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Casos pendientes
Por Fernando Quiroz
A propósito del aparente esclarecimiento de los asesinatos del senador Darío Gómez y del ex secretario de las Fuerzas Armadas, general Juan René Beuachamps Javier, la Policía Nacional tiene el reto de solucionar e informar sobre por lo menos seis sonados casos que han conmovido el país.
El jefe policial, mayor general Pedro de Jesús Candelier, actuó con máxima rapidez y en seis días presentó a cinco hombres, supuestos integrantes de la banda "Los Collares", como los responsables de asesinar al legislador Gómez y de herir a su chofer, Alexis Espinal.
Mientras que el viernes 14 de este mes, casi al cumplirse un año, la Policía capturó a Angel Martínez Candelario (Angito), acusado de asesinar a Beauchamps Javier el 26 de diciembre del 2000, en su casa campestre de la comunidad Abreu, de Cabrera, en el municipio de Nagua. Angito fue el hombre más buscado en los últimos meses.
Al parecer quedan en el olvido otros sonados crímenes, que ahora forman parte de los casos que integran la "larga lista de espera" de soluciones por parte de la Policía Nacional.
Al sangriento y millonario asalto perpetrado contra varios empleados de la empresa remesadora Vimenca, el 14 de septiembre de 1999, se le suman por lo menos otros cuatro sonados crímenes que siguen sin resolverse.
De investigación en investigación ha estado la Policía en todos estos meses de cara a crímenes preocupantes, pero sólo eso. A su favor tiene la aparente solución del secuestro del empresario Miguel de Moya, con los apresamientos correspondientes.
Conmovió, principalmente a la ciudad de Santiago, la muerte de Modesto Díaz, empresario y ayudante especial del presidente Hipólito Mejía. La Policía dijo que solucionó el caso con el apresamiento del también empresario Tony Turbí y otros tres hombres, a quienes alegadamente les pagó 400,000 pesos para cometer el hecho. Turbí niega los cargos.
EL CASO VIMENCA
Lo del caso Vimenca, ocurrido en 1999, consternó al país y provocó la tristeza y la preocupación de todos los ciudadanos. El mismo general Candelier admite que el asalto contra Vimenca ha sido un dolor de cabeza para su jefatura.
Cuatro encapuchados mataron en el acto a dos militares retirados que servían de custodias de esa empresa e hirieron a otros dos, uno de los cuales murió tres días después.
Los custodias fueron interceptados en la avenida Abraham Lincoln esquina Jacinto Mañón, cuando viajaban con las valijas con destino a Santiago. Eran aproximadamente las 6:10 de la mañana del martes 14 de septiembre de 1999. Los agresores utilizaron "armas de guerra" y chalecos antibalas. Cargaron con casi 3 millones de pesos.
El BALONCESTISTA
El 28 de julio de 1999 fue muerto a tiros, desde un vehículo en marcha, el jugador de baloncesto superior de Los Minas, Tobías Santana. En una ocasión la jefatura policial confirmó que el responsable de ese hecho estaba arrestado en los Estados Unidos, por lo que se iniciaron los trámites para traerlo al país. Santana, de 26 años, estudiaba informática en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Fue muerto a manos de "desconocidos" que le dispararon desde un automóvil BMW, color negro, en el que viajaban en compañía de dos mujeres. El incidente se originó frente a la discoteca "Kasandra", ubicada en la avenida Venezuela, lugar en el que Santana compartía con los también jugadores de baloncesto Gregorio Polanco Arias, de 26 años, y los estadounidenses Dathon Brown, de 26, y Kwane Evans, de 25.
EL CABO POLICIAL
A plena luz del día el viernes 10 de septiembre de 1999 fue asesinado el cabo policial Humberto Encarnación Montero en el parqueo de la Plaza Cataluña, en el sector Piantini de esta capital. El cabo Encarnación Montero, vestido de civil, viajaba en el carro Toyota Corolla, color rojo, y prestaba servicios de seguridad a la financiera RAF. Fue atacado a tiros por desconocidos. El agente policial andaba en compañía de Agustín Martínez, quien entonces informó que acudieron a la tienda Melisa para corregir errores de un cheque de 400,000 pesos emitido a nombre de la referida financiera.
DOS AGENTES FUSILADOS
Otras dos víctimas cayeron en el sector Villas Agrícolas de esta capital, el 10 de julio de 1999.
Las víctimas fueron el sargento Esperanzo Sierra y el cabo Julio del Carmen Mateo, quienes fueron sorprendidos por personas no identificadas que les dispararon con un fusil desde un vehículo de datos desconocidos en el que viajaban. Ese hecho se produjo en la avenida Nicolás de Ovando casi esquina Máximo Gómez, donde las autoridades encontraron 24 casquillos calibre 5.56 para fusil y las armas de reglamento de las víctimas, las cuales no llegaron a ser disparadas.
Los agentes formaban parte de una patrulla motorizada pertenecientes al Departamento de Investigación de Crímenes y Delitos contra Propiedad (Robo).
EL CASO DEL MIRADOR SUR
El 8 de septiembre de 1998 fueron muertos a tiros por personas no identificadas los rasos Jacobo Candelario Díaz y José del Carmen Zabala Lebrón, en la calle Anacaona casi esquina Luperón, en el parque Mirador Sur, sin que hasta el momento las investigaciones de ese caso arrojen resultados. Ambos agentes formaban parte de patrullas en bicicletas que prestaban servicios en el área donde fueron muertos. Los despojaron de sus respectivas armas de reglamento. La Policía, en la jefatura del mayor general José Aníbal Sanz Jiminián, cuando ocurrió el hecho, llegaron a distribuir públicamente el retrato hablado de un hombre blanco con características de extranjero, a quien responsabilizaban de ese hecho.
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