La vivienda, una necesidad insatisfecha
El proceso de titulación de tierras

Por Ivonne Ferreras
Muchas cosas han salido a relucir después de los escándalos que pusieron en entredicho la forma de operar de la Administración de Bienes Nacionales. De hecho, al parecer, esa institución siempre ha actuado en contra de sus objetivos, pero esos manejos inadecuados se pusieron de manifiesto recientemente en varios aspectos.
Uno de ellos tuvo que ver muy directamente con el Plan Nacional de Titulación, implementado por la administración de Víctor Tió Fernández, quien guarda prisión en la cárcel de Najayo. Mucho se habló del programa en términos de promoción hasta que reventó el escándalo que, recientemente, ha sido relanzado por la actual administración.
Sin embargo, ahora resulta que, según las propias palabras del licenciado Bienvenido Brito, la iniciativa que surgió como un aporte a la lucha contra la pobreza sólo existía en los medios de comunicación, razón por la que ha tenido que emplearse a fondo para estructurar un proyecto que responda a las demandas de la población.
En la actualidad, las autoridades adelantan los trabajos para retomar el proceso, por lo que seleccionan el personal que continuará impulsando de manera idónea las labores que se llevan a cabo en distintos puntos del país con el objetivo de facilitar a los ciudadanos y ciudadanas la obtención definitiva de sus títulos de propiedad. Al menos, es lo que asegura Bienes Nacionales a través de su departamento de comunicaciones.
Balbueno Medina, su relacionador, refiere que en los próximos días Bienes Nacionales realizará un levantamiento topográfico de los bienes del Estado a fin de cuantificar las propiedades que se encuentran o no en manos de particulares, mientras se agilizan los trabajos correspondientes al Plan Nacional de Titulación en distintos barrios de la capital y pueblos del interior.
Es por ello que, según explica, las autoridades reciben semanalmente la visita de alrededor de 250 personas que procuran legalizar la tenencia de sus propiedades, las que son atendidas y registradas a los fines de tramitarles las solicitudes de títulos.
El Plan reinició durante un encuentro con organizaciones comunitarias en el que fueron empadronados por los facilitadores de la institución. Previo al operativo, el actual director del Plan Nacional de Titulación de Tierras, Víctor Mena, resaltó la importancia de que en la actual coyuntura se realice un trabajo con la mayor claridad y retomar así la confianza de los comunitarios.
El Plan Nacional de Titulación fue adoptado por el gobierno de Hipólito Mejía con el objetivo de profundizar la lucha contra la pobreza, por lo que las personas que poseen menos de 300 metros de terrenos seguirían siendo los más beneficiados con el programa. Claro está que los manejos que se hicieron de la iniciativa en gestiones pasadas desvirtuaron el objetivo fundamental del Plan, y que provocó serios escándalos que llevaron a prisión a sus responsables directos.
Según se explica, de un tiempo a esta parte las cosas han cambiado y parte de esas variaciones tienen que ver con el apoyo de instituciones ligadas al sector vivienda y asientos poblacionales.
Se labora entonces en un diagnóstico para conocer a fondo la realidad de la entidad que incluye una reciente encuesta donde se trata de medir, entre otras cosas, hasta dónde han afectado el nivel de credibilidad de la institución los escándalos pasados. Y la tarea es doblemente ardua para la actual gestión, por lo que se asegura que no permitirá la venta de terrenos o propiedades del Estado subvaluadas o sobrevaluadas.
Por el contrario, explican, se corregirá la desnaturalización en que por años ha incurrido Bienes Nacionales y sugerimos que el Instituto Nacional de la Vivienda asuma su papel de asignación de terrenos para las construcciones estatales.