24 de Marzo del 2003 • Edición número 1,298
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y 28 mil 545 votos observados. Balaguer gobernó nuevamente durante el cuatrienio 1986-1990.

FRAUDE COLOSAL

La mayoría mecánica del PRSC con 21 de los 29 senadores impuso en 1987, por encima de todos los sectores la JCE que presidió Froilán Tavárez y completaron Hugo Alvarez Valencia, Rubens Suro (ratificado), Olga Seijas, José Henríquez Almánzar, Guillermo Sánchez Gil y Amable Díaz Castillo, poniendo al garete a la oposición que los rechazaban radicalmente.

Tavárez se encargó de organizar los comicios de 1990, siendo los candidatos Joaquín Balaguer, quien se repostuló por el Partido Reformista; Juan Bosch por el PLD y José Francisco Peña Gómez por el PRD.

Luego de ejercido el derecho al voto, la JCE daba los resultados de los comicios a cuenta gotas, lo que provocó que tres días después de las elecciones, cuando las proyecciones iban perfilando al PRSC como ganador, Bosch pidió detener el escrutinio denunciando un fraude electoral, alegando una supuesta táctica de que el Gobierno y la JCE daban las informaciones de manera lenta para justificar lo que denominó “fraude colosal”.

El 20 de julio de 1990 se ordenó el cotejo de las actas. Después de este proceso, el tribunal electoral dio el resultado definitivo de los comicios declarando a Balaguer como ganador, al superar por 24 mil 470 votos a Bosch, su más cercano contendor. Su elección fue para el cuatrienio 1990-1994.

DISMINUCIóN DEL PERíODO

Los reformistas mantenían la mayoría senatorial y volvieron a imponer a Manuel García Lizardo en la presidencia de la JCE en el 1991, quien organizó los más controversiales comicios en el 1994. El número de jueces se elevó de tres a cinco y completaron la Junta Pompilio Bonilla Cuevas, Fulgencio Robles López, José Henríquez Almánzar y Luis Dhimes Pablo, quien falleció el 30 de agosto del 92 y fue sustituido por el reformista Leonardo Matos Berrido. El suplente del presidente lo era el también reformista Luis Nelson Pantaleón González, quien cosechó el repudio de la oposición.

En esta campaña hubo una verdadera guerra de encuestas y la mayoría daban como seguro ganador a Peña Gómez, quien logró reunificar al PRD y armar la más amplia colación de partido agrupados en el Acuerdo de Santo Domingo. Dos muestreos realizados en el mismos mes de las elecciones por Hamilton &Staff y por Cedemers daban el triunfo a Peña Gómez, mientras que la Gallup reflejaba un triunfo de Balaguer.

El mismo 16 de mayo Peña Gómez advirtió sobre la posibilidad de fraude porque la JCE no entregó el padrón de militantes a los partidos políticos a tiempo y de manera total. En efecto, esto se comprobó con la exclusión de miles de sufragantes, lo que produjo un tranque electoral y puso al país en vilo por los siguientes dos meses. Observadores de la OEA intervinieron y se comprobó que hubo irregularidades.

El 21 de mayo de 1994 el influyente diario The New York Times publicó un editorial titulado “La dudosa Victoria de Balaguer”. A este escrito prosiguieron otras publicaciones de este medio y de The Washington Post, en el sentido de que las elecciones de República Dominicana fueron fraudulentas.

Haciendo caso omiso a todas las denuncias, la JCE declaró a Balaguer ganador de las elecciones al computársele un millón 275 mil 460 votos y un millón 253 mil 179 votos al PRD.

Los resultados no fueron acogidos por los perredeístas y otras entidades de la sociedad civil y las amenazas de paros y huelgas prolongó la crisis hasta el 10 de agosto, seis días antes de que el presidente electo se juramentara para su nuevo período. La salida fue la firma del “Pacto por la Democracia” que dio paso a una reforma a la Constitución, en la que se estableció el actual sistema político, es decir, el 50% más uno de los votos para un candidato presidencial ganar en una primera vuelta electoral, los colegios electorales cerrados, el recorte del período de Balaguer a dos años y la separación de las elecciones congresuales y municipales de las presidenciales. Se prohibió la reelección presidencial, aunque luego se estableció nueva vez en la reforma del 2002. Lo más importante de este pacto fue el acuerdo de escoger la JCE por consenso. Balaguer gobernó desde el 1994 al 1996.

JCE POR CONSENSO

Los acuerdos del Pacto por la Democracia y la imposibilidad de un partido alcanzar el 50% de los votos permitió que el Senado escogiera a distinguidos juristas para integrar la JCE. Esto permitió que César Estrella Sadhalá fuera presidente y como miembros Juan Sully Bonelly, Luis A. Mora Guzmán, Rafael Vallejo Santelises y Aura Celeste Fernández.

Los resultados de los comicios de 1996 pusieron fin a más de 30 años de contubernios y diabluras políticas en el montaje de las elecciones, abriendo una nueva era de respeto a la voluntad popular depositada en las urnas.

Al día siguiente de las votaciones se divulgaron los resultados de la primera vuelta electoral en la que Peña Gómez y el ASD obtuvieron el primer lugar con un millón 333 mil 925 votos, 47%, y Leonel Fernández y el PLD se agenciaron un millón 130 mil 525, 39%, para pasar a la segunda ronda el 30 de junio del mismo año. Peynado quedó descalificado.

En el escenario de la segunda vuelta Balaguer formalizó una alianza incondicional con el PLD y se formó el denominado “Frente Patriótico”, una nueva estrategia del líder reformista para impedir el ascenso al poder de Peña Gómez, y su antiguo pupilo Fernando Alvarez Bogaert. Y lo logró.

Los resultados de los comicios celebrados en el 30 de junio fueron muy cerrados, menos de un punto porcentual. El Frente Patriótico logró un millón 466 mil 382, superando por 71 mil 741 votos al PRD, que obtuvo un millón 394 mil, 641. Peña aceptó la derrota y los resultados fueron dados a conocer al día siguiente del certamen. Leonel Fernández gobernó hasta el 16 de agosto de 2000.

LAS CONGRESUALES DE 1998

Estrella Sadhalá dio por cumplida su misión y renunció de la presidencia de la JCE, en el 1996, mientras que la jueza Aura Celeste Fernández fue señalada por reformistas y perredeístas como parcial del PLD y renunció a su puesto. El Senado procedió en el 1996 a designar como presidente del nuevo tribunal a Juan Sully Bonelly, quien era suplente de César Estrella Sadhalá en la Junta, la cual completaron Salvador Ramos, Luis Arias, Rafael A. Vallejo Santelises, Cirilo Collado Luna y Alejandro Asmar Sánchez.

Estas personas organizaron los comicios congresuales y municipales de 1998, culminando con una aplastante victoria del PRD con 24 senadores, contra 4 del PLD y dos del PRSC.

EL CONTROVERSIAL MOREL

Previamente importantes acontecimientos influyeron en la elección de una nueva JCE para organizar los comicios del año 2000. Estos hechos fueron el apoyo de reformistas y peledeístas al diputado perredeísta Héctor Rafael Peguero Méndez como presidente de la Cámara Baja, contra los deseos del PRD, que prefería a Winston Arnaud para presidir el hemiciclo. También la imposición del reformista Amable Aristy Castro en la secretaría general de la Liga Municipal Dominicana y el nombramiento unilateral de los jueces de la Cámara de Cuentas, que presidió Hugo Arias Fabián.

En 1999 los 24 senadores acuerdistas sesionaron de manera rápida y sorprendente, designaron de manera unilateral una nueva JCE integrada por Manuel Ramón Morel Cerda, presidente, Luis Arias, Salvador Ramos, Luis Ramón Cordero y Ana Teresa Pérez.

La designación de los nuevos jueces fue criticada por la oposición, sobre todo, contra Morel Cerda, a quien vinculaban al PRD, por haber formado parte de la barra de abogados defensores del juicio al expresidente Salvador Jorge Blanco, en el 1987.

El presidente Leonel Fernández le retiró, momentáneamente, a la Junta los recursos económicos de ley y se armó una campaña de descrédito al proceso de cedulación, creando falsas expectativas con el padrón fotográfico con miras a las elecciones del 2000.

Las opiniones favorables a la Junta de la encargada de negocios de la embajada norteamericana en el país, Linda Watt y del embajador, Charles Manatt, bajaron la tensión electoral. La solución fue luego de varias rondas de negociaciones entre los partidos, ampliar el tribunal de cinco a siete miembros, lo que permitió el ingreso de Julio César Castaño Guzmán, propuesto por el PRSC y Roberto Leonel Rodríguez, sugerido por el PLD. Para esas elecciones de mayo del 2000, Hipólito Mejía, candidato del PRD y el ASD, logró casi el 50% de la votación, doblando la cantidad de votos del PLD y el PRSC juntos que sacaron 25 y 24%, respectivamente. El candidato reformista, Joaquín Balaguer y el peledeísta Danilo Medina, aceptaron la victoria de Hipólito Mejía, haciendo innecesaria una segunda vuelta electoral.

ELECCIONES DEL 2002

Las elecciones congresuales y municipales del 2002 fueron también controversiales y Morel Cerda fue puesto contra la pared, tras una larga lista de impugnaciones. Sin embargo, los resultados finales dieron un triunfo avasallador al PRD al conquistar 29 de las 31 senadurías. Morel Cerda fue premiado con su ratificación en la presidencia de la Junta, así como Luis Arias y Salvador Ramos y luego de una nueva crisis política se acordó aumentar el número de jueces y dividir la Junta en dos cámaras, una contenciosa y otra administrativa. Se escogió a los jueces Nelson Gómez, Rafaelina Peralta, Rafael Díaz Vásquez y Luis Nelson Pantaleón González para llenar las nuevas vacantes.




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