17 de Marzo del 2003 • Edición número 1,297
 SECCIONES
 



Suscripciones
al teléfono

565-5581, extensiones desde 391 hasta 400 de lunes a viernes de 9:00am a 6:00pm o al correo electrónico
Histori[a]
¿Dónde reposan los restos del Almirante?



Por Jesús de la Rosa

Después de haber transcurrido más de 497 años de su muerte aún no ha terminado la polémica en torno a la verdadera identidad de don Cristóbal Colón Fortanarosa y el lugar y sitio donde descansan sus restos mortales.


Luis Medrano
El día de su descenso en Valladolid, Cristóbal Colón fue sepultado en la capilla de don Luis de la Cerda, en el Monasterio de San Francisco de esa ciudad. El 11 de abril de 1509 los restos mortales del Descubridor de América fuero trasladados de Valladolid a Sevilla y depositados en la Capilla de Santa Ana, en el Monasterio de Santa María de las Cuevas.

Se conserva en el Archivo de Protocolos de Sevilla el testamento notarial del traslado de los restos mortales del Descubridor de América al Monasterio cartujo de Santa María de las Cuevas de Sevilla: “Un cuerpo de persona defunta, metida en una caxa, que dijo dicho Juan Antonio que era el cuerpo del sennor Almirante Cristóbal Colón”.

Doña María de Toledo decidió trasladar los restos mortales de su esposo Diego Colón y los de su suegro Cristóbal Colón de Sevilla a La Española para su entierro definitivo en la Catedral de Santo Domingo, cumpliendo así los deseos del Descubridor y los de su esposo. Antes hubo de conseguir del emperador Carlos V, el 2 de junio de 1537, la merced de que Cristóbal Colón y sus descendientes pudieran ser enterrados en la Capilla Mayor de la Catedral reservada para la realeza.

En 1536 los frailes cartujos del Convento de Santa María de las Cuevas de Sevilla entregaron los restos mortales de Cristóbal Colón y los de su hijo Diego a la virreina María de Toledo para su posterior traslado a La Española.

Aunque se ignora la fecha exacta del traslado de los restos de Cristóbal Colón y los de su hijo Diego, de Sevilla a Santo Domingo, sí consta que fue el 21 de marzo de 1544 cuando doña María de Toledo contrató pasaje para La Española con el armador Alonso Gómez de la Serna, dueño de la nao Santa María de los Valles.

Llama la atención el hecho de los años transcurridos entre la exhumación de los restos mortales del Descubridor y los de su hijo Diego del sitio donde se encontraban en el Monasterio de Santa María de las Cuevas de Sevilla y la posible fecha de embarque de esos despojos con destino a La Española.

Está debidamente documentado el hecho de que los restos de Cristóbal Colón y el de su hijo Diego fueron enterrados en el Altar Mayor de la Catedral de Santo Domingo por doña María de Toledo viuda del hijo del Descubridor, Diego Colón.

Fallecida doña María de Toledo en Santo Domingo, su cuerpo fue sepultado también en el Altar Mayor de la Catedral en el piso inferior debajo del sepulcro de su esposo Diego.

El 22 de julio de 1795 el rey Carlos IV de España firma con la República Francesa el Tratado de Basilea, en virtud del cual España le sede a Francia la parte oriental de La Española.

El teniente general de la Armada Española, don Gabriel de Aristizábal, decidió el traslado de los restos mortales de Cristóbal Colón a La Habana para ser enterrados en la Catedral de esa ciudad.

Los restos mortales del Descubridor o los que se suponían que eran los de éste llegaron a La Habana el 15 de enero de 1796 y enterrados en la Catedral de La Habana.

En septiembre de 1898, al verse obligada España a entregarle la soberanía de Cuba a los Estados Unidos, los restos que se suponía que eran los de Cristóbal Colón fueron de desenterrados de nuevo y embarcados en el navío “Conde de Venadito” con destino a España. Esos despojos mortales llegaron a Cádiz en los primeros días de enero de 1899. De Cádiz fueron trasladados a Sevilla y depositados en la Catedral de esa ciudad.

Tesis dominicana:

a) Los restos que estaban en la Catedral de Santo Domingo, los que hoy están en el monumento Faro a Cristóbal Colón, son los de Cristóbal Colón, Descubridor de América y Virrey de Las Indias; y

b) Los restos exhumados en Santo Domingo en diciembre de 1795, llevados a La Habana y después a Sevilla donde se encuentran actualmente, pertenecen a Diego Colón, hijo de Cristóbal Colón.

Tesis española:

a) Los restos mortales del Descubridor Cristóbal Colón fueron desenterrados del lugar donde se encontraban en el Altar Mayor de la Catedral de Santo Domingo, en diciembre de 1795, por el teniente general de la Armada Española, Gabriel Aristizábal, y llevados a La Habana (1796); y finalmente trasladados a Sevilla (1899) y depositados en la Catedral de esa ciudad donde se encuentran actualmente; y

b) Los restos mortales que se encontraron en Santo Domingo, en septiembre de 1877, pertenecen a un nieto del Descubridor Cristóbal Colón del mismo nombre de éste.

A esas dos tesis sobre el lugar donde reposan los restos de Cristóbal Colón se les agregaron dos más: La sostenida por el arqueólogo español don Carlos Serra Pickmann, quien afirma que descubrió, el 15 de mayo de 1950, bajo el Altar Mayor del Monasterio de Santa María de las Cuevas de Sevilla, unos restos que a su juicio podían ser los de Cristóbal Colón; y la del historiador dominicano Carlos Dobal, quien sostiene en su enjundiosa obra “¿Dónde están los restos del Almirante?” que “los huesos que integran el esqueleto del Almirante y Descubridor don Cristóbal Colón están actualmente divididos en dos depósitos: Uno de ellos, rico en piezas, está en el monumento funerario que alberga el Faro de Colón, en la ciudad de Santo Domingo, capital de la República Dominicana; el otro depósito, también rico en piezas, lo conservan los propietarios de la fábrica de loza Cartujana, señores Pickman”.

En la página 188 de la obra “Autógrafos de Colón y Papeles de América”, de la duquesa de Berwick y de Alba, publicada en 1882, se atribuye al arzobispo Cuevas Maldonado, sucesor del arzobispo Guadalupe Téllez, el haber descubierto mientras se realizaban trabajos de ampliación del presbiterio dos nichos: “a donde en unas cajas de plomo estaban los huesos de los progenitores del Duque, sin que tuviésemos noticias de que los había, con que los dexamos en forma más decente en el mismo sitio. Y celebrando mi cabildo una misa solemne se volvieron a colocar en él”.

Se vuelve hablar de los restos mortales de Cristóbal Colón en el Altar Mayor de la Catedral en el Sínodo de 1663. En éste se hace alusión al Descubridor “cuyos huesos dicen yacen en una caxa de plomo en el presbiterio del lado de la peana del altar mayor”.

El historiador francés Moreau de Saint Mary, en el tomo primero de su obra “Descripción de la Parte Española de la Isla de Santo Domingo” habla del Sínodo de 1683 y también de certificaciones de tres canónigos de la Catedral de Santo Domingo que atestiguan la existencia en el Presbiterio del Altar Mayor de la Catedral de sendas cajas de piedra que según “la tradición comunicada por los viejos del país” contienen los restos mortales del Almirante Descubridor y los de su hermano Don Bartolomé o de su hijo Don Diego Colón”.

El historiador francés comete un error citando al Adelantado Bartolomé Colón, hermano de Cristóbal Colón.

Bartolomé Colón fue enterrado en el Monasterio de San Francisco de La Española.

Para invalidar la tesis dominicana de que los restos de Cristóbal Colón fueron los encontrados el 10 de septiembre de 1877, los investigadores españoles de la Real Academia de la Historia de Madrid calificaron ese hallazgo de chapucería. Alegaron que las inscripciones de la caja de plomo hallada en septiembre de 1877 presentan unos tipos de letras que no eran usados en los documentos españoles del siglo XVI y que la inscripción “D de la A” que figura en la parte exterior de la caja de plomo encontrada no guarda relación con el título de Cristóbal Colón, que era el de Descubridor de Las Indias. Los historiadores españoles también alegaron que en el caso de que los restos hallados fueran los de Cristóbal Colón tenían éstos que haber estado convertidos en polvo.

Los historiadores dominicanos responden afirmando que los exhumadores de 1795 encontraron dos bóvedas –una al lado de la otra– y como no sabían que los restos mortales de Diego Colón habían sido colocados al lado de los de su padre Cristóbal Colón sacaron los restos del primero creyéndose que eran los del segundo. También señalan que en el acta levantada por José Francisco Hidalgo, el escribano actuante cuando exhumaron los restos que se suponían que eran los de Cristóbal Colón para trasladarlos a La Habana, habla de los restos de “algún difunto” sin mencionar de manera expresa el nombre de Cristóbal Colón. También los historiadores dominicanos hacen valer la posibilidad de que la urna primitiva contentiva de los restos de Cristóbal Colón haya sido alterada por el arzobispo Cuevas Maldonado, en 1614, para hacer más decoroso su enterramiento y que se haya usado la tapa primitiva añadiéndole a ésta caracteres en letras góticas con el objetivo de identificar los restos.

¿Se dispone de pruebas suficientes para sustentar la autenticidad de los restos de Cristóbal Colón hallados en la Catedral de Santo Domingo el 10 de septiembre de 1877 como para dar por terminada la polémica sobre el lugar donde reposan los restos de Cristóbal Colón, aunque los investigadores españoles digan lo contrario?

A pesar de que los historiadores dominicanos disponen de argumentos de mucho peso para afirmar que los restos mortales de Cristóbal Colón son los que se encuentran en el monumento Faro a Colón debemos de convenir que esos argumentos no constituyen pruebas científicas en sí. Que el permitir que esos restos sean sometidos a pruebas de ADN para certificar su autenticidad ayuda a la verdad y la verdad “es siempre revolucionaria”

[ORIGEN DE LA POLÉMICA]

Por años los dominicanos aceptaron que los restos mortales de Cristóbal Colón habían sido trasladados, en diciembre de 1795, de la Catedral de Santo Domingo a la Catedral de La Habana y de ahí a la Catedral de Sevilla. Pero ocurrió un acontecimiento inesperado que desató una polémica que hoy todavía se mantiene con relación al lugar donde se encuentran depositados los restos mortales de Cristóbal Colón: la aparición, el 10 de septiembre de 1877, de una urna en el presbiterio de la Catedral de Santo Domingo con inscripciones que señalaban que en su interior se encontraban los restos mortales de Cristóbal Colón.

¿Dónde se encuentran los restos mortales de Cristóbal Colón?
¿En el monumento Faro a Colón o en la Catedral de Sevilla?

Más articulos


El costo de la vida
sube otra vez...

La angustia de estirar los pesos en el colmado
Prohibido casarse
El dilema del Carey
Entre la protección y el deseo

PREVENCIÓN
Es la palabra clave del Fonap

¿Dónde reposan los restos del Almirante?


VISITE LA WEB DE LOS PERIÓDICOS
Hoy|El Nacional


Revistas Nacionales, S. A. | Santo Domingo, República Dominicana | Todos los Derechos Reservados