Evaristo Pezzotti
La Ley sobre Medio Ambiente pone trabas al desarrollo forestal

Por Santiago Estrella Veloz
Evaristo Pezzotti es un especialista en asuntos forestales, a los cuales ha dedicado casi la mayor parte de su vida. Nosotros le hemos visto en plena Cordillera Central, en los altos bosques del municipio de Constanza, dedicado con afán a la siembra de árboles de variadas especies, tanto para proteger cuencas hidrográficas como para algún día sacarles beneficio, una inútil esperanza cuando disposiciones poco claras, incompletas o trabas burocráticas impiden que los empresarios inviertan en el sector forestal, por cierto uno de los más lentos para contabilizar los beneficios.
Sin embargo, Pezzotti no se desanima, pues piensa que no está lejos el día en que esa situación se revierta, porque a su juicio solamente el sector empresarial no el Gobierno es el que podrá desarrollar el bosque para incorporarlo a las demás fuentes productivas de la nación.
A su juicio la Ley 64/00, sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales, pone trabas al desarrollo forestal y los trámites son lentos. Son varios los funcionarios de este Gobierno que ya se han quejado, inclusive Danilo Rosario, de la Comisión para la Inversión Extranjera, por la lentitud con que opera la Secretaría de Estado de Medio Ambiente para permitir inversiones (en lugares) donde se requieren grandes movimientos de tierra o que tienen un impacto ambiental originalmente negativo, aunque después pueda resarcirse.
El experto comentó que la Ley sobre Medio Ambiente, promulgada por el Presidente Hipólito Mejía el 18 de agosto de 2000, dos días después de asumir su cargo, es muy moderna, copiada en gran parte de leyes europeas, norteamericanas y latinoamericanas, que debe ser adaptada a la realidad del país.
Todo aquel que tenga más de 40 años sabe que aquí todos los estudios sobre la economía están hechos. Sólo hay que actualizar planes, estudios y proyectos, buscar los recursos financieros y ejecutarlos. No podemos estar perdiendo tanto tiempo haciendo más estudios; aquí eso se está haciendo desde la época de Trujillo... Lo que hay que hacer es adecuarlos, actualizarlos e implementarlos, afirmó Pezzotti durante una entrevista con [A]HORA.
Dijo compartir el criterio de que el bosque nativo no sea explotado, sino que la gente corte lo que se arriesgue a sembrar y produzca.
Sin embargo, sostiene que para eso se necesitan incentivos, que según dijo no los ofrece la actual Ley sobre Medio Ambiente y Recursos Forestales.
Es una ley muy moderna, pero está en el limbo, porque no sabemos nada de lo que va a pasar, apuntó.
EL SECTOR PRIVADO
Pezzotti opina que no debió llegarse al extremo de eliminar la ley que creó el Instituto Nacional de Recursos Forestales (INAREF), creada específicamente para el sector forestal.
La ley que creó la Secretaría de Medio Ambiente prohíbe terminantemente la tala del bosque nativo, con lo cual nosotros estamos de acuerdo, es decir que no se tale, pero en lo que necesitamos es que el Estado incentive a los productores privados, que son los únicos que tenemos capacidad de invertir en grandes extensiones, adujo.
No tiene la menor duda que además de los beneficios ecológicos que puede provocar un programa nacional de reforestación, frutales incluidos, con la orientación, control y seguimiento de la Secretaría de Medio Ambiente; se pueden crear nuevas fuentes de trabajo, limitar y hasta eliminar las importaciones de maderas y sus derivados, que ascienden a unos 200 ó 250 millones de dólares anualmente.
Mencionó que la silvicultura, que es el cultivo racional del bosque, tiene la ventaja de que es una de las actividades económicas que menos componentes importados tiene.
En ese sentido dijo que la plantación, mantenimiento y aprovechamiento apenas requiere de un diez o un quince por ciento de insumos importados, como por ejemplo algunos tipos de semillas, materia prima para fertilizantes y ciertos equipos.
Pezzotti mostró a [A]HORA un detallado estudio que elaboró su oficina, Asesores Ambientales, S. A., según el cual un plan de diez años para reforestar ocho millones de tareas tendría un costo equivalente a más de 11,000 millones de pesos por año, cifra equivalente al 2 por ciento del Presupuesto de 65,000 millones de pesos programado para el presente año, aproximadamente.
El gobierno, según Pezzotti, no puede disponer de tantos recursos solamente para reforestar. En consecuencia, debe dejar al sector privado asumir esa tarea, con los incentivos necesarios para que la misma se haga realidad.
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