11 de Noviembre del 2003 • Edición número 1,331
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El cafesito de [a]hora

Rafael Camilo:
“La reforma tributaria que propone el Gobierno es una trampa”






Por Juan de la Cruz

Economista y ex director del la Oficina Nacional de Planificación (ONAPLAN), Rafael Camilo afirma que la economía dominicana está atravesando por una profunda crisis, que se refleja en una gran recesión motivada por la devaluación de la moneda dominicana, los altos niveles de inflación y la desconfianza de los agentes económicos en las ejecutorias del Gobierno.

Esa situación es la que explica la volatilidad de la tasa de cambio respecto al dólar, muy a pesar de que las autoridades han tomado una cantidad ilimitada de medidas para hacerla bajar, pero el dólar se ha mantenido por encima de RD$36.0 por uno. Eso también es lo que explica que más de US$3,500 millones hayan salido de la economía dominicana en forma de fuga de capitales o repatriación.

A todo eso se agrega el incremento de la deuda externa en alrededor de US$2,400 millones en tan sólo tres años y medio, al pasar de US$3,600 en el 2000 a US$6,000 en la actualidad, teniendo que pagar por los servicios de la deuda externa en el próximo año cerca de RD$40 mil millones y otros 25 mil millones para el pago de la deuda cuasi fiscal del Banco Central, lo que implicaría casi el 50 por ciento del presupuesto del próximo año.

A continuación el texto de la entrevista con Rafael Camilo.

[A]HORA. ¿Cómo valora usted la situación económica del país en las actuales circunstancias?

Rafael Camilo. La economía dominicana está pasando en la actualidad por una profunda crisis caracterizada por una gran recesión, es decir, por una caída del Producto Interno Bruto debido a un proceso inflacionario que afecta a toda la población dominicana y sobre todo a la población de ingresos fijos, acompañada de un proceso devaluatorio de la moneda nacional, lo que crea un desequilibrio general en la economía. Por tanto, esos factores están determinando que la crisis actual sea una crisis muy peligrosa en términos de las consecuencias sociales que puede ésta traer para la gobernabilidad del país en los próximos meses, porque el efecto que esta crisis económica está teniendo sobre la población es devastador, ya que ha reducido signia las exportaciones que iba a generar este año RD$3,500 millones y el año que viene RD$7,000 millones, porque era provisional. La indexación de los combustibles, porque el Gobierno tenía que agregarle al impuesto a los combustibles la inflación, que no lo había hecho. El ajuste se hace por la tasa cambiaria semanal, y trimestral por la inflación, pero el Gobierno lo había hecho. Un error, porque no se siente, pero si todo esto tú lo haces junto al mismo momento representa RD$1,200 millones más. El impuesto de 25% a las asociaciones de ahorros y préstamos iba a dejar RD$1,200 millones y el otro era el 0.15% a los cheques, que asciende a 1,300 millones de pesos en el 2004. Pero da la situación que esos impuestos no han generado lo que el Gobierno pensaba que iban a generar. El impuesto del 5% a las exportaciones era de alrededor de RD$350 millones mensuales y el primer mes que se ejecutó, agosto de este año, tan sólo recibieron ingresos por RD$70 millones, es decir, fue un fracaso. De ahí es que viene que el Gobierno esté dando saltos de una figura impositiva a otra, sin tener claro qué es lo quiere. Sobre todo, que el Gobierno no ha definido claro un programa de estabilización económica. Ahí es que está la situación, lo que refleja que el Gobierno está dando palos a ciegas. Y que cada vez que define una figura impositiva hay intereses que se defienden contra ella, porque toda la sociedad está compuesta por grupos o sectores de intereses, por eso cuando quiere ponerle el impuesto a la exportación viene el problema con ese sector, cuando quiere ponérselo a los importadores viene el problema con los importadores, si se lo pone a los combustibles viene el problema del transporte y de los mismos sectores sociales.

EL 2% A LAS IMPORTACIONES

[A]. ¿El 2% a las importaciones que aprobó el Senado y que está pendiente de aprobación por parte de los diputados, qué efecto tendría para ese sector y la población en general?

RC. Ese impuesto, al igual que la comisión cambiaria, es inflacionario. Pero además son impuestos que van en sentido contrario de una posible recuperación del crecimiento económico porque atacan directamente a la base productiva nacional en gran medida, porque la economía dominicana se mueve con importaciones. No solamente el consumo directo, sino todos los insumos que importa el país en el momento que se les colocan impuestos tienden a disminuir. Fíjate, que eso se hace cuando tú quieres provocar un ajuste en el sector externo, es decir, para bajar o estabilizar la tasa de cambio. Tú lo haces con ese objetivo, pero no con el objetivo de recaudar, porque si tú lo haces con ese objetivo, lo que hace es que te disminuye las importaciones y te disminuye tu capacidad recaudatoria. Esto quiere decir que si tú lo haces para disminuir las importaciones porque quieres estabilizar la tasa de cambio y se gasten menos dólares, con ese objetivo es correcto, pero no con el objetivo tributario, porque el objetivo tributario tiende a disminuirla, como va a suceder con la comisión cambiaria y con ese impuesto del 2%. Además de la inflación que provoca ese tipo de impuesto.

[A]. ¿Qué es lo que está pasando con el dólar, porque según los indicadores de los sectores generadores de divisas la afluencia de dólares se ha mantenido estable y la tasa de cambio no baja, independientemente de las medidas que se tomen?

RC. Una de las situaciones más graves que tiene la economía dominicana es la devaluación y sobre todo la volatilidad de la tasa de cambio, donde un día está a un precio y otro día a otro; sube y baja. Ahora mismo la situación de la economía dominicana no es para que el dólar, primero, tuviera volatilidad y segundo que el peso dominicano estuviera tan devaluado. ¿Por qué? Porque las importaciones han caído en más de un 30%. La economía está en recesión, lo que quiere decir que no está demandando muchos dólares para el desenvolvimiento de la misma. Lo que está determinando esa volatilidad y la devaluación es la confianza. Es la incertidumbre de los agentes económicos, entendiendo por agentes económicos a toda la población, que ante una situación de incertidumbre tiende a resguardarse, a comprar y a no vender lo que le ingresa, a menos que tenga que cubrir una necesidad. Y en otro aspecto, a proteger sus ahorros, sobre todo en el exterior. Yo pensaba que de la economía dominicana habían salido entre US$2,000 y US2,500 millones, pero una información que recibí de una institución norteamericana que participó en la compra de bonos dominicanos me dice que ellos han estimado US$3,500 millones, que han salido de la economía dominicana por los problemas de la devaluación y la desconfianza, que eso es precisamente el resultado de esta crisis económica. El punto clave ahora mismo para superar la crisis económica es que el Gobierno trate la devaluación de la moneda dominicana, porque esto es lo que incide en el problema de la inflación que afecta a la población de menores ingresos. El Gobierno tiene que diseñar un programa de estabilización económica y no buscar parches para tratar de solucionar el problema, el cual llevaría necesariamente a una revisión del gasto público.

ENTRAMPADOS

[A]. A propósito del gasto público, ¿qué pasará con el presupuesto del 2004 y la reforma tributaria que el Gobierno está tratando de poner en práctica?

RC. El problema que se está ventilando ahora, que es la reforma tributaria, que fue una de las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional, yo creo que ese hecho ha metido en una trampa a la sociedad dominicana y en esa trampa han caído algunos partidos políticos y el empresariado nacional. Se dice que solamente se estabiliza la economía dominicana con una reforma tributaria y les buscamos más ingresos al Gobierno. Eso a mi modo de ver es un entrampamiento al que nos han llevado, sobre todo desde el Gobierno, para que le den mayores ingresos. Un gobierno como el actual no tiene límites en el gasto y, por tanto, no tiene límites en los ingresos. Entonces, ¿cuál es la situación que ha llevado a la crisis fiscal? El problema del endeudamiento externo, que para el año que viene nosotros vamos a tener que buscar entre RD$35,000 y RD$40,000 millones para el pago de la deuda externa. Y cerca de RD$25,000 millones por el déficit del Banco Central y RD$25,000 millones más para el pago de la deuda interna a los bancos comerciales y suplidores, que sumados nos dan cerca de RD$60,000 millones que nosotros tenemos de déficit para el año que viene.

[A]. ¿Qué quiere decir eso?

RC. Que el problema de la reforma tributaria que se está planteando en el país es una trampa del gasto público. No es producto de una necesidad para que el Estado cumpla mejor las funciones que tiene, como retóricamente se dice últimamente, de lucha contra la pobreza. Es decir, de dar una educación mejor, de mejores hospitales, de programas de viviendas, alimentación, agua y, sobre todo, de desarrollar infraestructuras en el país para el desarrollo económico. No es ante una situación como ésa que estamos planteando una reforma tributaria, sino que se está planteando exclusivamente para pagar deudas, que el año que viene va a estar en cerca de US$6,000 millones. Es decir, lo llevó de US$3,600 millones, que fue como lo encontró, a US$6,000 millones.

El segundo aspecto fue la forma ilegal como se manejó la crisis bancaria, lo que llevó a que el Estado asumiera una deuda privada y la convirtiera en deuda pública, ya que la deuda por la quiebra de los bancos el Estado la asumió violando la Ley Monetaria y Financiera.

Entonces, ante esos dos aspectos, le están planteando a la población dominicana que debe seguir sacrificándose, pagando impuestos para cumplir con unos compromisos de pago de los cuales la población dominicana no recibió los beneficios. Ni de los US$500 millones de la primera partida de los bonos soberanos, de la segunda partida de US$600 millones ni de los préstamos que ha aprobado el Congreso.

[A]. ¿Cuál es la diferencia que existe entre reforma tributaria y reforma fiscal?

RC. Cuando se habla de una reforma tributaria en el país normalmente hablamos de una reforma tributaria de aumento de impuestos, y esa es una parte de la reforma tributaria. Por eso es que hay que hablar de reforma fiscal, porque la reforma fiscal te incluye el gasto público, pero te incluye también la parte administrativa de las instituciones fiscales. Es decir, tú tienes que concebir la reforma tributaria actual de forma integral, para que no sea una reforma coyuntural como la que se hizo en el 2001 y fracasó, de forma que incluya una nueva ley de presupuesto, el cambio en la Constitución de la República del artículo 55 que le da libertad al Presidente de la República para ejecutar el presupuesto y, sobre todo, el excedente presupuestario como él quiere, una reforma del área administrativa para darle mayor eficiencia a la administración tributaria, y debiera incluir en el mediano plazo la unificación de Aduanas e Impuestos Internos, lo que les daría mayor integridad. Sobre todo porque dentro de unos años la Dirección General de Aduanas no tendrá la función que tiene ahora, porque cada día van a ser menores los aranceles o impuestos en aduanas. Entonces esa unificación le da mayor capacidad a la administración. Pero, así mismo, la parte financiera del Estado, es decir, los procesos del gasto público, como son Presupuesto, Tesorería, Contabilidad…O sea, ese sistema integral. Eso es lo que es una verdadera reforma tributaria, una reforma fiscal.

[A]. ¿Pero eso es posible hacerlo en las condiciones actuales por las que atraviesa el país?

RC. Sabiendo que ahora mismo eso no se puede hacer, lo importante de esta reforma tributaria es que no debe ir por el aumento de los impuestos, sino que debe ir por una revisión del gasto público, para no cargarle a la población nuevos impuestos. Una revisión del gasto público que conlleve dos aspectos: primero la reducción del gasto corriente en aquellos aspectos que no significan un gasto de calidad, y en segundo lugar la reducción del gasto en los compromisos de deuda que tenemos para el año que viene. El Fondo Monetario Internacional ha puesto como condición una reforma tributaria en uno de sus puntos. Pero, ¿qué sucede? Que precisamente ese es el papel del FMI, cobrar la deuda externa. Y el acuerdo fundamentalmente lo que habla es de la necesidad de darle sostenibilidad. En el primer punto del acuerdo con el FMI dice: “El Gobierno buscará una reforma impositiva en el 2004 con el objetivo de establecer una fuerte base de ingresos para asegurar la sostenibilidad a mediano plazo”. O sea, que el objetivo del Fondo con la reforma tributaria es que nosotros paguemos la deuda externa. Hay que buscar los mecanismos para renegociar la deuda externa, reducir a menos de un 50% los compromisos de deuda externa. Ese debe ser el objetivo del Gobierno. Y para la deuda interna buscar otro mecanismo, otra reestructuración de la crisis financiera interna, sobre todo del Banco Central, para que esos compromisos no recaigan sobre el presupuesto del año que viene.

[A]. Cuál es realmente el estimado de ingresos y el presupuesto de gastos para el 2004?

RC. Para el año que viene hay un estimado de ingresos de alrededor de RD$110 mil millones, sin reforma tributaria, y un estimado de gastos de alrededor de 160 mil millones, es decir, que estamos hablando de un déficit de más de 50 mil millones. Por eso es que yo creo que ha sido parte del mismo Gobierno filtrar la información para que eso se ventile públicamente para justificar la reforma tributaria y no trabajar. O sea, decir vamos a tener un déficit tan grande que es necesaria la reforma tributaria rápida. No como lo plantea el Fondo para el año que viene, sino que sea hoy mismo. Eso es un caramelo para asustar a la gente. Esa es la trampa que yo veo. Para el año que viene el FMI sólo va a aceptar un déficit del sector público consolidado de un 2.5% y en el 2005 de apenas un 1%. El problema está en que el Gobierno debe buscar la forma de reducir su compromiso de deuda, el cual no debería pasar del 20 al 25% del presupuesto del año que viene, si queremos ejecutar un presupuesto adecuado, porque ese año debería ser el año de la reorganización de las finanzas públicas de los últimos meses que le queden al Gobierno y de los primeros meses del próximo Gobierno que entrará a partir de agosto.

[A]. Qué usted opina sobre el decreto que crea la Comisión Especial para la Reforma del Sector Eléctrico?

RC. Fíjate, yo creo que el Gobierno cayó en la trampa del populismo, de hacerle creer a la población que estaba tomando una decisión patriótica, nacionalista, y que iba a recuperar un patrimonio público y que le iba a dar mejor servicio. Cuando sabemos que el problema del sector eléctrico es un problema financiero, es decir, no se cobra la energía y no hay un flujo de recursos para pagar la generación de la energía, porque en la actualidad en el país tenemos más de un 50% de capacidad de generación y el problema está en la distribución.


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