27 de Mayo del 2002 • Edición número 1,256
 SECCIONES
 



Suscripciones
al teléfono

472-7694 de lunes a viernes de 9:00am a 6:00pm o al correo electrónico
Geraldino González
En el país hay miedo


Con excepción de las décadas de los 60 y 70, épocas en las que las divergencias político- ideológicas en muchos casos se solucionaban con la represión y existía un temor natural a tratar cualquier tema que tuviera que ver con el Presidente de la República, nunca a partir de la caída de Trujillo en el país se había percibido tanto miedo de parte de un gran sector de la nación para tocar aspectos que tengan que ver con el Poder Ejecutivo.

En el empresariado nacional, en los medios de comunicación, en las oficinas públicas existe una especie de aureola o nebulosa en la que se aprecia el temor a que cualquier palabra, acción o iniciativa pueda mínimamente molestar al Presidente de la República.

En muchas partes hay rumores, inclusive, de que los periódicos y revistas del país muy dados a hacer o encargar encuestas de opinión sobre la situación del país y la posición de los diferentes partidos políticos, en esta ocasión con motivo de las elecciones congresionales y municipales han brillado por su ausencia.

Se dice que hay medios que han encargado encuestas y que, como éstas supuestamente no favorecen al gobierno o al partido oficial, han decidido no darlas a conocer a la opinión pública.

Estamos en un país en donde al parecer el hacedor de opinión, el empresario emprendedor, el periodista disidente del Gobierno, y en algunos casos hasta seguidores del actual régimen, de alguna forma sienten que cuatro ojos los están mirando.

Sin temor a equivocarnos nos atrevemos a afirmar que hay temor de quienes deben ser respondones de las ejecutorias que se presumen malas del gobierno, hay temor de que el Presidente de la República reaccione de una forma no muy amable ante cualquier posición adoptada sobre un tema que sea de interés para el país.

En una ocasión el doctor Rafael Molina Morillo hablaba sobre el temor a que en el país apareciera la auto-censura frente a respuestas dadas por el gobernante a editores de periódicos y periodistas.

Creo que, sin haber sido brujo, el doctor Molina predijo algo que ya se siente en el país: hay temor a decir las cosas tal y como son, hay temor inclusive a comentar de manera crítica sobre cosas que el propio Presidente ha reconocido que no se han realizado de la forma más adecuada.

No sabemos si es que cada dominicano tiene una cola que se la puedan pisar debido a los efectivos mecanismos de inteligencia del gobierno para escudriñar y vigilar sobre la vida de quienes no comulgan con su forma de actuar, pero definitivamente se tiene la sensación de que hay miedo en la población y que inclusive los políticos de oposición, con excepción de dos o tres, son muy cautelosos al hablar. A lo mejor muchos en vez de colas tienen sogas muy largas.

Es una lástima que estando en el nuevo milenio, con una democracia que podemos llamar madura, quienes están obligados a dar la cara frente a cosas negativas que puede cometer el gobierno se estén aplicando la auto-censura de una manera vergonzosa.

Hay temor de criticar la carrera alocada de préstamos del gobierno, hay temor de decir que este gobierno no construye ni una letrina si no es hipotecando la nación, hay temor de señalar que hubo confabulación de diversos sectores en lo referente a la Ley de Lavado, hay temor de decir que un funcionario del gobierno ligado a la construcción es señalado como distribuidor de dinero en las inauguraciones, hay temor de mirar con la lupa cada ejecutoria del gobierno.

Hay temor ahora y no hubo temor para decir las cosas como eran en los últimos 10 años de gobierno de Joaquín Balaguer y en los cuatro años que gobernó Leonel Fernández.



Otros
articulistas


Geraldino González
En el país hay miedo

Guillermo Moreno
¡Más PRD!


Rafael Peralta Romero
Los que siembran entre lágrimas




VISITE LOS PERIÓDICOS
Hoy|El Nacional