6 de Octubre de 2003 • Edición número 1,326
 SECCIONES

 Política

 Señales Deportivas
 



Suscripciones
al teléfono

565-5581, extensiones desde 391 hasta 400 de lunes a viernes de 9:00am a 6:00pm o al correo electrónico
Report[a]je
La presa de Hatillo
Una amenaza para Cotuí

Ningún gobierno, excepto el de Balaguer, se ha preocupado por buscar fuentes alternativas de energía como lo es la generación de electricidad mediante las represas hidroeléctricas, que también sirven para incrementar el riego y el suministro de agua potable a la población.




Por Santiago Estrella Veloz

La falta de criterio operativo en lo que respecta a los grandes proyectos hidroeléctricos del país se ha convertido en un peligro en tiempos de ciclones o torrenciales aguaceros que llenan los embalses.

El caso más revelador es el de la presa de Hatillo, en la provincia Sánchez Ramírez, que a pesar de estar llena no es desaguada mediante la producción de energía eléctrica, que tanta falta hace al país. El problema parece tener raíces en intereses económicos, pero además en la falta de una correcta política hidráulica y en la dura realidad de que, aun cuando existen 15 presas, no hay técnicos especializados en su manejo. Hay “operadores”, pero no especialistas en esa área.

Las autoridades se han limitado a advertir a los residentes aguas abajo de la presa, principalmente a los residentes en la comunidad de Cotuí, que tomen “las precauciones pertinentes”, en lugar de hacer lo que corresponde, que es vaciar la presa y no ponerse a esperar que toda el agua del embalse salga por el vertedero superior. En tal situación, al resultar insuficiente, el agua vertería por la corona de la presa, que al ser de tierra podría erosionarse paulatinamente y en cuestión de horas o de días causar una catástrofe.

Hace algunas semanas el director de la Defensa Civil, contralmirante Radhamés Lora Salcedo, advirtió a los residentes en Cotuí sobre el peligro que les acecha. Mientras que el ingeniero Silvio Carrasco, director del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, se expresó en el mismo sentido. Pero ninguno de estos dos funcionarios propuso soluciones.

Otras voces se han sumado al coro de quienes simplemente alertan sobre el peligro, pero no ofrecen la solución correcta, que sería la de desaguar la presa por los medios previstos, el más lógico de los cuales es ponerla a producir electricidad.

Expertos de alta calificación en este tipo de obras dicen que en temporadas ciclónicas como la actual lo correcto es que los embalses sean desaguados hasta llevarlos al nivel mínimo de operación a fin de que si se producen grandes acumulaciones de agua los embalses puedan “laminarse”, lo que en términos técnicos significa absorber mayor cantidad de agua sin que el vertedero rebose la presa.

DESAGÜE DE LAS PRESAS

El ingeniero Fabio R. Herrera Miniño, entendido en asuntos hidráulicos, escribió recientemente un artículo en el que habló sobre la operación de presas en tiempos de huracanes (Hoy, 18 de septiembre de 2003), en el que dijo que “utilizar los desagües de emergencia de las presas es poner en marcha grandes volúmenes de agua durante varios días, lo cual significa crecientes de gran magnitud para esos ríos, en que ya las poblaciones se habían acostumbrado a verlos secos, o con poco caudal, por estar sus aguas represadas”.

Pero también el articulista tocó un tema muy sensible, como son los intereses encontrados que existen alrededor de este problema. En el caso de Hatillo, por ejemplo, se afirma que la campaña sobre el peligro que representa la actual saturación de agua en la presa formaría parte de un plan para introducir el proyecto de desvío de las aguas de la cuenca de Hatillo hacia la cuenca de Rincón y de ese modo dar paso a la construcción de la presa de Alto Yuna.

Herrera Miniño expresa en su artículo: “La experiencia de estos días indica que ya es tiempo de superar los diferentes intereses institucionales, como sería el de no turbinar el agua para producir electricidad, ya que la entidad encargada de enviar a las líneas de transmisión esa energía no la pagaría a los responsables del uso de las aguas de los embalses. Por eso se dejan llenar las presas, en lugar de poner las turbinas a trabajar de forma continua las 24 horas, de manera que se reduzca el nivel de los embalses de las presas y se abarate notablemente el costo del kilovatio, ya que un tilo generado con agua tiene un costo irrisorio al que se genera en las plantas de combustibles fósiles”.

En el asunto comentado intervino la Comisión Técnica del Instituto Tecnológico del Cibao Oriental (ITECO), que negó que la presa de Hatillo constituya un peligro para la población de Cotuí y demás comunidades del Bajo Yuna.

El ITECO, que ha estado monitoreando el embalse de la presa de Hatillo, afirmó que es contradictorio que mientras el INDRHI usa los medios de comunicación para advertir del supuesto peligro que corre la presa de Hatillo no haya ejecutado una acción técnica, como requerir la apertura de la válvula de emergencia para desaguar más rápidamente el embalse ante el anuncio de un huracán.

Esto significa, al leerse entre líneas, que el peligro de la presa de Hatillo está latente porque no desaguan el embalse, lo que no se ha hecho para producir energía eléctrica y mantener un nivel razonable de agua sin esperar que se rebose la corona de la presa y se produzca un desastre.

En cuanto a si se pagaría o no el agua a los responsables de cobrar su uso es un aspecto poco relevante. Los responsables de manejar las obras hidráulicas del país deberían hablar menos sobre los peligros y hacer más en cuanto a buscar soluciones.

[Orígenes de un conflicto]

El 16 de mayo pasado el Ayuntamiento de Cotuí rechazó la construcción de la presa de Alto Yuna que pretende construir el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), al considerar que eliminaría el potencial ecoturístico del Lago de Hatillo y afectaría la pesca. La Sala Capitular, en sesión ordinaria celebrada el 30 de abril, emitió una resolución en la que declaró “persona no grata” al ingeniero Silvio Carrasco. Su anuncio fue hecho el 16 de mayo siguiente.

La resolución rechazando la construcción de la presa fue aprobada a unanimidad porque el río Yuna es la fuente hídrica más importante de Cotuí y el Bajo Yuna. Con la construcción de la presa de Yuna, la presa de Hatillo no tendría prácticamente ninguna función, según expertos, pues la mayor parte del agua sería derivada hacia el valle de Rincón. Todavía se cuestionan los aspectos geológicos del sitio escogido por la proyectada presa.

Pero el INDRHI dice que con la construcción de la presa de aprovechamiento múltiple en el río Yuna, en Piedra Gorda, provincia Bonao, el Gobierno busca evitar que ese cauce desperdicie en la Bahía de Samaná más de mil millones de metros cúbicos al año y almacenar 500 millones de metros cúbicos anuales de agua que no puede embalsar la de Hatillo.

También pretende evitar las frecuentes inundaciones en la parte del Bajo Yuna que afectan a Villa Riva, El Aguacate, Guayabo y El Limón, que son zonas esencialmente arroceras y donde se hacen millonarias inversiones en proyectos agrícolas.

La presa ayudaría a asegurar el agua para los acueductos de San Francisco de Macorís, Salcedo y Tenares, poblaciones que no tienen abasto y se les proporcionará desde la presa de Rincón cuando aumente su capacidad con la entrada desde Alto Yuna.

Otro de los objetivos es llevar agua de riego a una zona históricamente dependiente de las lluvias, como la de Moca, Villa Tapia, Salcedo y Tenares, las tierras de mayor calidad agrícola del país y donde existen iniciativas para elevar el potencial productivo para el mercado interno y las exportaciones de víveres.

Se instalaría un generador de 59.4 megawatts, al igual que el de la presa de Monción, para generar 260 millones de kilovatios horas al año, cuya comercialización es suficiente para pagar la inversión de 210 millones de dólares en los próximos cinco años, explicó el INDRHI.

Más articulos


Nélsida Marmolejos
“La DIDA nació para defender los derechos de los afiliados a la seguridad social”

A 40 años del derrocamiento del gobierno de Juan Bosch
Las obras hidráulicas fuentes de energía ignoradas

La presa de Hatillo
Una amenaza para Cotuí

La responsabilidad de Europa


VISITE LA WEB DE LOS PERIÓDICOS
Hoy|El Nacional


Revistas Nacionales, S. A. | Santo Domingo, República Dominicana | Todos los Derechos Reservados