28 de Enero del 2002 • Edición número 1,239
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Claudia Mejía Ricart
Zonas francas hasta el 2009


Los países miembros en el anexo 7 del Acuerdo de Subvenciones para algunas naciones en desarrollo se han anotado una victoria en la IV Reunión Ministerial de la Organización Mundial del Comercio con la aprobación de un plazo de extensión hasta el 2007 de los subsidios a la exportación.

Esta, aunque no era la propuesta original planteada por la República Dominicana, beneficia nuestras zonas francas de producción y exportación, el cual además de constituir una enorme fuente de empleomanía, también resulta un atractivo de inversión extranjera directa eficiente.

El hecho de que en la ministerial misma se haya aceptado esta propuesta y otras más impulsadas y muy trabajadas por países en desarrollo, y que fueran desde un principio catalogadas por la prensa internacional como “cesiones” de los países industriales en la Organización Mundial del Comercio a favor del Tercer Mundo, nos parece una visión poco entendible y quisiéramos compartir la meditación de la palabra “cesión” en el amplio espectro, para ver si logramos el tan “ buscado” “equilibrio” en el comercio mundial que tienen como objetivo las regulaciones emanadas de la OMC.

Al quedar pendientes las decisiones que afectan el comercio internacional de los productos y los intereses de los países desarrollados, especialmente aquellas decisiones que ya han sido pactadas y rubricadas con anterioridad, no es interpretado como una “cesión” y una pisotada más a las naciones en desarrollo; sin embargo, el extender los incentivos de subsidios para los países en desarrollo, si es considerada una “cesión”, y para obtenerla hubo que someter la petición para ello; o sea, para no ser recriminados por la OMC, como buenos socios del comercio mundial, hemos de dar explicaciones que todos conocen para poder mantener una de las fuentes de mayor movimiento económico para nuestras naciones, que hicieron de esta industria fuera de territorio nacional una política de atracción de capital.

Sin embargo, las naciones desarrolladas para continuar con los programas de subsidios de sus productos agrícolas, por ejemplo, no necesitan solicitar ninguna extensión, sino que en la elaboración de los textos se mantienen términos vagos que no especifican tiempos reales, sino intenciones, lo que ha permitido que estas intenciones queden insatisfechas y que la posibilidad de suspender de una vez por todas los subsidios y subvenciones en todo este sector sea no sólo remoto, sino que habrá que renegociar los términos generales para mantenerlos en la agenda caminante del artículo 20 del Acuerdo de Agricultura, el cual establece un proceso continuo en búsqueda de la liberación comercial de los productos agrícolas.

Sus reprimendas no existen para ellos, y cuando decidan abrir sus economías a la competencia en los productos en que nuestras naciones son eficientes se entenderá una vez más que “han cedido”, no que ya era tiempo de que cumplieran con su parte de la liberación comercial tan impulsada por ellos mismos, y la cual ha beneficiado positivamente sus economías.

Es como si dentro del foro de discusión cambiáramos de papel; los países en desarrollo, que somos los que más necesitamos tenemos que ser analizados, pedir permiso y esperar que se comprenda que nos es muy difícil reestructurar nuestras economías para sustituir esta fuente de ingresos, que es una de las más sólidas y progresistas que han logrado algunos países en desarrollo, pues ofrece lo que tenemos: mano de obra barata. Nos tratan como si fuésemos países ricos y poderosos. Nos imaginamos que por eso la prensa internacional utiliza la palabra “ceden”.

Mientras aquellos temas que afectan los intereses sociales, políticos y económicos quedan pendientes de ser renegociados, pues las pobres naciones desarrolladas no pueden desprenderse de sus subsidios agrícolas o de las limitaciones que tienen a los países en desarrollo al tema del acceso a los mercados, porque eso constituiría, como en efecto constituye, un gran dilema para sus economías. Así es difícil entender la palabra “ceder” y el concepto “equilibrio” en el comercio mundial.




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