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Las iglesias evangélicas unidas contra el sida

Por Petra Rondón
Considerada como la enfermedad del milenio, el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) no toma en cuenta edad, sexo, ni raza y cada día se convierte en una epidemia que crece sin control en todos los países del mundo. La Dirección General de Control de Infecciones de Transmisión Sexual y Sida (DIGECITSS) reporta que hasta marzo de este año en la República Dominicana se habían acumulado un total de 11,079 personas conviviendo con el VIH/SIDA.
De acuerdo con las informaciones suministradas por este organismo, la forma de transmisión más frecuente continúa siendo la sexual, reportándose que el 75 por ciento de los casos acumulados corresponde al modo de transmisión heterosexual y el 7.7 por ciento al homobisexual. Mientras que los casos registrados por transfusión sanguínea sólo fueron el 4.4% del total acumulado, y los de trans-misión por uso de drogas endovenosas estuvo situado en el 4 por ciento.
Tomando en cuenta que el 79.2 por ciento de los casos de SIDA han ocurrido en poblaciones con edades comprendidas entre los 15 y 44 años, se puede llegar a la conclusión de que se trata de personas que no reciben las informaciones necesarias acerca de cómo prevenir la enfermedad. Un ejemplo de lo que está sucediendo en el país lo representa el municipio de Nagua, donde de acuerdo con las autoridades de salud todas las semanas mueren hasta tres personas infectadas de SIDA. Pero también existen otras comunidades donde la promiscuidad es una de las causas principales de transmisión de la enfermedad.
En otros tiempos era un sueño pensar que las iglesias evangélicas dejarían de verse como entes ajenos al problema que representa el crecimiento del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), y entendieran que son actores que deben participar en la búsqueda de soluciones. Ahora las cosas han cambiado y un grupo compuesto por doce de las denominaciones más grandes de iglesias cristianas se unieron en un programa de educación popular, haciendo énfasis en la dimensión espiritual del ser humano.
Solidaridad en el Evangelio con la Prevención del Sida surgió en 1994, a partir de un taller que realizó la Secretaría de Estado de Salud Pública y la Organización Panamericana de la Salud para incentivar a las iglesias cristianas a asumir su responsabilidad frente a una epidemia que crece de manera descontrolada.
Las bases del programa que desarrollan se concentran en transmitir el mensaje de cuidar el cuerpo humano. "Partimos del hecho de que el ser humano tiene que verse como lo que es, una criatura de Dios que tiene la sexualidad como un regalo que Dios le da para el placer y para la procreación. Hay que ocuparse de las necesidades del ser humano, tenemos que vivir una espiritualidad transformada que nos haga ver la realidad para ayudar a transformarla. Tenemos que educar y la necesidad principal contra la epidemia es la educación", asegura la doctora Loida Pérez, directora del programa.
EL PROGRAMA
"Aprender es vivir" es el material que utilizan para impartir los talleres educativos. Fue elaborado en coordinación con el Instituto de Sexualidad Humana, el financiamiento de la AID y la participación de los pastores de diferentes iglesias. Contiene siete módulos, el primero de los cuales está dedicado a conocer el cuerpo, el segundo trata todo lo referente a la epidemia y a la transmisión del virus, mientras que el tercero se refiere a cómo responde la comunidad frente a la epidemia.
Partiendo del hecho de que todos tenemos iguales posibilidades de contaminarnos y que la solución del problema se concentra en la comunidad, el cuarto módulo lo dedican a educar a los jóvenes acerca de la enfermedad; el quinto se refiere a la solidaridad en el dolor; el sexto lo dedican a reflexionar sobre la necesidad de que se lleve el mensaje de prevención y apoyo al corazón de los dominicanos.
La doctora Pérez explica que los talleres se imparten en dos días, específicamente 16 horas de trabajo, para luego continuar dando seguimiento y reforzamiento. En dos años el programa ha formado unas dos mil personas, de las cuales 1,750 son de Nagua, y 350 de San Juan de la Maguana. Las personas que participan en el taller son incentivadas para que se conviertan en multiplicadores y se hagan responsables de continuar transmitiendo los conocimientos adquiridos. El programa se está desarrollando en las comunidades donde la epidemia ha tenido un mayor impacto, según los registros de Salud Pública: Nagua, Villa Altagracia, La Romana y San Juan de la Maguana son las zonas donde han puesto mayor énfasis. En Santo Domingo el trabajo no ha sido muy activo porque entienden que existen muchas instituciones que se dedican a esta labor. "Nuestra intención es que nuestro programa pueda ser reconocido y llevado como pretendemos que se lleve. Se trata de un programa autogestionario, pero necesitamos el apoyo de las autoridades para poder seguir avanzando. La gente quiere tener el material y tiene deseos de aprender; si aprendemos podemos manejar la epidemia y no tiene que morir tanta gente", explica la doctora Loida Pérez.
Entiende que si todas las denominaciones evangélicas, que suman alrededor de un millón de personas, se integran al trabajo educativo en todo el país llegará el momento en que todos los dominicanos sabrán cómo prevenir la enfermedad. Actualmente están elaborando una propuesta para presentarla al Consejo Presidencial del SIDA, en la que abarcarán la prevención, la atención a las personas que ya están enfermas, incluyendo apoyo psicológico y emocional. En algunas comunidades están trabajando a través de los Planes Operativos Provinciales.
ORGANIZACIONES PARTICIPANTES
El programa es conducido y administrado por las autoridades de la Iglesia Episcopal Dominicana, con la asesoría de las Iglesias Asamblea de Dios, Buenas Nuevas, de Dios Pentecostal, Evangélica Dominicana y Metodista Libre, la Universidad Nacional Evangélica (UNEV), el Servicio Social de Iglesias Dominicanas (SSID), la Sociedad Bíblica Dominicana, la Confederación Dominicana de Unidad Evangélica (CODUE), y la Confraternidad Evangélica Dominicana (CONEDO).
También cuentan con el apoyo de PROCETSSESPAS y del Instituto de Sexualidad Humana de la UASD, a través de su Proyecto Fortalecimiento de la Respuesta Familiar y Comunitaria con la Prevención del VIH/SIDA (Proyecto VIH-DA).
Proyecciones de la situación del VIH/SIDA en la RD para el 2005
Porcentaje de adultos infectados conVIH
2.4%
Número de adultos viviendo con VIH
141.630
Número de casos nuevos de SIDA
29,000
Número acumulado de muertes por SIDA
desde el inicio de la epidemia
78,000
Fuente: DIGECITSS
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