17 de Diciembre del 2001 • Edición número 1,233
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El hospital Padre Billini
ya no es el manicomio de antes

De lo que era el hospital psiquiátrico sólo quedan 70 pacientes que fueron abandonados por sus parientes hace más de 15 años. Ahora el tiempo de estadía es de unos quince días y los pacientes tienen que contar con el aval de un familiar para ser ingresados




Por Petra Rondón

Las cadenas y los cepos quedaron atrás. El hospital psiquiátrico Padre Billini comenzó a humanizarse y en lugar de los pacientes estar encerrados o amarrados disfrutan de la tranquilidad del lugar, de sus acogedores espacios abiertos, así como de las comodidades que poco a poco se han ido integrando. La musicoterapia forma parte del proceso de curación y puede sentirse en cada uno de los rincones del centro asistencial.

Los pabellones viejos, donde eran agrupados los enfermos mentales sin ningún tipo de higiene, fueron eliminados. En su lugar existen siete unidades de psiquiatría de 15 a 20 camas, cada una con su cocina, comedor y sala de espera para los familiares, en la que pueden sentarse a ver televisión.

El director del hospital, doctor Miguel Gómez, asegura que desde hace cuatro años este lugar no es el manicomio de antes, que ahora es eficiente, limpio, funcional, no tiene deudas y tiene crédito.

En el hospital hay disponibles 200 camas. Actualmente tienen 167 pacientes ingresados y todos los días atienden entre 30 y 40 pacientes en la consulta externa, de los cuales son ingresados hasta 15 pacientes. No cobran cuota de recuperación y el tratamiento que reciben los enfermos mentales y los epilépticos es gratuito, además de que tienen diseñado un programa para que luego de que son dados de alta continúen recibiendo los medicamentos de forma gratuita.

La primera causa de ingreso al hospital Padre Billini son los trastornos afectivos, como la depresión, y los trastornos bipolares – a los que antes llamaban maníacos depresivos. La segunda causa son las equizofrenias; la tercera, los trastornos psicóticos y conductuales inducidos por el consumo de sustancias narcóticas, como marihuana, cocaína, crack y éxtasis, esta última ha comenzado a preocupar al doctor Gómez porque cada día tiene más incidencia.


Luis Medrano
Dr. Miguel Gómez
Otros motivos por los que son ingresados los pacientes en este centro son los trastornos de ansiedad, los ataques de pánico, las fobias sociales, los trastornos de la personalidad, desajustes de la personalidad y las crisis circunstanciales de la vida, como los conflictos por divorcio.
El director del Padre Billini asegura que han logrado que la estadía en el hospital se acorte hasta tal punto que actualmente es de aproximadamente 15 días a un mes. Aclaró que con el avance de la psicofarmacología no es necesario que un paciente permanezca tanto tiempo ingresado en un hospital, sino que puede encontrarse en un proceso agresivo y a los 15 ó 20 días estar en su casa socializando.

Las edades de ingreso están comprendidas entre los 18 y 65 años. En caso de que llegue un niño cuyos padres no pueden pagar los altos costos de las clínicas privadas el hospital tiene un programa social que permite la entrada de esos niños si un familiar asume el compromiso de quedarse con ellos.

El hospital recibe una subvención de 345 mil pesos; una donación de 20 mil pesos de la Lotería Nacional; Promese le facilita los medicamentos y el Patronato que dirige la señora Socorro Lama contribuye permanentemente con los gastos del centro.

Un hecho curioso es que de los pacientes que se encuentran ingresados en el hospital, 70 de ellos tienen entre 15 ó 20 años viviendo en el lugar porque fueron abandonados por sus familiares. Por esa razón la institución exige que cada paciente que necesite ser internado sea representado por algún familiar a quien puedan entregarlo cuando sea dado de alta.

UN HOSPITAL COMUNITARIO
El hospital psiquiátrico Padre Billini no sólo se preocupa por la salud de los enfermos mentales, sino que mantiene programas que le permiten integrar a la comunidad de Los Cocos. A pesar de que los recursos que recibe no son suficientes, sus administradores se las han ingeniado para apadrinar una escuela donde 800 niños recibían clases debajo de una mata de coco.

Ahora esos pequeños cuentan con un centro educativo que fue construido en un área cedida por hospital, institución que realizó la construcción y contribuyó con la compra de los pupitres. Al lado de la escuela funciona el Centro Comunitario de Salud Mental "Los Cocos de Pedro Brand", donde los residentes participan en los programas de vida familiar, seguimiento a la mujer embarazada y al niño, rehabilitación psicosocial, además de que han creado el Club Amantes de los Abuelos.

El hospital Padre Billini es el único del país que dentro de sus instalaciones tiene un museo, donde se les enseña a los pacientes, familiares y estudiantes de medicina la historia de la psiquiatría en la República Dominicana, como una forma de que conozcan desde las terapias con electrochoques, los choques de insulina, las camisas de fuerzas y otras técnicas que se usaban en el pasado.

También es el único hospital con una "Plaza de los Derechos del Paciente Mental", un espacio donde los enfermos tienen la oportunidad de conocer sus derechos. En este lugar se realizan las actividades recreativas y culturales que organiza el centro.

Una problemática social
En nuestro país se ha convertido en una norma que los enfermos mentales que se encuentran en la calle sean recogidos por la Policía y llevados al hospital psiquiátrico Padre Billini. Pero, de acuerdo con el doctor Gómez, esta es una función que no corresponde al cuerpo policial, sino que debe ser asumida por los ayuntamientos, la Cruz Roja o la Secretaría de Estado de Salud Pública.

El director del hospital psiquiátrico entiende que los enfermos mentales que se encuentran en las calles no deben ser llevados a ese hospital, sino que se deben crear hogares de medio camino, donde sean identificados, los internen por poco tiempo y los integren a un programa de rehabilitación psicosocial en el que reciban tratamiento y participen en alguna actividad productiva.

Asegura que a la institución que le corresponde recoger los enfermos mentales que deambulan por las calles es a la Dirección Nacional de Salud Mental, institución que tiene diseñada una política para dar respuesta a estas personas. Se trata de un proyecto que ha recibido el apoyo del secretario de Salud Pública y que comenzará a funcionar el próximo año.

Personal médico
15 residentes en formación
16 médicos especialistas en psiquiatría
3 odontólogos
1 epidemiólogo
3 internistas
1 neurólogo
2 anestesiólogos
63 auxiliares de enfermería
17 licenciadas en enfermería
6 psicólogos


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