18 de Agosto de 2003 • Edición número 1,319
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[“Por mis venas corre sangre dominicana, mis padres son dominicanos, no importa donde nací, yo siento en mi corazón los tres colores de la bandera dominicana y seguiré corriendo por este país hasta que no pueda hacerlo más”]

Félix Sánchez
Pone bien en alto el orgullo de ser dominicano




Por Juan Mercado

Félix Sánchez, al otorgarle la primera medalla de oro al país en atletismo en los XIV Juegos Panamericanos, iluminó el firmamento de la República Dominicana, poniendo más que en evidencia el orgullo que tiene de ser un hijo de la patria que fundó Juan Pablo Duarte.

Desde que conoció la decisión de que él nos representaría, Sánchez declaró que era un honor que recibía con gran satisfacción al que correspondería ganando la competencia de los 400 metros con vallas, además imponer una nueva marca en esa modalidad. Y lo cumplió.

El dominicano, desde su arribo, hizo vibrar el Estadio Olímpico, donde más de 35 mil fanáticos se dieron cita para presenciar en vivo el cumplimiento de una promesa. Sánchez hizo parar el reloj a los 48:19 segundos, imponiendo un nuevo récord panamericano en atletismo que dejó atrás la marca establecida por el brasileño Eronildes Araujo, de 48:23, en Winnipeg, Canadá.

“Sentí gran emoción, llegando incluso a pensar que si no ganaba ante tanta gente me moriría”, confesó Sánchez, y añadió: “Aunque sabía que ganaría salí muy fuerte, tanto, que luego de llegar a la sexta valla sentí cansancio, pero gracias a Dios acudí a mi técnica y pude cumplir”.

Al atleta siempre se le cuestiona la razón que tuvo para decidirse por representar a la República Dominicana, en vez de hacerlo por la nación más poderosa del mundo, Estados Unidos, donde nació. “Por mis venas corre sangre dominicana, mis padres son dominicanos, no importa donde nací, yo siento en mi corazón los tres colores de la bandera dominicana y seguiré corriendo por este país hasta que no pueda hacerlo más”, responde Sánchez.

Reconoce que ser dominicano y representar a la bandera de la República Dominicana en vez de las barras y las estrellas en eventos internacionales tiene su ventaja. “Es un hecho que lograr una medalla de oro para los Estados Unidos no te haces nada especial, sólo te dicen que hiciste el trabajo esperado, sin embargo, aquí es un logro de gran valor histórico. Además, ya tengo el cariño de toda una nación, el cual se amplia para todos los países de habla latina de los cuales uno, automáticamente, se convierte en su representante. Para mí eso es algo que no tiene precio”.

Cómo llega a la RD

Sánchez contó que representa a la República Dominicana porque es un sueño hecho realidad que se propuso desde muy temprana edad. “Ni siquiera mi familia tuvo que ver en esta decisión”.

Dijo que desde 1996 estuvo haciendo gestiones para contactar a las autoridades de atletismo dominicanas, pero no encontraba la forma. “Mi interés era tan grande que me puse a buscar en el Internet y no encontré ninguna dirección de la Federación Dominicana de Atletismo, algo que me decepcionó bastante, además de que me sorprendí porque todos los países tenían una”, expresó el campeón. Más adelante consultó a un amigo, quien le dijo conocer al ex pelotero Manuel Mota. Este se comunicó con el periodista Bienvenido Rojas, que en ese momento era editor deportivo del desaparecido matutino El Siglo, y se puso en contacto con los dirigentes la Federación.

Manifestó que muchas veces mientras estaba en la pista sus compañeros siempre le decían: tú no eres mexicano ni americano negro, ¿realmente de dónde eres? Y él les respondía: Soy dominicano. Volvían y le preguntaban ¿dónde queda ese país? Eso le dolía mucho.

Nunca olvida

Sánchez dijo que nunca olvida que para la celebración de los Juegos Olímpicos de Atlanta/96 nadie en los Estados Unidos se interesó por él, a pesar de tener buenas marcas en las competencias universitarias. Esta situación cambió considerablemente en el 1999, cuando los periodistas norteamericanos se sorprendieron por sus marcas y lo cuestionaban por su decisión de representar a la República Dominicana. ¿Tú vas a correr por un país donde no conoces a nadie? Sus compañeros se unían a esa posición y para molestarlo lo cuestionaban. ¿Tú sabes hablar español? Sánchez les respondía: no mucho, pero mejor que tú.

El atleta de origen dominicano le daba bastante seguimiento a los consejos de su primer entrenador, John Hutsel, quien le decía que no hiciera caso y se dedicara con esmero y dedicación a su carrera.

El brazalete rojo

En cada carrera el dominicano usa un brazalete rojo, en señal de descontento por su pobre actuación en los Juegos Olímpicos de Sydney, Australia, donde no logró clasificar para las finales. “No fue fácil de superarlo y por ello decidí llevar conmigo el brazalete que me dieron en Sydney, el cual me acompañará hasta los Juegos Olímpicos de Atenas/2004, cuando logre quedarme con la medalla de oro”, afirmó Sánchez.

Luego de las Olimpiadas de Australia no ha perdido ninguna carrera en la modalidad de los 400 metros con vallas, y espera convertirse el rey indiscutible de las vallas intermedias, donde finalizó invicto en las siete competencias de la Golden League (Liga de Oro) en 2002, valiéndole para compartir el botín de los 50 kilos de oro con los afamados corredores Marion Jones, Hicham El Guerrouj y Ana Guevara, quienes también concluyeron invictos en sus respectivas modalidades durante las pruebas.

En algo sin precedentes, Sánchez ha hecho sonar el himno nacional de la República Dominicana en las pistas más encumbradas de ese deporte a nivel mundial. La llamada Liga de Oro del atletismo surgió en 1998, y sólo han logrado conquistarla dos atletas latinoamericanos: la corredora de 400 metros planos, la mexicana Ana Gabriela Guevara, y Sánchez, quien empezó a demostrar su calidad mundialista con un resonado triunfo en los pasados VIII Campeonatos Mundiales de Atletismo de Edmonton, Canadá, el 10 de agosto de 2001, y desde entonces no pierde una competencia de su modalidad. Ya suma 24 triunfos seguidos.

Sus metas

De 1.78 metros de estatura, Félix Sánchez se acerca a las marcas del estadounidense Edwin Moses, de quien se declara un admirador. El campeón mundial de las vallas bajas nunca vio correr a Moses en las pistas, pero ha observado sus carreras en vídeo y sabe muy bien que a lo largo de un decenio glorioso encadenó 122 victorias consecutivas hasta que fue derrotado en Madrid por su compatriota Danny Harris, en 1987. “Quiero ser como Edwin Moses, porque es el hombre que casi inventó la prueba”.

Citó entre sus planes defender con gallardía el título mundial de los 400 metros con vallas, que ganó el año pasado, y dar a República Dominicana la primera medalla de oro en unas Olimpiadas, donde además espera romper la marca mundial. “Pienso que aún me falta prepararme física y mentalmente para intentar romper el récord mundial en poder del norteamericano Kevin Young, de 46.78, impuesto en Barcelona '92”, dijo Sánchez.

El próximo 15 de agosto correrá en Zurich y más tarde en los Campeonatos del Mundo de París.

Dijo que piensa correr tres años más en los circuitos mundiales, porque está consciente de que “en este deporte se sube rápido, pero se cae más rápido”.

Ficha de Félix Sánchez

Nació en: Manhattan, Nueva York, el 30 de agosto 1977
Sus padres: Félix A. Sánchez Pozo e Inocencia Morcelo
Pesa: 160 libras
Estatura: 5' 9”
Estado Civil: Soltero
Educación: Graduado de psicología en la Universidad de California del Sur.
Patrocinado por: Nike Internacional
Su orgullo: Sus padres y su abuela Lilian Gómez
Comida preferida: Arroz, habichuela y carne
Música: Salsa y merengue
Le gustan los juegos infantiles: Game Boys, Nintendo y Play Station
Dueño de: Gran madurez y comportamiento ejemplar
Le gusta: Andar solo
Meta: Mejorar sus marcas en todas las competencias


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