Hospital José María Cabral y Báez
Un ejemplo de que el sistema sanitario público puede ser eficiente

Por Tony Rodríguez
SANTIAGO.- La transformación de un centro de salud con múltiples deficiencias acumuladas en una institución con estándares de calidad reconocidos por organismos internacionales es el milagro que ha sido posible en la presente administración del Hospital José María Cabral y Báez.
A cualquier incrédulo le sorprende ver las condiciones de higiene, la empatía del personal y la celeridad de los servicios que ahora ofrece este centro de salud estatal. El apoyo directo del gobierno que preside Hipólito Mejía ha sido determinante para su transformación física y operativa.
Este centro busca lograr su autonomía operativa a través del convenio de gestión con la Secretaría de Estado de Salud Pública concebido en la reforma del sector salud.
El convenio permitirá que seis hospitales nacionales reciban cuotas presupuestarias basados en sus niveles de producción, tomando como base una cantidad de pacientes asignados y servicios disponibles. Estos hospitales son el J. Mañón del IDSS, en San Cristóbal; el Musa, en San Pedro de Macorís; Simón Stride, en Azua; Robert Read Cabral y Luis Eduardo Aybar, en Santo Domingo, y el José María Cabral y Báez de Santiago.
Estos centros se convertirán en compradores de servicios, dejando en manos de la Secretaría de Salud Pública la supervisión y fiscalización de sus actividades y niveles de producción.
El doctor Daniel Rivera, director del Cabral y Báez, explicó que la aspiración para este año, si se aplica el convenio, es contar con un presupuesto de 221 millones 966 mil 777 pesos para desarrollar todas sus actividades, incluido pagos de sueldos, compra de medicamentos y todos los gastos internos del hospital.
El modelo de autogestión presenta la oportunidad de lograr mayor agilidad en los servicios y la calidad de los mismos.
El hospital se compromete a lograr determinadas metas de rendimiento, mientras la SESPAS facilitará la conversión de éste en una empresa social que cubre sus gastos y optimiza sus recursos.
La cuota poblacional asignada en el convenio al Hospital José María Cabral y Báez es de 285,578 personas en edades de 15 a 80 años.
El principal objetivo a lograr es la conversión del hospital en un centro de salud de alta competitividad, explicó el doctor Rivera. Es optimizar los recursos, disminuyendo la permanencia de pacientes, tratamiento eficiente de las enfermedades y los servicios diversos que rinde el hospital.
EFICIENCIA DE LOS SERVICIOS
El hospital tiene 524 camas distribuidas en las distintas áreas del edificio de siete niveles. El nivel de ocupación es de un 85 porciento promedio. Un objetivo trazado por las presentes autoridades es la eficiencia sobre la base de la capacidad de operación, disminuyendo los períodos de espera a pacientes en fase de atención especializada.
La clave de la eficiencia lograda por el personal bajo la actual dirección reside en los niveles de organización, reequipamiento, disponibilidad de medicamentos y concientización del personal.
El hospital cuenta con una red en el sistema financiero, digitación de material gastable y alimentos, archivo de registros médicos actualizado, controles de supervisión de las diferentes áreas y fiscalización y planificación de las actividades a través de los comités de calidad, protocolo clínico, compras y consejo de dirección.
LAS METAS
Con el convenio de gestión hospitalaria cada centro incluido comprará a Promese y al mercado privado los medicamentos y podrá contratar servicios, comprar equipos y entregar incentivos por rendimiento al personal.
El plan estratégico de desarrollo del Hospital José María Cabral y Báez contempla en su esquema alcanzar los niveles de organización y adecuación de la infraestructura, equipamiento mínimo, preparación de los recursos humanos, calidad total de los servicios y la conversión en un centro de salud de alta competitividad. Según el doctor Rivera, actualmente el centro está en la tercera fase, adecuando sus recursos humanos para un mejor servicio a los usuarios. El pasado año las consultas aumentaron un 31 porciento, lo que evidencia la recuperación de la confianza de la población en el hospital y representa un ahorro para las familias pobres y un reflejo del gasto social del gobierno.
A partir de la aplicación de la nueva ley de Seguridad Social, al hospital de adultos de Santiago le corresponderá ofertar servicios al seguro nacional de salud y se ocupará de atender los indingentes enfermos.
Un nuevo servicio que ofrecerá este hospital es el de telemedicina, a iniciarse a principios de marzo. Dará servicios a 253 clínicas rurales y demás hospitales del área para que desde las ambulancias y los centros de salud tengan capacidad de dar aviso sobre los pacientes referidos del cuadro de enfermedad o lesión que presentan. Ya se realizó un concurso para instalar este servicio que fue ganado por la empresa Tricom.
Según el doctor Rivera, el cambio que ha dado el Hospital José María Cabral y Báez obedece a la motivación del personal, al trabajo en equipo, la gestión de descentralización interna y el convencimiento de que cada uno de los servidores públicos es importante en su área. Este hospital ha recibido cerca de 50 millones de pesos adicionales a los que le asigna Salud Pública, con lo cual ha sido posible mejorar la infraestructura, reequipamiento y reapertura de laboratorios y áreas de cirugías y mejoramiento de la higiene.