Un iceberg llamado Malkún
El economista José Lois Malkún es el funcionario de la presente administración que ha tenido que lidiar con las situaciones más difíciles de la presente administración, desde la reforma a las leyes de salud y seguridad social, pasando por los casos Baninter y Bancrédito, hasta llevar la voz cantante en las negociaciones con el FMI

Por Juan de la Cruz
El gobernador del Banco Central, José Lois Malkún, es el único funcionario del Gobierno que en tan sólo tres años, y sin ser un reconocido dirigente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), ha tenido una carrera meteórica que le ha permitido ocupar los puestos más importantes de la administración pública.
Con el aval que da el haber sido consultor internacional del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la experiencia acumulada en los sectores público y privado, Malkún es el funcionario que más apoyo ha recibido del presidente Hipólito Mejía y que con más independencia ha actuado en el ejercicio de sus funciones, enfrentando con energía los problemas encontrados en las diferentes dependencias que le ha tocado dirigir.
Malkún se inició como coordinador de la Comisión Ejecutiva para la Reforma del Sector Salud, en cuya posición fue designado el 29 de agosto del 2000, sustituyendo al doctor Alberto Fiallo, al tiempo que asumía las funciones de asesor económico del Poder Ejecutivo.
Desde esa posición encaminó grandes esfuerzos hacia la reforma del Código de Salud hasta lograr la aprobación de la Ley General de Salud y la Ley de Seguridad Social, a pesar de las grandes oposiciones que encontró tanto en los sectores gremiales y patronales.
El 11 de marzo del 2002 fue designado secretario de Finanzas, con cuya designación llenó la vacante dejada por el renunciante Fernando Alvarez Bogaert, hasta llegar el 26 de marzo del 2003 a la gobernación del Banco Central, cargo que ocupa en la actualidad y donde sustituyó al economista Frank Guerrero Prats, quien a su vez fue designado canciller de la República para llenar la vacante dejada por el doctor Hugo Tolentino Dipp.
bre lavado, abuso de confianza, falsedad de escritura y por violar la ley de cheques.
El consultor financiero y recién designado embajador dominicano en Francia, Luis Alvarez Renta, fue apresado para que respondiera por los cargos que se le imputaban. Alvarez Renta enfermó y fue internado en la Clínica Abréu, luego fue dejado en libertad por el Procurador General de la República bajo el argumento de que estaba muy enfermo y podía morirse en manos del Ministerio Público.
Malkún autorizó el pago de cheques del Baninter por sumas millonarias a personas como Andy Dauhajre, asesor económico del Poder Ejecutivo, a quien se le entregó 150 mil dólares pertenecientes a la Fundación Economía y Desarrollo; a Manuel Guaroa Liranzo, tesorero del Baninter, a quien se le entregó 300 millones de pesos, entre otros.
A lo del Baninter se adicionó la situación de iliquidez del Banco Nacional de Crédito (Bancrédito), lo que Malkún y el Banco Central afrontaron con el otorgamiento de adelantos y redescuentos por 15 mil 600 millones de pesos para contribuir a su saneamiento antes de que lo adquiriera el Banco Profesional, que dirige la familia León Jimenes. A la familia Pellerano, antigua propietaria de Bancrédito, se le dio una gracia de 5 años para pagar los préstamos y otras deudas contraídas por instituciones relacionadas.
Acuerdo con el FMI
Malkún ha sido el negociador principal de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuyo objetivo principal está enfocado a enfrentar la crisis bancaria del Baninter, Bancrédito y más recientemente del Banco Mercantil.
El acuerdo con el FMI busca superar el déficit fiscal y cuasi fiscal de 70 mil 600 millones de pesos generados en el Banco Central por efecto de las crisis bancarias y crear mecanismos de supervisión más efectivos para evitar malas prácticas en el sistema financiero en épocas futuras.
Mediante el acuerdo Stand-By con el FMI por 24 meses el Gobierno obtendría US$618 millones, y US$575 millones con varios organismos multilaterales para aplicar el Plan de Estabilización Económica contenido en el acuerdo, de los cuales el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aportará US$250 millones y el Banco Mundial US$325.
Malkún ha dicho que tanto para él como para el equipo negociador que también integran el Secretario Técnico de la Presidencia, Carlos Despradel; el Secretario de Finanzas, Rafael Calderón, y el asesor económico del Poder Ejecutivo, Andy Dauhajre, el proceso no fue nada fácil y no le desearía a nadie algo similar. En definitiva, se puede decir que Malkún es el apaga fuegos de las situaciones más difíciles por las que ha atravesado la administración del presidente Mejía, y las ha enfrentado con la energía necesaria porque más que un político es un técnico que no ha parado mientes en torno a cuáles sectores ha tenido que afectar con sus acciones.
PERFIL DE JOSÉ LOIS MALKÚN
José Lois Malkún nació en Santo Domingo en 1945 y realizó estudios de economía en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en 1972; estudios de post grado en estadísticas y matemáticas en el CIENES de la Universidad de Chile (1973-74); una maestría en economía latinoamericana en la Universidad de la Florida, en Gainesville, Estados Unidos, en 1982.
Durante los años 1990 al 2000 trabajó con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en El Salvador y Nicaragua como especialista en operaciones en el área financiera, agrícola y reforma institucional; y en Costa Rica fue designado adjunto al IICA para dirigir el área de Planeamiento Estratégico y Reforma Institucional.
Entre 1985 y 1990 fue administrador general de Industrias Asociadas C. por A. En 1983 fue designado secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Agricultura, cargo que ocupó hasta el 1985.
Entre 1978 y 1979 ocupó los cargos de subsecretario de Estado de Producción Agrícola y Mercadeo y subsecretario Técnico de Planificación Sectorial Agropecuaria en la Secretaría de Estado de Agricultura.
Durante 1962-72 trabajó en el Instituto Nacional de la Vivienda (INVI), donde llegó a alcanzar la posición de director de programación.