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Luis Molina
Los nuevos caudillos
No existe un cáncer mayor en el funcionamiento de un Estado presidencialista que la reelección indefinida del rey del Estado llamado Presidente de la República; y es que la reelección no es mal per se, el problema es que nuestros altruistas entre comillas- políticos dominicanos, han dado muestra de que una vez descubierta una fórmula o candidato este es el único camino a seguir.
Ejemplos fueron los caudillos como José Francisco Peña Gómez, Joaquín Balaguer y Juan Bosch que aspiraron mientras pudieron; una vez extinta esa raza uno inocentemente podía esperar que se iniciara un saludable relevo sucesivo de candidatos, pero el oportunismo y años de caudillismo no se borran y vemos cómo personas hacen todo lo posible por crear neo caudillos que pretenden continuar pegados de la teta de la res pública por los siglos de los siglos amén. El caso más patético se da en el Partido de la Liberación Dominicana PLD- que por su formación política nos auguraba un mejor futuro. De repente el oportunismo ataca y emerge como único candidato Leonel Fernández Reyna, que no es más que el comodín de los que sueñan con volver al reinado de las placas oficiales y los pasaportes diplomáticos.
De repente desaparecieron todos los líderes potenciales del PLD, y todo el que aspira es desconsiderado bajo la consigna de que Leonel Fernández es el mejor candidato, cuando la verdad es que él es el candidato más fácil y con el que menos esfuerzo estos esperan los devolverá al Capitolio.Pero el Partido Revolucionario Dominicano PRD- no se queda atrás en su lucha por el continuismo llevando al Congreso Nacional el vergonzoso comportamiento de los que ven al Presidente de la República como su seguro pase para continuar en la fiesta que se inicia el 16 de agosto del 2004. Por el suelo quedaron todos los ideales y palabrería que por años enarbolaron en nombre del supuesto anti reeleccionismo del Partido Revolucionario Dominicano, reivindicando de paso al principal de sus santos opositores, olvidando aspectos más puntuales como el 50 % más uno. Si bien es cierto que en innumerables ocasiones el Presidente de la República ha dicho que que no va y que Leonel Fernández empezó su campaña al otro día de salir del Palacio, la verdad es que el resultado final puede ser el mismo consistente en el imperio de los que por medio de lisonjas convencen o auspician el reeleccionismo perpetuo.
Ahora nuestra Constitución consagra una sola reelección que es una modalidad mejor que la anterior pero cuya duración en nuestro articulado dependerá de los intereses, pues mañana los herederos de Balaguer que al parecer son los dirigentes de los tres partidos mayoritarios- decidan cambiarlo para poner la reelección indefinida por tres periodos, por cuatro o hasta una monarquía al estilo más ridículo, al estilo decadente como las monarquías europeas. Todo es posible en un país donde la Constitución es tratada sin el respeto que mínimamente se merece. Sobre todo en una República Bananera dirigida por aquellos que no les importa más que el beneficio personal de ellos y su camarilla, Mientras tanto la República Dominicana se sumerge en el nuevo caudillismo que no será mejor que el anterior y que sin lugar a dudas construirá el camino que llevará a la tumba a los partidos tradicionales dominicanos. |

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