|
|
SECCIONES
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| |

|
|
|
Suscripciones
al teléfono
472-7694 de lunes a viernes de 9:00am a 6:00pm o al correo electrónico
|
|
 |
|
 |
|
|
 |
 |
La ruta de una pasión danzaria
Por Rafael García Romero
Darío Tejeda es un investigador, un escritor que desentraña costumbres folclóricas que conectan directamente con la cultura e idiosincrasia del pueblo dominicano. Las raíces de la música, el baile, el canto que caracteriza la cultura intangible y sonora de la República Dominicana son profundas y lejanas. En el libro La pasión Danzaria hay muchas preguntas que llevan a las raíces y explican el fenómeno del merengue, la bachata y todas las fusiones importantes que experimenta el ritmo dominicano y universal. Cada batalla que libra y libró en el pasado el merengue y el camino que se labra la bachata en escenarios del mundo la cuenta su autor con verdadera pasión, pero sobre todo, con una fuerza argumental que se apoya en la historia, documentos y desvelos de consulta bibliográfica que le dan relevancia de primera línea a su obra, que mereció en el 2001 mención especial en el premio de musicología de Casa de las Américas.
[A] La publicación de La pasión danzaria constituye una visión que revalora una parte del boom que tuvo el merengue y sirve de eslabón que conecta con esa historia necesaria que amerita la bachata.
DT. Efectivamente, la bachata nace cuando empiezan los primeros fenómenos de masas del merengue, con la masificación de la radio, el disco y el nacimiento del mercado de la música. La bachata remontó sobre este escenario y hoy tiene una difusión similar a la del merengue.
[A] En La pasión danzaria hay un pensamiento articulado de importantes autores de la música latinoamericana. Este libro es un modelo para otros retos idénticos.
DT. Bueno, si tú lo dices yo lo creo. Talvez eso fue parte de lo que percibió el jurado internacional que me otorgó la mención especial en el premio de musicología de Casa de las Américas.
[A] ¿Qué significado tiene La pasión danzaria en el contexto de un merengue dominicano cada día más internacional?.
DT. Eso me gustaría escucharlo de otros. Por lo pronto, he recibido comentarios sobre el libro desde Cuba, Puerto Rico, Venezuela, Brasil, Bélgica y Estados Unidos. Parece que este libro llena un vacío de conocimiento.
[A] En La pasión danzaria, el libro de tu autoría publicado recientemente, fragua en cierta forma una historia cronológica y definitiva del merengue y pasa el palo a la bachata. ¿Piensas que constituye un ritmo y un baile de relevo?
DT. Eso todavía no lo sabemos, pero es muy difícil que así ocurra: el merengue ha dado muestras a través de la historia de sobreponerse a peores situaciones que las de ahora, que son, por cierto, tétricas por la vertiente de la estridencia y la música desechable, predominante por momentos. Pero esto ya da signos de agotamiento: algo mejor, mucho mejor, podemos esperar de las mezclas del merengue con el jazz, el rock y la música antillana. Creo que la bachata también será mezclada: bastaría escuchar a Ana Belén cantando la bachata Derroche, de Manuel Jiménez.
Un género musical es relevado cuando ya cumplió su función cultural e histórica, lo cual no ocurre con el merengue ni con la bachata.
[A] ¿Qué lectura se le puede dar a ese fenómeno que, por supuesto, es una expresión económica y social dominicana?
DT. Que por allí, por la música y el baile, se puede conocer mejor la esencia de lo dominicano un mangú que, por cierto, existe a pesar de los intelectuales- que a través de la historia o la literatura, ambas escritas por gente que pocas veces vio lo que se escondía detrás del merengue o la bachata, con todo y lascivia, erotismo y procacidad, comercio y banalidad.
[A] El merengue nace apoyado en una evolución múltiple, de instrumentación, canto y baile cuyo tronco fundamental es africano. Ahora ¿no resulta curioso que precisamente los vasos comunicantes del merengue, como los del jazz, rock, reggae y salsa, también provengan de ritmos africanos?
DT. Es que lo africano es lo común que tenemos todos los caribeños, insulares o continentales: Europa dividió el Caribe en cuatro bloques linguísticos y políticos, cosa que pervive todavía con tanta fuerza como hace trescientos años. Y a pesar de esa división, apareció merengue en el Caribe hispano, en el francés y en el holandés en el siglo XIX, en las islas y en el continente.
Ahora, también Europa está en los troncos del merengue (que no se trata de uno, sino de varios): no olvidemos que este género surgió de una transformación afroantillana de un ritmo europeo, la contradanza francesa. Nuestro sistema de notación musical es europeo, no africano.
En eso consiste el sincretismo musical que nos hace tan ricos y tan raros, por impuros, para los eurocentristas.
[A] El merengue es un fenómeno musical, pero ¿qué sucedió para que hoy se considere un símbolo, o quizá un ícono nacional?
DT. El merengue es el gran foro de los dominicanos: a través de él expresamos lo que somos, nos identificamos. El merengue es nuestra primera cédula de identidad universal como pueblo. Por eso se impuso a los diversos ciclos de fobias de las elites de poder y los intelectuales en su contra en el siglo XIX, y aún en el XX. Trujillo, con su profunda y perversa intuición, captó eso e instrumentó el merengue en su beneficio, convirtiéndolo en un medio de propaganda y dominación ideológica. Trujillo despojó al merengue de su dignidad.
[A] La dictadura de Trujillo, ya que lo planteas hizo del merengue un instrumento propagandístico. ¿Hay temas emblemáticos que se asocian todavía a esa Era?
DT. Eso está clarísimo, ahora más que nunca: el presidente Hipólito Mejía ha ofendido dos veces al pueblo dominicano bailando el tema Recogiendo lismosnas no lo tumban, que sabemos que es una burla a los expedicionarios de junio de 1959. ¿Acaso se olvidó que el Presidente no sólo bailó recientemente ese merengue en el cumpleaños de Soto Jiménez, el jefe de las Fuerzas Armadas y en la misma sede de estas, sino que también celebró con ese tema el primer año de su gobierno, estando en Chile? Ahora me gustaría saber cómo el Presidente va a honrar el mes próximo a los héroes de junio, si su simbología y gusto musical están con la causa del tirano.
[A] ¿Cómo se da el tránsito que catapulta esa música a su condición mítica?
DT. El mito surge al haberse sobrepuesto a la oposición de los intelectuales tanto conservadores como liberales (paradójicamente, los patriotas) de la primera república (1844-1865) y a sus continuadores hasta 1916. Este año se produjo la Ocupación estadounidense, y los intelectuales cambian su actitud ante el merengue: de pronto éste fue el mejor medio para reivindicar la patria ofendida y repudiar al invasor extranjero. Por primera vez todos los grupos sociales dominicanos vieron el merengue como un ícono de la dominicanidad. Así se forjó el mito.
[A] La música ritual en RD es una expresión de una cultura, pero al mismo tiempo, ¿no es la segmentación o una forma de gueto cultural de nuestro pueblo?
DT. No hay gueto, en cuanto grupos que se aíslan o se cierran para protegerse como etnia frente al extraño. Segmentación sí, pero solamente en sentido geográfico: esa cartografía de que hablamos antes.
La música ritual está asociada a las creencias religiosas de los grupos practicantes, así que donde estén éstos estará su cultura. Por eso, su música y sus bailes son expresión de su cultura. Ya lo dijo Milton Singer: la música expresa rasgos de la cultura.
Pero no podemos ver sólo a África, cuando el principio lo marcó Europa.
[A] ¿El merengue y la bachata pueden ser al mismo tiempo música, cultura e ideología?
DT. Son al mismo tiempo música y baile, letra y canto, y por medio de todo esto se expresan la cultura y la ideología, entendida ésta como conjunto de creencias de los grupos sociales. |
 |
Otros
artículos
Acerca de las peligrosidades del incienso
LIBROS
|
|
|
|
|
VISITE LA WEB DE LOS PERIÓDICOS
|
Hoy | El Nacional
|
Revistas Nacionales, S. A. | Santo Domingo, República Dominicana | Todos los Derechos Reservados
|
|