|
|
SECCIONES
|
|
|
Política
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Señales Deportivas
|
| |

|
|
|
Suscripciones
al teléfono
565-5581, extensiones desde 391 hasta 400 de lunes a viernes de 9:00am a 6:00pm o al correo electrónico
|
|
 |
|
 |
|
|
 |
 |
Visión dominicana y valores de Hostos
Por Rafael García Romero
El último libro de Miguel Collado, de entrada, aporta una nueva palabra a nuestro medio, que nace de la combinación de otras dos: Biblio y Hemerografía. Una y otra solas inquietan y mueven a la reflexión profunda. Imagínense cuando se combinan y forman Bibliohemerografía, una palabra nueva, que de por sí no es muy doméstica, inusual; además, no tiene una fácil pronunciación.
No quiero entrar en detalles semánticos explicando que la palabra bibliografía viene del griego biblion, que significa libros, y grapein, que quiere decir describir. Y que hemero es un término también griego para referirse a los diarios, a los periódicos. He aquí una obra que se nutre de informaciones vinculadas a Eugenio María de Hostos provenientes de libros y periódicos dominicanos.
Ahora, ¿qué llevó a Miguel Collado a publicar un libro que se titula Bibliohemerografía hostosiana de autores dominicanos (1876-2003)?
Yo puedo afirmar que la pasión por el trabajo bibliográfico, de investigación, su denodado interés de hurgar en el pasado y los bancos bibliográficos de República Dominicana, que forman tesoros, tesoros de la sombra que a nadie, salvo a una minoría como él, llama la atención. Son tesoros que duermen y mueren en bibliotecas privadas, públicas, en colecciones de periódicos del Archivo General de la Nación.
A Miguel Collado, que es nuestro único bibliógrafo, también lo anima su particular interés por las efemérides de la literatura dominicana. Afana constantemente con una especie de safari que lo lleva a la caza de primicias bibliográficas, informaciones de nuestra prehistoria literaria, ofrecidas con la seguridad absoluta de quien valida y verifica una y otra vez la información que ofrece en cada libro que publica.
Yo recuerdo el último poema que leí de Miguel Collado, y que publicó con mucha ilusión en un libro titulado Un encuentro propiciado por la lluvia. Ese libro es muy importante para la literatura dominicana, primero por su alto contenido poético, y además porque con él Miguel Collado desertó de la poesía y pasó a hacer grandes contribuciones, contribuciones valiosas desde ese mismo día que despertó con la idea de publicar un libro titulado Apuntes bibliográficos sobre la literatura dominicana.
El libro Un encuentro propiciado por la lluvia es una obra con un alto valor de nostalgia. En la producción de este escritor lo veo como el libro del adiós, funcionó a modo de faro que le indicó a Miguel Collado que terminaba una etapa de su vida, que debía abandonar una senda y enrumbar sus pasos por ese camino real que se abría para él.
Nadie como este hombre entonces para decir a qué lugar va la poesía cuando se muere. Hay que saludar el nuevo escritor que nació ante el cadáver de ese lejano y último poemario, que dio paso al intelectual que escribió Jánico: notas sobre su historia, en 1993, y Primicias de América en Jánico, de 1993. Una época de luz para él, ya que ese mismo año obtuvo el Premio Casa del Escritor Dominicano con su libro Apuntes bibliográficos sobre la literatura dominicana; en 1999 publicó Bibliografía comentada sobre comunidades de la República Dominicana (1900-1998), y en el 2002 publicó, en autoría con Rafael García Romero, que soy yo, Ensayos Críticos sobre escritoras dominicanas del siglo XX.
El libro Bibliohemerografia hostosiana de autores dominicanos (1876-2003) es un faro. Una especie de vínculo, un libro que funciona con sus propias reglas y a modo de vaso comunicante. Establece una fraternal conexión con otros libros, dialoga con ellos, sirve de voz, constituye una forma de memoria de relevo, que trae en su vientre, igual que esos grandes cargueros trasatlánticos, toneladas de informaciones.
En la página 97, a modo de Apéndice, hay una cronología de la vida, humanidad y pasión de Eugenio María de Hostos, y de esa información quiero compartir cinco fechas con ustedes.
1879. Hostos, que era puertorriqueño, llega de esa isla a Santo Domingo e inicia su labor educativa y cívica. En ese año nace aquí su hijo Eugenio Carlos.
1880. Funda y dirige la primera Escuela Normal del país y dicta cátedras de derecho y economía política en el Instituto Profesional.
1881. Funda la Escuela Normal de Santiago de los Caballeros. Publica el opúsculo Los frutos de la Normal (exposición de pedagogía práctico cientifica escrita por encargo del gobierno dominicano). En marzo de ese año nace su hija Luisa Amelia.
1900. Llega a Santo Domingo (desde 1888 vive en Chile, cuyo gobierno lo llama para trabajar en la reforma de la enseñanza, viaja a los Estados Unidos y regresa a Puerto Rico en 1899) y es nombrado Inspector General de Enseñanza Pública.
1902. Es nombrado Director General de Enseñanza (equivalente a un secretario de Estado de Educación en la actualidad). Desempeña a la vez la dirección de la Escuela Normal de Santo Domingo.
LIBRO QUE ES UN FARO
En cada página, desde la primera hasta la última, el libro de Collado cumple con su objetivo de bibliohemerografiar a Eugenio María de Hostos. Lleva a los lectores e investigadores la idea de perpetuidad y conservación, cumple con el objetivo de inmortalizar informaciones, de hacer un aporte a la conformación final de un banco de datos, que sirva para mantener viva la imagen, la escritura, las ideas y voces que se acercan o adversaron al maestro, educador y humanista de Puerto Rico, República Dominicana y media América.
No es una publicación acabada, ya que cuando se trata de Hostos no hay forma de escribir la última palabra. Hay que conocer otras ediciones de este libro y otros libros, aunque no con la misma característica que éste de Collado para conocer a Hostos: Apóstol de una causa/ prócer de un ideal/ fundaste en la República/ la escuela Racional./ Como dice el Himno a Eugenio María de Hostos, incluido en el libro como apéndice y que escribió Ramón Emilio Jiménez, con música de José de Jesús Ravelo.
Un libro, Bibliohemerografia hostosiana de autores dominicanos (1876-2003), que se abre, igual que una puerta del conocimiento, para todo aquel que todavía no sabe quién era Hostos, qué hizo Hostos y qué dicen muchos libros y periódicos sobre la inmensa labor educativa de Hostos.
Un faro para ayudar, auxiliar, apoyar a investigadores, a gente que desea establecer coordenadas, fechas, efemérides sobre Eugenio María de Hostos.
Si alguien quiere saber quién escribió, por ejemplo: Leyendo El sembrador hacemos una doble peregrinación: por el mundo físico y la geografía de España, Estados Unidos y nuestros pueblos y por los caminos interiores, el alma heroica de Hostos. Y junto al ideario del pensador, patriota y revolucionario Hostos, van quedando consciente o inconscientemente huellas del pensamiento de Juan Bosch como su amor a la patria, su sentido de vida como lucha
Sólo tiene que abrir este libro en la página 27 y leerá que la cita corresponde a José Ferrer Canales en el prólogo titulado Juan Bosch y Hostos que figura en la quinta edición del libro de Juan Bosch, Mujeres en la vida de Hostos, de 1996.
O: La cultura nacional es, en sus aspectos esenciales, obra de Hostos. Aunque en él sólo se acostumbra a ver al reformador de la enseñanza, al sembrador que hizo su siembra de futuro en canteros de aulas, al propagador de una nueva pedagogía en que el dato racionalista sustituye los arcaicos sistemas de la escuela rutinaria, las proyecciones de su genio iluminan, desde hace más de medio siglo, toda la conciencia social dominicana. Acaso de mayor trascendencia que la revolución que llevó a cabo en nuestra conciencia pública, que escribió Joaquín Balaguer en su libro Azul en los charcos, en 1941, y que reprodujo 42 años después en otro libro titulado Discursos: temas históricos y literarios.
En el libro Bibliohemerografia hostosiana de autores dominicanos (1876-2003) todo es útil, desde la primera hasta la última línea. Util el índice y útil es la exquisita bibliografía. Util es el minucioso, correcto y acertado índice de autores, que lleva sin equívocos a los lectores a la página donde se menciona determinado personaje.
Un libro, en fin, que exhorto a tener en casa, ya que formará parte de una herencia de la sabiduría y la inteligencia que debe entregar un padre a un hijo, a un hermano, a un amigo, y que normalmente no se hace. Esta obra de Miguel Collado es una joya, una luz poderosa para el cultivo de la inteligencia, la educación y la cultura. |
 |
Otros
artículos
Pensamiento ante los Editoriales de
Freddy Gatón Arce
Libros
Visión dominicana y valores de Hostos
Con la música a otra parte
|
|
|
|
|
VISITE LA WEB DE LOS PERIÓDICOS
|
Hoy | El Nacional
|
Revistas Nacionales, S. A. | Santo Domingo, República Dominicana | Todos los Derechos Reservados
|
|