Rafael Peralta Romero
Experiencia con la izquierda
Un periodista acucioso preguntó con ingenuidad, quizás fingida, sobre la experiencia administrativa de la izquierda. Entrevistaba a un candidato a síndico procedente de ese lado político. La izquierda no cuenta con tanta experiencia administrativa, pero la sociedad tiene experiencia administrativa con la izquierda.
La administración de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, la Federación de Estudiantes Dominicanos y otros sindicatos, las centrales obreras y algunas cooperativas son buenos ejemplos de la experiencia con la izquierda y de la experiencia de la izquierda.
La UASD, por ejemplo, ha servido como un pequeño estado en el que los grupos marxistas-leninistas han ensayado prácticas similares a las de los grupos tradicionales en el Estado: trueque de votos por cargos, hinchada de nóminas, uso de los recursos para fines políticos y grupales y hasta persecución ideológica.
Cuando uno escucha la ríspida publicidad de los candidatos de la Fuerza de la Revolución (Ya te engañaron los tres...) y la dura retórica de Narciso Isa Conde (Los votos de nosotros hay que contarlos bien...), no parece que se trate de la misma gente que hasta hace poco llamaba a no votar.
En España se ha aprobado recientemente una nueva ley de partidos políticos en la que se establecen reglas para el fortalecimiento de la democracia, sancionando a quienes desmedran este sistema de gobierno. Es algo así como que la democracia no debe proporcionar las armas a sus enemigos.
José María Aznar, presidente del gobierno español, habló al respecto de quienes quieren democracia, pero envían cartas bombas o pretenden destruir el régimen de libertades. Afortunadamente, en nuestro país las dos extremas están aprendiendo a vivir en democracia y sólo ejercen el terrorismo verbal. En el pasado, ya sabemos, la izquierda como la derecha usaron los peores métodos de ejercicio político.
La intolerancia es común a la derecha y a la izquierda. La actitud de los dirigentes comunistas frente a los disidentes del gobierno cubano es una muestra en pequeño de ello. Los llamados doce años del doctor Joaquín Balaguer constituyen una muestra robusta e imborrable del otro extremo.
Sacar a latigazos los mercaderes de los ayuntamientos y del Congreso es la propuesta electoral de la izquierda. Después de las elecciones, los latigazos sonarán como expresión de la resaca postelectoral, acentuada por la distribución de los recursos financieros que otorga la ley de partidos políticos.
Las biparticiones que han sufrido los partidos de izquierda son resultado, en la mayoría de los casos, de los desacuerdos en el manejo de los fondos provenientes de la ayuda exterior, más que de las diferencias ideológicas. El minúsculo grupo de Isa Conde recibió unos seis millones, mientras el MIUCA recibió, bajo protesta, unos tres millones.
Ellos, en realidad, no creen en la democracia, pero deben disfrutar los beneficios de ella, porque la democracia no es excluyente. La democracia, como dijo Pablo del amor, no se irrita, no guarda rencor...
La nueva ley de partidos en España establece en uno de los artículos la obligatoriedad de respetar los principios democráticos y el orden constitucional, y enumera algunas conductas que conculcan dichos principios, entre los cuales quiero citar la utilización de símbolos o mensajes que representen o se identifiquen con el terrorismo y las conductas asociadas al mismo.
Pero volvamos a la experiencia con la izquierda. El manejo medalaganario de los bienes de gremios y hasta de partidos políticos ha permitido el progreso personal de más de un dirigente de la izquierda y la muerte de otros. Pero los mercaderes sólo se encuentran en los tres que echaron al pueblo en el pozo.
La forma en que ciertos izquierdistas han manejado la Editora Universitaria y otros bienes de la academia estatal revelan que no hay tanta pureza en quienes predican mucha moralidad. La UASD fue durante mucho tiempo un paraíso del chantaje para la dirigencia comunista. Las autoridades generalmente cedieron a sus presiones en pro de la gobernabilidad.
Los grupos estudiantiles de la UASD, manejados casi todos por los partidos de izquierda, fungen de verdaderos semilleros de mercaderes políticos que luego son trasplantados al escenario nacional. Desde el poder estudiantil se aprende a negociar puestos en la Universidad estatal y a repartirse becas y exoneraciones para inscripciones.
Algunas experiencias nos indican que los inquietos muchachos de la izquierda tienen similares vicios que los del sistema, aunque disimulados por falta de oportunidades. Que los extremos se juntan, es dicho socorrido. En la política esto se expresa en las actitudes totalitarias de derechistas e izquierdistas.
Por cierto, que de la asimilación de un excomunista por parte de la derecha surge una de las peores especies que pueblan la fauna política. Ejemplos sobran.
Que le cuenten los votos a la izquierda, que eso quieren sus líderes. Y es justo que así sea. Lo que no es justo es que voceros de la izquierda desconozcan su propia historia. Es como he declarado, tenemos experiencia con la izquierda... y todas no son puras. |

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