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En el reino de los presidenciables

Por Gustavo Olivo Peña
La transición de un liderazgo nacional que perduró por más de 40 años a uno que todavía no acaba de definirse ni consolidarse, podría ser la causa del surgimiento de decenas de potenciales candidatos presidenciales en los últimos años.
Todavía faltan siete meses para los comicios congresionales y municipales del próximo año, y ya abundan los aspirantes presidenciales con miras al 16 de mayo del 2004.
Hasta el momento se pueden identificar 41 presidenciables, 33 de ellos en los tres partidos grandes, podrían competir por obtener la candidatura presidencial para el 2004.
Los presidenciables , como se les ha llamado, son más frecuentes en los partidos con mayores posibilidades de participar con éxito en las elecciones.
Paradójicamente, han sido esos partidos de mayor tamaño e influencia los más dominados por la voluntad personal y única de líderes mesiánicos con características de caudillos.
En efecto, ha sido en el Partido Revolucionario Dominicano, en el Partido Reformista Social Cristiano y, más recientemente, en el Partido de la Liberación Dominicana, en donde se han asentado los liderazgos que dominaron el quehacer político dominicano de los últimos decenios: Joaquín Balaguer en el PR, Juan Bosch en el PRD y el PLD, y José Francisco Peña Gómez en el PRD.
LAS TRES ETAPAS DEL PRD
El Partido Revolucionario Dominicano, el más antiguo de los existentes, fue fundado en La Habana, Cuba, en el año 1939 por exiliados que conspiraban para derrocar la dictadura de Trujillo. Estos exiliados estaban dirigidos por Juan Bosch.
Desde el año 1939 hasta diciembre de 1973, es decir durante 34 años, Bosch fue el líder indiscutido del PRD.
Sin embargo, a Bosch hay que reconocerle que a pesar de su gran peso de líder no tronchó el camino a otros líderes que se iban formando en su organización. Muy por el contrario, los formó en la política, los alentó y sustentó.
Su más aventajado discípulo, el doctor José Francisco Peña Gómez, que llegó a sobrepasarle en popularidad nacional y en vínculos e influencias internacionales, es el mejor ejemplo. Decenas de notables dirigentes políticos del PRD, el PLD y hasta del PRSC, se formaron bajo el influjo de Bosch.
Con la salida de Bosch del PRD para fundar el PLD, su liderazgo cambió. Bajo la influencia del marxismo Bosch reinterpretó la realidad social dominicana bajo el sesgo de las luchas de clases. De la misma manera, para la formación del PLD se guió a pies juntillas de los métodos del leninismo con notable influencia de los líderes asiáticos, como Ho Chi Min.
Bosch se tornó más centralizador, menos democrático y más duro en la aplicación de la disciplina. No quería repetir el chalaneo que se vivía en el PRD. En el PRD todos se acostumbraron a opinar libremente, lo cual no es malo, pero al mismo tiempo se acostumbraron a hacer lo que les viniese en ganas socavando la disciplina del partido.
El PLD debía depurar muy bien a los hombres y mujeres que aspirasen a convertirse en miembros de la organización; debían agotar un proceso de estudios y trabajo, incluyendo el cumplimiento de tareas ineludibles.
Tampoco era meta del PLD crecer rápidamente ni mucho; porque Bosch quería un partido de cuadros y organismos, del tipo leninista, no un partido de masas. Los partidos de masas resultaban difíciles para adoctrinarlos, disciplinarlos y encauzarlos sin inconvenientes hacia una meta política.
Por estas características resultaba muy difícil el surgimiento de nuevos líderes en el PLD. A quien asomase la cabeza intentando disentir se le acusaba de formar grupos, y de inmediato era expulsado del PLD. Ahí están los casos de Antonio Abreu (Toñito), José Antinoe Fiallo, Rafael Alburquerque y Vicente Bengoa, entre otros.
Mientras Bosch enseñaba a sus seguidores y al pueblo dominicano en qué consistía un partido de cuadros y organismos ---el único de su género en un país democrático, según Bosch--- José Francisco Peña Gómez recomponía al PRD.
Peña Gómez permitió el ejercicio de una libertad prácticamente sin límites en el PRD, lo cual le permitiría acrecentar su liderazgo y preparar a su partido para retornar al poder después de 15 años de haberlo perdido por el golpe de Estado dado a Bosch en 1963.
Peña Gómez no sólo fomentó el surgimiento de otros liderazgos en el PRD, a pesar de su aplastante influencia, sino que les permitió a sus compañeros una libertad tal que terminó por desistir de sus aspiraciones presidenciales en 1974, 1978, 1982 y hasta en 1986, para permitir a otros convertirse en candidatos.
Si fue un error o no de Peña Gómez posponer tanto tiempo sus aspiraciones presidenciales, en el partido que él había reconstruido y consolidado, habría que analizarlo detenidamente. Lo cierto es que su actitud permitió el surgimiento de una gran cantidad de líderes y despejó el camino para todo el que aspirase a algún cargo electivo, incluyendo la Presidencia de la República.
PRESIDENCIABLES DEL PRD
En el PRD aspiran o son señalados por sus seguidores como potenciales candidatos presidenciales para el año 2004 un total de 13 dirigentes, incluyendo al Presidente Hipólito Mejía.( Aunque el Presidente Mejía ha dicho que no intentará por ningún medio buscar la reelección, sus seguidores no se rinden y andan pregonando su nombre para el 2004):
De los siguientes nombres saldrá el próximo candidato presidencial del PRD, con altas posibilidades de convertirse en Presidente de la República: 1-Hipólito Mejía, 2-Milagros Ortiz Bosch, 3-Rafael Suberví Bonilla, 4-Hatuey Decamps, 5-Enmanuel Esquea Guerrero, 6-José Rafael Abinader, 7-Eligio Jáquez, 8-Miguel Vargas Maldonado, 9-Pedro Franco Badía, 10-José Rodríguez Soldevila, 11-Ramón Alburquerque, 12-José Antonio Najri y 13-Tony Raful
LEONEL Y OTROS
Aunque los más grandes cambios en el PLD se suelen asociar con el retiro de Juan Bosch a finales de 1994, el gran salto devino con la elección de Leonel Fernández Reyna como candidato presidencial para los comicios del 1996.
Y si grande el PLD fue sacudido y transformado por el cambio de candidato, por primera vez en 23 años, más profundos aún serían los cambios que devendrían con el ejercicio del poder, un poder que en gran medida les vino a los dirigentes peledeístas de manera inesperada.
Lo más extraño del caso es que el ascenso al poder del doctor Fernández Reyna, un candidato atípico (por su edad, su formación política y su procedencia social) se supone que debió generar un destape en el PLD de todos los dirigentes con aspiraciones presidenciales.
Pero la realidad vino a demostrar que entre los peledeístas, los reformistas y los perredeístas no hay diferencias importantes. Los escándalos de corrupción estuvieron presentes en el gobierno peledeísta en igual magnitud que en las administraciones del PRSC y PRD.
De la misma manera, se consolidaron grupos de alabarderos en torno al Presidente Fernández. El leonelismo tomó tanta fuerza que los demás potenciales candidatos presidenciales se hicieron a la idea de que se buscaría el restablecimiento de la reelección, y optaron por declinar públicamente a sus aspiraciones hasta tanto no se definieran las cosas, aunque en secreto seguían trabajando en sus proyectos particulares.
Sin embargo, el fracaso estrepitoso de la candidatura de Danilo Medina, el más aventajado discípulo de Leonel Fernández, hizo que el PLD perdiera el poder, y los leonelistas optaran por recomponerse en torno a su líder e imponerlo como el único con posibilidad de llevar el partido al triunfo en unos próximos comicios.
Un total de 10 potenciales candidatos presidenciales tiene el PLD, incluyendo al ex mandatario: 1-Leonel Fernández Reyna, 2-Danilo Medina Sánchez, 3-Jaime David Fernández Mirabal, 4-Euclides Gutiérrez Félix, 5-Norge Botello, 6-Ramón Andrés Blanco Fernández, 7-José Tomás Pérez, 8-Julián Serulle, 9-Ramón Ventura Camejo y 10-Marcelo Bermúdez.
EL CAMBIO A PESAR DE BALAGUER
El Partido Reformista Social Cristiano se supone el más conservador de los tres grandes, y sin embargo en los últimos años ha asumido posiciones más liberales que el PRD y el PLD. Aunque el mito popular el concede a Joaquín Balaguer atribuciones de semi dios, lo cierto es que ya el líder reformista no es el dueño absoluto de su partido. El hecho de que un grupo de dirigentes notables, como Federico Antún Batlle, Angel Lockward, Esteban Olivero Féliz, entre otros, resistiera las decisiones personales y las del denominado Grupo de la Casa de Balaguer, en relación con la reestructuración del PRSC, demuestra la decadencia de este liderazgo de 40 años.
Si todavía la influencia personal de Balaguer y la del Grupo de la Casa es determinante en gran medida en el PRSC, esto se debe a que todos los demás grupos prefieren mantener el partido cohesionado en torno a la figura del líder, antes que desgarrarse en pugnas que los desgastarían hasta sacarlos de competencia ante los demás partidos.
Un vez que ya no esté presente Balaguer, reinará en el PRSC el grupo que cuente con mayor apoyo en las bases de la organización.
Incluyendo a Balaguer, un total de 10 dirigentes son considerados presidenciables en el PRSC:
1-Joaquín Balaguer, 2-Jacinto Peynado, 3-José Hazim Frapier, 4-Eduardo Estrella, 5-Carlos Morales Troncoso, 6-Víctor Gómez Bergés, 7-Angel Lockward, 8-Federico Antún Batlle (Quique), 9-Johnny Jones, 10-Guillermo Caram.
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