Los nombres de los huracanes y su historia

Por Luis Betances
No siempre los huracanes han recibido nombres de personas comunes. La religiosidad de los primeros navegantes asociaba los descubrimientos y acontecimientos importantes con el santoral de la Iglesia Católica correspondiente a esa fecha. También los huracanes recibieron ese trato, sólo que muchos huracanes ocurrían en la misma fecha pero de distintos años, por lo que se iban acumulando varios San José, San Miguel, como sucedió con los huracanes "San Felipe I" y "San Felipe II", que azotaron la isla de ese mismo nombre el 13 de septiembre de los años 1876 y 1928.
Los primeros registros de utilización de nombres femeninos para estos fenómenos provienen del meteorólogo australiano Clement Wragge, de comienzos del siglo XIX. En 1941 se publicó el libro "Storm", que también usa nombres femeninos para este fin, lo cual probablemente influyó a los meteorólogos estadounidenses para que, en 1951, retomaran dicha costumbre, ordenándolos además por orden alfabético.
A partir de 1953 el Servicio Nacional de Meteorología de los Estados Unidos comenzó a usar ese sistema, al que en 1978 se le agregan nombres masculinos alternados con los femeninos para denominar a los huracanes del Pacífico Norte, y desde 1954 a los que bordean el Atlántico Norte.
Actualmente existen seis listas de nombres de mujeres y hombres manejadas por la Organización Mundial de Meteorología para ser usados alternadamente y en orden alfabético. Cada lista se usa un año, de modo que al séptimo se repite, pero se excluye el nombre del huracán que causó muertes o daños importantes, reemplazándolo por otro que comience por la misma letra.
Por ello se han retirado Hugo, Opal, Roxanne, etc. También es el caso del Andrew, de agosto de 1993, que golpeó a Miami con vientos de 150 a 200 millas/hora, dejando una de cada diez personas sin hogar, 38 muertos y una destrucción evaluada entre los 15 y 40 billones de dólares. Esos nombres, al igual que el Mitch, de 1998, que causó estragos en Centroamérica, salieron del listado.
El uso de nombres cortos para nombrar los fenómenos atmosféricos facilita la comunicación y están menos sujetos a errores que los viejos métodos de información latitud-longitud. Este sistema de identificación presenta muchas ventajas para el intercambio de informaciones entre estaciones muy distantes, aeropuertos, bases costeras y barcos en el océano. El uso de nombres fáciles de recordar reduce grandemente la confusión cuando dos o más tormentas tropicales ocurren al mismo tiempo.
La estructura de un huracán
Esta máquina de vapor tiene un centro que es más cálido que el aire que lo rodea. Recibe su energía de la condensación del vapor de agua.
El vapor (originado por la evaporación del mar) comienza a expandirse y ascender rápidamente. Al llegar a las zonas altas de la atmósfera, donde la temperatura ya no es tan alta, este vapor vuelve a condensarse liberándose gran cantidad de energía y originándose enormes nubes (que pueden alcanzar los 15,000 metros de altura) y abundante lluvia.
En la zona inferior de los huracanes (hasta los 3,000 metros) el aire es succionado hacia el centro de éste. En los niveles medios hay circulación ciclónica de aire ascendiente (gira alrededor del centro). Y en la parte superior del huracán, sobre los 6,000 metros, el aire se mueve hacia afuera.
El ojo del huracán
El ojo es un área de relativa calma en el centro de un huracán, que se extiende desde el nivel del mar hasta la parte superior y está rodeado por una pared de nubes espesas cargadas de lluvia. En el interior del ojo, sin embargo, debido a la alta temperatura y la presencia de viento caliente, el agua evaporada es arrastrada rápidamente hacia arriba, originándose un aire seco, incapaz de condensarse y por ende sin nubes. Esto es lo que más llama la atención al observar el huracán desde un satélite.
Mientras mayor es el huracán, más nítidamente se aprecia su ojo, salvo que se hallan formado nubes muy altas que impidan su visualización. La pared del ojo es una zona donde se encuentran dos fuerzas opuestas: la fuerza del aire que se mueve hacia el centro y la fuerza centrífuga que es hacia afuera. En la pared del ojo se encuentran los vientos más intensos y allí se originarían los tornados.
La presencia de ojo y pared diferencian al huracán de una tormenta tropical (que no tiene ojo y que además sus vientos son de menor velocidad).
El tamaño del ojo no siempre es proporcional a la magnitud del huracán, aunque los más grandes se han visto en los de categoría 4.
LOS NOMBRES DEL FUTURO
2002
Arthur, Bertha, Cristóbal, Dolly, Edouard, Fay, Gustav, Hanna, Isidore, Josephine, Kyle, Lili, Maco, Nana, Omar, Paloma, René, Sally, Teddy, Vicky, Wilfred.
2003
Ana, Bill, Claudette, Danny, Erika, Fabián, Grace, Henry, Isabel, Juan, Kate, Larry, Mindi, Nicholas, Odette, Peter, Rose, Sam, Teresa, Víctor, Wanda.
2004
Alex, Bonnie, Charley, Danielle, Earl, Frances, Gastón, Hermine, Iván, Jeanne, Karl, Lisa, Matthwe, Nicole, Otto, Paula, Richard, Shary, Tomás, Virginie, Walter.
2005
Arlene, Bret, Cindy, Dennis, Emily, Franklin, Gert, Harvey, Irene, José, Katrina, Lee, María, Nate, Ophelia, Philipe, Rita, Stan, Tammy, Vince, Wilma
2006
Alberto, Beryl, Chris, Debby, Ernesto, Florence, Gordon, Helene, Isaac, Joyce, Kirk, Leslie, Michael, Nadine, Oscar, Patty, Rafael, Sandy, Tony, Valerie, William.
Archivo histórico
[ ] El primer huracán registrado en la historia del Caribe ocurrió en junio de 1494, durante el segundo viaje de Cristóbal Colón. Las escrituras indicaban que un huracán hundió a dos embarcaciones en la bahía de Isabel, Santo Domingo (ahora la República Dominicana). En ese momento, Cristóbal Colón estaba de camino en otra embarcación al sur de Cuba. En octubre del año siguiente Colón fue testigo de la furia de un huracán en la misma bahía. Esa vez seis carabelas fueron destruidas y la única embarcación en mantenerse a flote fue la Niña.
[ ] El huracán más trágico de la historia pasó por la parte norte de la Bahía de Bengal y sobre la desembocadura de los ríos Ganges y Hooghly, el 7 de octubre de 1737, dejando más de 300,000 personas muertas. El ciclón generó olas de 40 pies de altura e inundó 6,000 cuerdas de tierra y 20,000 embarcaciones se hundieron en la bahía.
[ ] El huracán, cuyo vórtice (ojo) tardó más tiempo en cruzar la isla de Puerto Rico fue Nuestra Señora de los Angeles (1837). Tardó entre 10 y 12 horas en cruzar desde Humacao hasta Vega Baja.
[ ] En 1955, durante el huracán Janet, se perdió el primer avión cazahuracanes y murieron sus 9 tripulantes junto a dos periodistas.
[ ] En 1965 tres ciclones, uno en mayo, otro en junio y el último en diciembre, mataron a un total de 60,000 personas en la India y Bangladesh.
[ ] La energía que produce el movimiento del huracán en un día es el equivalente a la que se utilizaría en Estados Unidos durante seis meses.