La cirugía estética está de moda en el país

Quien menos usted sospecha, hombre o mujer, se ha hecho su arreglito en la cara o el abdomen para verse mejor
Por Enilda Torres
Ana María Ortiz, una joven de 25 años, sentía fuertes dolores de espalda y cansancio en el cuello. Su problema radicaba en sus grandes senos. Pero además de las molestias, Ana María se deprimía con facilidad, sobre todo cuando le tocaba comprar ropa interior. Su desmotivación fue tal que hasta su sexualidad se vio afectada, pues en la intimidad sentía vergüenza frente a su marido.
Su problema tuvo una solución: reducirse los senos a través de la cirugía y así lo hizo. Hoy ella es otra persona y está feliz.
El caso de Rosa Núñez, de 27 años, fue diferente. Ella, contrario a Ana María, era totalmente lisa y su gran pretensión era contar con ese atributo tan femenino, así que decidió un día visitar el cirujano plástico para que le ayudase a agrandarse los senos, y así sucedió. A Rosa le implantaron dos bolsas o prótesis de silicona y al día de hoy dice que su vida cambió.
Estos son dos casos en los que estaba en juego la autoestima de estas jóvenes frente a la sociedad y frente a ellas mismas, la primera, además, por un problema de salud. Sin embargo, en estos tiempos las mujeres, más que los hombres, acuden al cirujano con un cuerpo sano, sencillamente porque quieren embellecerlo y hacerlo más atractivo frente a los ojos de los demás y frente al espejo.
En países como Brasil hubo un tiempo en que los cirujanos plásticos no daban abasto para atender la increíble demanda de cirugía. A las mujeres les entró la fiebre de los retoques en cualquier parte de su cuerpo. Las portadas internacionales se llenaron con nombres como plástica y belleza, dedicadas a las maravillas de la cirugía estética. Ese frenesí no se quedó en Río de Janeiro, ni en Sao Paulo, sino que trascendió a otros países de manera sorprendente y la República Dominicana no se quedó al margen de aquella revolución por lucir cuerpos bellos y perfectos, a pesar de que también se hablaba de los riesgos, sobre todo con el implante del silicona.
CASOS ESPECÍFICOS
La conductora de programas Carolina Féliz un día apareció en las portadas de los periódicos mostrando unos grandes pechos. Muy oronda decía en la entrevista que su nueva talla en brasier era 36-D. Ella se sometió a una cirugía para agigantarse los senos con prótesis de silicona, con el interés de lucir más sensual y coqueta. Sin embargo, días después tuvo que operarse de nuevo y colocarse una prótesis menos pesada.
La cantante Milly Quezada también fue franca al decir a los medios de comunicación que se había hecho algunos arreglos para rejuvenecerse, entre éstos una cirugía de abdomen.
La productora de programas Tania Báez, lo mismo que su madre y hermana, también han acudido al cirujano con fines específicos. Tania dijo públicamente que se había sometido a una lipoescultura de cuerpo entero, incluyendo las piernas. Las conductoras de programas Ivonne Beras se achicó los senos, mientras que Zoila Luna se puso silicona, pues su pecho era planchado como una tabla. Nikauly de la Mota, también presentadora de televisión, se agrandó la sentadera y se hizo una cirugía en el abdomen, aunque se dice que a la chica de A todo corazón la rehicieron por completo. La cantante Jacqueline Estévez se practicó una lipoescultura y se arregló las pompis, las cuales tuvo que retocar, pues el trabajo no quedó como quería y de Yolanda Duke, también cantante, se dice es una adicta a las cirugías.
De las aspirantes a reinas de belleza ni hablar. Estas jóvenes son sometidas a cirugías estéticas de forma casi obligatoria. El Concurso de Belleza Miss Universo exige que las candidatas se corrijan cualquier desperfecto en su cuerpo, tales como manchas, verrugas, nariz, orejas, senos, abdomen y piernas, a través de métodos quirúrgicos.
Hay un caso muy particular que llamó la atención del mundo. La Miss Brasil, Juliana Borges, con apenas 22 años se había sometido a 20 cirugías plásticas para mejorar su cuerpo, entre éstas liposucción en la cintura, lipoesculturas en todo su cuerpo, implantes de senos, eliminación de lunares, corrección en las orejas, operación en los glúteos, entre otras, y la más reciente se la hizo para agrandarse con silicona el bumbum, es decir las nalgas en buen dominicano, antes de participar en el concurso de Miss Universo, que se celebró en mayo en la ciudad de San Juan, Puerto Rico.
En cuanto a los hombres hay que decir que el hombre de hoy quiere lucir atractivo y jovial y para ello también recurre a la cirugía estética. En el país tenemos los casos del productor de programas Domingo Bautista y el locutor Frederick Martínez. De hecho son muchos más los hombres del medio que se han hecho cirugías, pero muy pocos se atreven a admitirlo. Y cuando se le cuestiona sobre el tema responden alarmados: quien, yo...yo no me he hecho ninguna cirugía...
La cronista social Cándida Ortega, quien hace cinco años se sometió a una lipoescultura, obteniendo muy buenos resultados, comentó: Aquí todo el mundo se ha hecho cirugía, hombres y mujeres de la farándula, la televisión y empresarios, aunque estos últimos son muy discretos. Dijo también que muchas mujeres se escudan en un viaje de salud o negocio para practicarse cirugías meramente estéticas fuera del país. Las mujeres también responden sorprendidas cuando se les cuestiona al respecto, negando en todo momento que se hayan sometido a cirugías estéticas.
Anteriormente quienes se sometían a este tipo de operación eran las mujeres que tenían defectos que estéticamente afeaban su cuerpo, por lo que su mayor anhelo era mejorar la imagen. Además eran muy discretas a la hora de acudir al cirujano y todo transcurría como un secreto de Estado.
Hoy es una locura lo que está pasando. Las mujeres, por ejemplo, quieren cambiar el pelo, agrandarse o achicarse los senos, agregarse o quitarse glúteos, lo mismo que cadera, embellecerse las piernas, el tobillo; arreglarse las orejas, la nariz, las quijadas y los párpados en un día, esto sin tomar en cuenta los riesgos que conlleva una intervención quirúrgica o el costo de la misma. La frase más común en el consultorio de un escultor de cuerpo es: quiero que me levante los senos, doctor. Es casi un clamor popular.
En la República Dominicana la cirugía plástica cobra fuerza y adeptos. Mujeres de todas las edades y de diferentes clases sociales, lo mismo que hombres, se han desinhibido y acuden al cirujano plástico para que les practique algunos arreglitos en el cuerpo.
La liposucción en mujeres y hombres es la más común, lo mismo que la cirugía de los senos, señala el doctor Lluberes Freites, del Centro Médico Escaño.
La lipo, como prefieren llamarle a esta técnica quirúrgica, es una de las más populares. Es sencilla, muy sencilla, explica el doctor Lluberes Freites y no se corren grandes riesgos. Es utilizada para retirar cúmulos anormales de grasa en caderas, abdomen, cintura, axilas, muslos y piernas. La grasa se retira aspirándola a través de una máquina de succión y de cánulas que se insertan en el cuerpo por pequeñas incisiones y los resultados son excelentes, siempre y cuando la liposucción sea realizada por manos expertas. La lipo es muy frecuente en el país y se la practican tanto mujeres como hombres que quieren lucir una mejor imagen.
La lipoescultura es otra técnica utilizada con frecuencia, cuyos riesgos son mayores, pues consiste en retirar grasa de algún lado del cuerpo para colocarla donde haga falta. Esta operación es más riesgosa y muchos médicos, como el doctor Lluberes Freites, no les gusta practicarla.
Este cirujano dijo incluso que no pone grasa ni en las piernas, ni en las mamas, por el peligro que representa para el paciente, ya que puede desencadenar una embolia, que fue lo que sucedió con la boricua Dermelis Ríos, quien murió a los 17 días de haberse injertado grasa para aumentar las piernas. Lo mismo pasó con la periodista Isabel Vargas, quien también falleció días después de ser sometida a una lipoescultura a causa de una embolia.
LOS RIESGOS
Para el doctor Severo Mercedes, expresidente de la Sociedad Dominicana de Cirujanos Plásticos, uno de los efectos indeseados de la liposucción es que la o el paciente quede con zonas deprimidas y abultadas, es decir que no quede con el abdomen plano. Sin embargo, explica, en esos casos el paciente debe contribuir para lograr el objetivo y someterse a masajes con ultrasonido.
Dijo además que no todo el mundo califica para este tipo de cirugía. Hay personas gordas que piensan que con una liposucción van a rebajar y no es cierto. Esos pacientes deben ser tratados por un endocrinólogo. La cirugía plástica no resuelve el problema de la obesidad.
El doctor Lluberes Freites explica que todo en la vida implica un riesgo, empero, recomendó que antes de llevar un paciente al quirófano éste sea sometido a una serie de pruebas pre-operatorias que permitan al médico determinar si realiza o no la intervención o somete el paciente a un proceso para minimizar los riesgos.
La liposucción es la operación que con mayor frecuencia practica Lluberes Freites, y para ella utiliza la técnica más moderna: el ultrasonido. La ventaja de esta nueva técnica con relación a la convencional es fuera de serie, apunta el médico. Es un equipo electrónico que emite un sonido que viaja por una cánula de titanio y con movimientos, sin agresividad al tejido. Esta onda va destruyendo la célula grasa, la licúa y la succiona sin traumatismo al tejido, el dolor es mucho menor, lo mismo que el riesgo.
El único riesgo que corre un paciente que se practica una liposucción es la lipobolemia, es decir pérdida de sangre y líquido del organismo y viene dado por la agresividad de la técnica convencional utilizada. Esta técnica es utilizada para la ginecomastia, que es el crecimiento de las tetillas en los hombres, cuya grasa es succionada a través de una cánula.
OTRAS TÉCNICAS
Hoy en día a la gente le preocupa sobremanera su imagen de cara al trabajo que realiza. Aquello de que las arrugas y las canas es señal de experiencia pasó de moda, dice Lluberes Freites, mientras que el doctor Mercedes agrega que una cosa es lo que se ve con ropa y otra sin la ropa. En los Estados Unidos, por ejemplo, el número de operaciones de cirugía plástica que se realizaron profesionales de mediana edad aumentó durante la recesión de principio de los años 90. Este fenómeno sucedió porque a los currículum se les debe insertar una fotografía.
En fin, lo cierto es que la sociedad exige una mejor presencia física de las personas, tanto de la mujer como del hombre.
Arrugas en la frente, las patas de gallo, bolsas en los párpados o surcos en los alrededores de la boca se están solucionando sin necesidad de entrar a un quirófano, es decir, aplicando inyecciones de biopolímeros y ácidos hialurónicos, como el dermalife, que es un producto que luego de aplicado se mantiene por más de dos años, sin necesidad de dar retoques. El precio de este producto sobrepasa los 200 dólares.
Pero también se utiliza una toxina botulínica muy popular en los Estados Unidos y en Europa, que es aplicada en inyecciones, y la cual paraliza la musculatura en diferentes puntos donde se inyecta y da al paciente un lizamiento de las arrugas que perdura por unos cuatro o cinco meses. El colágeno, que aún es utilizado para corregir deformaciones en algunas zonas como los labios y rellenar los surcos de la cara y las arrugas de las manos, está en desuso.
Igualmente podemos hablar de procedimientos más populares aún, como son los famosos peelings químicos, eliminación de vellos con rayos láser e inyecciones para hacer desaparecer las venas de araña en la piel (várices), las cuales afean mucho la piel. Estas desaparecen para siempre con dos o más sesiones.
Las 5 cirugías estéticas más populares
CORRECCIÓN DE NARIZ
(Rinoplastia)
Se acorta o se agranda. Se elimina cualquier protuberancia. Se moldea o se cambia la forma, se estrechan los orificios y se cambia el ángulo entre la nariz y el labio superior. Sus efectos secundarios son: inflamación temporal, contusiones en torno a los ojos, dolores de cabeza, sangramiento y tupición nasal. Riesgos: infección, pequeños rompimientos de vasos capilares y mejoría incompleta, con la necesidad de hacer nuevas cirugías. Recuperación: el paciente debe guardar de una a dos semanas de reposo. La cirugía dura entre una y dos horas y el costo anda entre 40 y 50 mil pesos.
liposucción
(Lipoplastia)
Es la más popular de todas las cirugías. Mejora la forma del cuerpo mediante la supresión de los depósitos de grasa que no se eliminan con los ejercicios. La lipo se practica en las caderas, el abdomen, cintura, muslos, piernas y brazos. Los riegos que se toman son asimetría, piel floja o desigual, cambios de pigmentación, lesiones en la piel, retención de fluidos, protuberancias, infecciones y una pérdida excesiva de fluidos que podría provocar un shock en el paciente. Los efectos secundarios con inflación temporal, contusiones, entumecimiento y mucho dolor. La recuperación tarda entre una y seis semanas. Su costo anda entre 30 y 40 mil pesos.
cirugía de párpados
(Blefaroplastia)
Corrige los párpados caídos sobre los ojos y las bolsas del área de las orejas. Los efectos secundarios son: molestia temporal, sensación de tirantez, hinchazón, contusión, resecamiento, picazón y ardor, exceso de lágrimas, sensibilidad a la luz durante las primeras semanas. Los riesgos, en tanto, son: visión nebulosa o doble, infección, sangramiento, inflamación de los párpados, ojos secos, ligera asimetría o formación de cicatrices, dificultad para abrir o cerrar los ojos. La recuperación es rápida, en dos o tres días el paciente puede empezar a leer. El costo de esta cirugía anda entre 30 a 40 mil pesos.
aumento de senos
(Mamoplastia)
El aumento de los senos se logra con implantes de silicona o bolsas de salina de agua. El médico es quien decide el tamaño que la paciente necesita. Los efectos secundarios son dolor temporal, arrugas en la piel, inflamación, cambio en la sensación del pezón, contusiones, mamogramas alterados y sensibilidad a la estimulación del seno durante las primeras semanas. Los riesgos, en tanto, son sangramiento, infección, cicatrices gruesas, contracción capsular, ruptura del implante, posición asimétrica de los pezones. Raras veces pérdida permanente de la sensación en los pezones y los senos. La recuperación tarda entre una y diez semanas. Las cicatrices desaparecen hasta después del año. Su costo anda entre los 50 y 60 mil pesos.
cirugía plástica facial
(Facelift)
Esta cirugía mejora la piel flácida de la cara y del cuello y da contorno a la quijada. Consiste en quitar la grasa en exceso, se aprietan los músculos y se estira la piel. Sus efectos secundarios son: inflamación, contusión, entumecimiento y sensibilidad en la piel, tirantez, cutis seco. Mientras que los riesgos son: lesión en los nervios que controlan los músculos faciales y la sensibilidad, infección, sangramiento, sanación deficiente, cicatrices excesivas, asimetría o cambios en la línea del cabello. El tiempo de recuperación es de 10 a 14 semanas y el paciente no requerirá de otra intervención, si queda bien, entre cinco y diez años. Esta cirugía cuesta entre 70 y 100 mil pesos.
Ellos y ellas opinan...
Felipe Polanco
Comediante
Estoy de acuerdo con todos aquellos que recurren a la cirugía, ahora, yo no me la haría nunca y las 65 libras que rebajé no fueron por una liposucción, como usted dice. Los hombres feos como yo no podemos inventar con cirugías. Sólo me someto a una si tengo un accidente y quedo deformado.
Nurín Sanlley
Productora de espectáculos
Yo me hice una liposucción hace diez años, producto de una acumulación de grasa en la cadera y una corrección en el busto cuando tuve a una de mis hijas, por asunto de salud, pero jamás me atrevería a tocarme la cara, nunca en mi vida. Yo quisiera entrar a algún sitio y que me quiten todo lo que tengo de más, pero mi marido (Dante Cucurullo) no quiere. Ni siquiera en la nariz, donde tengo el tabique torcido, nunca me he atrevido.
Porfirio García
Economista
Hay una inclinación de la gente a hacerse cirugías para tener una mejor silueta. Nunca ha pasado por mi mente hacerme una y creo que en estos momentos no la necesito. Ahora, si las circunstancias lo ameritan y se trata de un problema de salud me la haría, pero que conste, no por estética. Para cuidar el cuerpo sólo hay que llevar una buena dieta y hacer ejercicios.
Edilí
Cantante y actriz
Yo estoy de acuerdo con todas aquellas personas que quieren mejorar su imagen, respeto eso y lo veo bien, pero particularmente no me atrevo a hacerme una cirugía estética en ninguna parte de mi cuerpo, a menos que sea por una necesidad, sencillamente porque soy muy cobarde. A mí hay que agarrarme para ponerme una inyección, imagínate para operarme.
Fanny Santana
Cronista social
Yo me hice una minilipo, por mi contextura física, hace unos años; me la hice para delinearme un poco el cuerpo y sentirme bien. Nunca me haría una cirugía en la cara, porque cambiaría mi rostro, lo transformaría; ahora, del cuello para abajo me las haría todas, siempre y cuando mi vida no corra peligro.