29 de Octubre del 2001 • Edición número 1,226
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Los atentados no revelados contra Juan Pablo II

En los últimos años se han desarticulado al menos tres intentos de asesinar al Papa, según revela una agencia informativa del Vaticano




Por José P. Monegro

Hace 20 años un atentado terrorista conmocionó al mundo. Las imágenes de las señoras gritando con desesperación y el asombro ante algo que parecía una pesadilla le dieron la vuelta al mundo en cuestión de minutos. La gente no sabía qué creer.

El turco Mehmet Ali Agca disparó varias veces contra el Papa Juan Pablo II dejándolo gravemente herido en la Plaza San Pedro, frente a miles de feligreses que se habían congregado allí para saludar al Sumo Pontífice en lo que parecía ser un hermoso día soleado en el Vaticano. Era un 13 de mayo, día muy recordado en el mundo católico porque es la fecha en que se recuerda la aparición de la Virgen a tres niños pastores en Fátima, en Pertugal. De esa aparición surgieron los denominados “tres secretos de Fátima”, uno de los cuales era la predicción de ese atentado, según declaró el propio Papa Juan Pablo II recientemente.

La Policía italiana arrestó a Agca poco minutos después de que accionara su pistola browning calibre nueve milímetros contra el lado iz quierdo del pecho de Karol Wojtyla. En su bolsillo tenía un nota, quizás seguro de que mataría al Papa y de que él mismo resultaría muerto. Hoy el mensaje es revisado nuevamente con asombro debido a que Afganistán era una de las motivaciones que tenía el terrorista turco para cometer el hecho.

“Maté al Papa para protestar contra el imperialismo de la Unión Soviética y de Estados Unidos y contra los genocidios en El Salvador y Afganistán”, decía la nota.

Precisamente, Afganistán está ahora en medio de la guerra que lideran Estados Unidos y Gran Bretaña contra el terrorismo, luego de que tres aviones secuestrados por fundamentalistas fueran estrellados contra las dos Torres Gemelas en Nueva York y contra el Pentágono, en Washington.

El régimen talibán, que gobierna Afganistán, y el principal sospechoso de dirigir esos atentados terroristas, Osama bin Laden, han querido darle un carácter religioso a la actual contienda bélica manifestando que el norteamericano es un ataque contra los musulmanes.

Igual ocurrió en 1981 cuando un fundamentalista musulmán intentó asesinar al símbolo del catolicismo, principal religión de occidente, con la velada intención de crear una guerra entre religiones. Los intentos han fracasado y el caso se quedó como lo que realmente era, un atentado terrorista perpetrado por un grupo fundamentalista conocido como “los lobos grises”.

Otro factor sale a relucir en medio de la actual situación mundial y la cruzada que se libra contra el terrorismo: en los últimos años han sido desarticulados tres atentados terroristas contra el Papa Juan Pablo II, incluyendo uno organizado por la agrupación que dirige Osama bin Laden.

La agencia Zenit, especializada en noticias del Vaticano, revela que esos tres atentados fueron organizados por grupos terroristas islámicos que no alcanzaron sus objetivos.

El primero de ellos estaba programado para quitarle la vida a Juan Pablo II en enero de 1995 durante su viaje a Filipinas. La norteamericana Agencia Central de Inteligencia (conocida como la CIA por sus siglas en inglés) sindica como cerebro de esa operación a Ramzy Youssef, cuya nacionalidad no se ha determinado aún, si es kuwaití o iraquí. Este mismo personaje es sindicado como el cerebro del primer ataque terrorista contra las Torres Gemelas en 1993.

EN DAMASCO
En la reciente visita del Santo Padre a Siria (mayo pasado), según reveló la agencia de prensa italiana AP. Biscom, un grupo fundamentalista islámico, había previsto que una mujer kamikaze, llena de explosivos, se lanzara contra el “Papamóvil” en el casco antiguo de Damasco. Tras la explosión, terroristas colocados en el lado opuesto de la calle debían abrir una ráfaga de disparos.

Según AP.Biscom, el atentado pudo evitarse porque la CIA informó en las vísperas del viaje al Vaticano, quien a su vez reenvió las informaciones a los servicios secretos de Siria, que adoptaron medidas férreas de seguridad.

El diario italiano “Corriere della Sera”, en su edición del 11 de este mes de octubre, revela que un ciudadano paquistaní fue detenido en Salt Lake City, ciudad del estado de Utah, el 4 de junio de este año. El FBI considera que formaba parte de una red terrorista, con cómplices en Italia y Europa, que pretendía atentar contra el Vaticano.

En septiembre pasado, una fuente de la OTAN confirmó al mismo periódico que extremistas de Al Qaeda, el grupo terrorista financiado por Osama bin Laden, habían seleccionado 30 posibles objetivos, entre ellos uno “de elevado valor religioso”, lo que hace sospechar que su blanco era el Papa Juan Pablo II.

TAL COMO OCURRIó
Dos balas alcanzaron a Karol Wojtyla ese miércoles. El Sumo Pontífice se desplomó dentro de su automóvil: una le había atravesado el abdomen, la otra la mano izquierda. Transportado inmediatamente al hospital Gemelli, fue sometido a una operación quirúrgica de cinco horas y media, que superó en buena parte debido a su fuerte constitución física. Gracias a una religiosa que asistía a la ceremonia en la Plaza de San Pedro, que lo bloqueó del brazo, Agca pudo ser detenido por varios guardias suizos y agentes italianos.

L’Osservatore Romano, el diario del Vaticano, aseguró cuando se recordó el 20 aniversario que “fuerzas diabólicas” ordenaron el atentado contra el Papa Juan Pablo II el 13 de mayo de 1981.

“Aún sin nombre y sin cara bien definida pero con un plan criminal bien preciso en sus diversas facetas, fuerzas diabólicas osaron lo impensable: atentar contra la vida del sucesor de Pedro para impedir el nuevo encaminamiento de la historia”, escribió el periódico.


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