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Guillermo Martinez
Una incógnita electoral
Hay quienes dicen que el mito de que los cubano americanos en el sur de la Florida son republicanos, de ideas conservadoras y anticastristas foribundos, ha pasado a la historia.
Los primeros que argumentaron el caso fueron los miembros del Cuban Study Group, que realizó una encuesta que demostraba la creciente diversidad de opinión de los cubanos en la zona. Los exiliados más conservadores no creyeron en la encuesta. Dijeron que la metodología estaba equivocada y que había que sospechar de las ideas que motivaban al grupo. Por varios meses la discusión quedó pendiente. Pero cuando el gobierno cubano arrestó a 75 disidentes y los condenó a largos años de cárcel los más conservadores volvieron a la carga. Después de todo, qué se puede decir de un régimen que condena a muerte a tres personas que habían fracasado en secuestrar una embarcación en un juicio que duró menos de 36 horas.
Eso duró poco.
En estos días la comunidad cubana del sur de la Florida ha visto cómo crece el comercio entre Cuba y Estados Unidos, y cómo algunos congresistas y senadores del Partido Republicano abogan por mejores relaciones con el gobierno de Castro. Hay que tener en cuenta los $200 millones en ventas a Cuba.
Después vino la decisión de funcionarios de la administración Bush que decidieron repatriar a dos o tres grupos de balseros. Estados Unidos también negoció con Cuba el retorno de los tres que intentaron secuestrar una embarcación. Cuba prometió que no los condenaría a muerte y Estados Unidos los regresó a cumplir 10 años de cárcel.
Algunos cubanos en el sur de la Florida comenzaron a protestar. La Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) exigió que la administración del presidente George W. Bush le prestara más atención al tema de Cuba. Por supuesto que la FNCA no mencionó el acuerdo tácito que había aceptado de la administración Clinton en 1994 cuando el gobierno norteamericano creó la política de pie seco/pie mojado, que diferencia entre los que pueden llegar a las costas de este país y los que son interceptados en alta mar.
Los tres congresistas republicanos del sur de la Florida defendieron a la administración, aunque también piden mayor atención al asunto de Cuba. Pero docenas de funcionarios republicanos a nivel estatal amenazaron abandonar el partido. Cuando Eloy Gutiérrez Menoyo, quien en una época fuera comandante y aliado de Castro y después preso político por 22 años, anunciara que iba a quedarse a vivir en Cuba las discusiones en Miami subieron aún más de tono.
Esto hace que muchos digan que la comunidad cubana del sur de la Florida va a cambiar de partido; que posiblemente dividan más equitativamente sus votos en el 2004 de lo que hicieron en el 2000. Puede decirse que sin ellos Bush no hubiera podido ganar los votos de la Florida, y sin el estado la presidencia de Estados Unidos.
Es posible que los expertos y analistas tengan razón. Pero no me sorprendería que las cosas siguieran igual. Hay que recordar que los cubano americanos tienen la tendencia a votar por el Partido Republicano en las elecciones para Presidente y para cargos federales, pero que a nivel local han votado muchas veces por candidatos demócratas. Olvidan, por ejemplo, que tres de los más importantes alcaldes de la zona los del condado, la ciudad de Miami, y Hialeah pertenecen al Partido Demócrata. También no quieren que les recuerden que siempre han votado por Bob Graham para el Senado y para Gobernador.
Lo único que podemos decir es que el voto de los cubano americanos ya no es cosa segura para los republicanos. Nunca lo ha sido. Pero para el 2004 creo que los cubano americanos habrán olvidado sus quejas con las administración Bush y volverán a votar por él.
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