26 de Noviembre del 2001 • Edición número 1,230
 SECCIONES
 



Suscripciones
al teléfono

472-7694 de lunes a viernes de 9:00am a 6:00pm o al correo electrónico

Dulce venganza

Los cubanos volvieron por sus fueros y en el recién finalizado torneo mundial de béisbol se quedaron con la corona al derrotar a los norteamericanos con marcador de 5 x 3. De esa forma, los hijos de la patria de Fidel Castro se desquitaron la derrota que los estodounidenses le propinaron en los Juegos Olímpicos de Sydney, Australia. De paso, los caribeños se quedaron con su séptimo cetro consecutivo y aumentaron su dominio frente a los americanos 4-0 en ese tipo de eventos…¡Felicidades! Por otra parte, la delegación dominicana cerró perdiendo sus últimos cuatro choques, incluyendo el juego final frente a Holanda…Algo insólito. Sin embargo, los cables internacionales resaltan que el presidente de la Federación Dominicana de Béisbol, Héctor-Tito-Pereyra, manifestó allí que los dominicanos hicieron un gran papel. Me gustaría saber cómo explica él esa “buena actuación”. Porque ganarle a Francia, Sudáfrica y Nicaragua, con el bajo nivel de béisbol existente en esos países, no es para decir que hicimos buen trabajo. Ahora bien, se podría argumentar que le ganamos un partido a Estados Unidos, pero también perdimos de Holanda, donde no conocen el béisbol. Es bueno constar que el dinero de esa delegación no salió del bolsillo de Pereyra y por eso él puede decirlo, ni de ninguno de los magnates que manejan la pelota profesional, quienes se impusieron y no le brindaron la oportunidad al país de llevar un equipo competitivo, como debía ser. Además, los cables de prensa indican que los Estados Unidos violaron las reglas al incluir en su nómina a jugadores protegidos en los equipo de Grandes Ligas. Una y otra vez se comprueba que vivimos en una nación sin dolientes.

Brillante gesto

Las buenas acciones deben ser aplaudidas por siempre. La semana anterior las principales autoridades de la organización del béisbol de Grandes Ligas Atléticos de Oakland y la fundación "Weelchairs for the World" (Sillas de Ruedas para el Mundo), volvieron por segundo año consecutivo a donar sillas de ruedas a la Asociación Dominicana de Rehabilitación (ADR). Esta vez regalaron 1,700 sillas de ruedas, las cuales unidas a las 2,500 del año pasado suman 4,200, con las que hicieron feliz a igual número de familias de escasos recursos económicos. Y fíjense la importancia que tiene esa actividad para los representantes de esas entidades internacionales que al acto celebrado en la sede de Rehabilitación asistieron nada más y nada menos que el presidente del equipo de Oakland, Michael Crowley y Steve Meinke, presidente de la Fundación. Quiera Dios que esas entidades conviertan esas donaciones en una tradición en el suelo patrio, de la misma forma como lo hacen en otros países.



VISITE LA WEB DE LOS PERIÓDICOS
Hoy|El Nacional


Revistas Nacionales, S. A. | Santo Domingo, República Dominicana | Todos los Derechos Reservados