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Falta apenas poco más de un mes para que se den cita en nuestro territorio unos 300 editores, directores y periodistas de las tres América, para examinar el estado de la prensa en el continente. Se trata de la acostumbrada reunión de medio año que la Sociedad Interamericana de Prensa celebra para analizar, país por país, las violaciones o amenazas contra ese derecho fundamental del ser humano, de informar y ser informado libremente, sin censura ni limitaciones de ninguna índole.
Sabemos que cuando se pretende instaurar un régimen dictatorial, antidemocrático o autoritario, lo primero que se vulnera es la libertad de prensa y de expresión. Para nadie es un secreto que la mejor manera de controlar la opinión pública es a través de la prensa.
De ahí la importancia de contar con una prensa vigorosa e independiente. Las democracias se nutren con el ejercicio pleno de las libertades de expresión del pensamiento y de opinión.
Es aterrador el dato de cuántos periodistas han caído abatidos a manos del crimen organizado, el narcotráfico, la guerrilla o el paramilitarismo. En los últimos 13 años ha habido cerca de 244 periodistas asesinados en el continente americano. Lo más tenebroso es que casi todos los crímenes durante este tiempo aún se hallan impunes. La SIP acude a los gobiernos buscando que se haga justicia y se procese y condene a los responsables, algunas veces teniendo logros concretos.
Pero no es sólo el crimen el único enemigo del periodismo. Hay muchos métodos sutiles, empleados también por los gobiernos, para tratar de acallar la voz de los medios de comunicación. La SIP libra una lucha constante para hacer frente a todos los peligros.
La reunión de marzo en Casa de Campo promete ser una de las más importantes de los últimos tiempos, por cuanto los riesgos periodísticos son cada vez mayores. Los periodistas dominicanos podrán participar en los debates y seminarios de esa reunión, mediante las facilidades que se les ofrecerán al respecto y que serán divulgadas por la prensa en los próximos días. |