados están los injertos, las clonaciones y las plantas in vitro.

Los injertos

A través de los injertos pueden seleccionarse los rasgos más deseables de una planta y colocarlos en otra para incrementar su productividad. De esta manera los científicos han logrado que ciertas especies sean más resistentes a plagas o enfermedades.

Aunque se le está dando un uso más científico a esta técnica, lo cierto es que la historia de los injertos se remonta a la antigüedad, pues se tienen pruebas de la existencia de esta práctica de 1000 años antes de Cristo. No obstante, su práctica ha ido superándose con los nuevos conocimientos sobre fisiología y citología alcanzados por el hombre.

Otras finalidades de los injertos son obtener árboles más bajos, conseguir frutos en menor tiempo, tener flores de más de un color en una misma planta y mantener variedades de preferencia.

Existe una gran variedad de plantas alimenticias en las que se puede llevar a cabo este tipo de técnicas como son el limón, naranja, mandarina, manzanas, duraznos, aguacates, entre otros.

Cultivos por clonación

Una pequeña célula de una planta puede generar una planta completa con las mismas características de la planta madre. Este nuevo tipo de reproducción se logra gracias a las características de las células vegetales que se pueden dividir y reproducir rápidamente, es lo que se conoce como "totipotencialidad".

Con esta técnica se han logrado reproducir frutas y verduras, sin que la población se percate que está consumiendo un producto “natural” originado en un laboratorio. Aunque parezca sencillo, la aplicación de esta técnica necesita una gran labor de investigaciones en probetas, cámaras de luz y un riguroso sistema de limpieza de las plantas en un laboratorio de cultivo de tejidos. Se apoya de varias disciplinas y ciencias como la biología, bioquímica, genética, virología, agronomía, química, entre otras. Entre los ejemplos más cercanos de cómo se está aplicando esta técnica se encuentran El Salvador, donde se realiza la clonación de guineos, y Brasil, donde se ha innovado en la clonación de café.

Plantas in vitro

De las yemas de una planta se logra reproducir y desarrollar otra gracias al cultivo in vitro. Todo se desarrolla bajo un medio ambiente controlado en cuanto a temperatura, nutrientes y luz, en un entorno totalmente aséptico.

Lo interesante de esta técnica es que las células, tejidos y órganos vegetales pueden crecer y desarrollarse separados de las plantas, para eso se usan medios de cultivos adecuados que contienen los nutrientes necesarios para el desarrollo de la misma. Y todo se produce en un frasco sellado y el resto del trabajo se deja en manos de la naturaleza.

¿Y República Dominicana?

De forma tímida y lenta, en el país se han ido introduciendo estas técnicas a nivel de laboratorio, especialmente los cultivos in vitro. Estas investigaciones se realizan, por ejemplo, en el laboratorio del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIA), de la Facultad de Ciencias Agronómicas y Veterinarias de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

Bernarda Castillo, directora del INIA, explica que en la actualidad desarrollan dos importantes proyectos utilizando esta técnica, el primero es con una forragera que lleva por nombre común morera excelente para la alimentación del ganado debido a su alto contenido en nutrientes. Asimismo, desarrollan un proyecto de orquídeas para la venta comercial.

Y la actividad está dando ya sus frutos, pues las últimas plantitas de forragera fueron compradas por unos productores de Moca, el pedido total fue de 10 mil plantas.

“Esta forragera tiene un alto contenido en nutrientes. Se ha probado en otros países como Costa Rica donde se utiliza normalmente para la alimentación de borregos, chivos y ganados. Su contenido en nutrientes es de un 26 por ciento”.

Según explica, la reproducción de morera permite una gran producción en un tiempo relativamente corto.

La reproducción in vitro de esta planta se inició hace dos años gracias a la ayuda del profesor Radhamés Silverio, quien es veterinario, que poseía una planta con yemitas y quería su reproducción.

Entre los beneficios que esta planta aportaría a los ganaderos dominicanos está el alto contenido de nutrientes con lo que evitarían tener que comprar alimentos importados.

Antonia Tapia, una de las cuatro especialistas que se encargan de hacer andar este importante laboratorio, explica que sabían que la planta era una forragera rica en nutrientes y que en América Central se estaban realizando investigaciones en torno a la misma, ya que se dieron cuenta de que el cultivo de su tejido in vitro era más digerible para la alimentación del ganado y el conejo que la producida tradicionalmente.
Castillo indica que esta planta se encuentra a la venta, ya aclimatada y lista para ser sembrada. Cada una de estas plantitas tiene un costo de seis pesos.

Esta investigación -puntualiza- será muy importante para el país cuando alguien que pueda valorarla en su justa medida decida brindar apoyo al laboratorio para seguir desarrollando la investigación.

Las orquídeas

La decisión de reproducir las orquídeas, especialmente las de tipo comercial, surgió cuando estas especialistas se dieron cuenta de que había muchas especies en vías de extinción. En ese sentido, Antonia Tapia explica que “comenzamos con una especie criolla, pero luego nos fuimos a las comerciales. Roger Medina, un coleccionista, fue quien nos comenzó a facilitar el bulbo para nosotros sembrarla in vitro en un medio artificial, es decir, en un ambiente controlado, y al cabo de dos a tres meses comenzaron a verse los resultados. El crecimiento depende del género para la clonación. El género que florece más rápido es el Dendrobium, luego la Pharlenopsis, la Catleya y finalmente la Grammatophyllum. Un dato interesante es que las orquídeas tienen menos gastos in vitro que las moreras. Hasta el momento, las plantitas in vitro se venden al público a diez pesos, con el compromiso de que el comprador tenga capacidad para aclimatarla.

[El laboratorio]

Bernarda Castillo manifiesta que el mantenimiento de un laboratorio de ese tipo es muy relativo, pues depende de la finalidad y el tamaño que posea, “nosotros no tenemos un presupuesto, este laboratorio se mantiene con lo que vendemos, básicamente. Hablar de dinero siempre ha sido un problema”.

En tanto, ese laboratorio tiene tres objetivos claros, primero la docencia, segundo la investigación y el tercero la producción.

El laboratorio fue creado por la FAO en el año de 1991, cuando se empieza con la idea de formar un laboratorio de biotecnología, que no posee la Facultad de Agronomía. Con esos fines se trajo una cabina de flujo laminar que absorbe toda espora u hongo creando un ambiente estéril, y es con la que realizan el trabajo de investigación.

Pese a la importancia que un laboratorio de este tipo representa para el desarrollo de la moderna agricultura en el territorio nacional, lo cierto es que no poseen los recursos necesarios para la obtención de mejores resultados.

Con humildad y casi a regañadientes, la directora de este departamento explica que tiene serios problemas para mantener a flote la producción in vitro de cualquier cultivo debido a los problemas energéticos y a la falta de una planta de energía eléctrica. ¿Que sucede específicamente? Que para poder desarrollar y llevar a feliz término cualquier producción a través de esta técnica, se necesita un ambiente controlado en cuanto a humedad, luz y temperatura lo cual no es posible con las largas horas de apagones y sin poseer una planta de emergencia.

También, necesitan otras dos cabinas que les permitan expandir el laboratorio, “ una vez el Señor Presidente se interesó en algo como esto y lo que hizo fue pedírselo al rector de la Universidad, el le pidió a cada unidad que entregara un proyecto. Nosotros lo entregamos al enlace creado por el Presidente para servir de vínculo pero no sabemos en qué paró eso”.

Otros proyectos

Además de los proyectos anteriormente citados, se desarrollan los siguientes:

1.- Búsqueda de variedades de lechosas resistentes a la sigatoka negra.
2.- Claveles híbridos de alto rendimiento.
3.- Durabilidad de la resistencia a la sigatoka negra en FHIA-21.
4.- Evaluación de diferentes variedades de maíz para ser usados como forrajeras.


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