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Tomás Hernández Alberto
El IAD no debe limitarse a la entrega de tierras
Por Santiago Estrella Veloz
La simple distribución de tierras ya no es una prioridad del gobierno del Presidente Hipólito Mejía en vista de que prácticamente no hay más tierras aptas para repartir. Sin embargo, eso no significa que el proceso se ha detenido, de acuerdo al director del Instituto Agrario Dominicano (IAD), ingeniero Tomás Hernández Alberto.
El funcionario dijo que en próximos asentamientos el IAD designará dos proyectos agrarios con los nombres de José Francisco Peña Gómez y Antonio Guzmán Fernández.
En 40 años de Reforma Agraria los gobiernos han mantenido una competencia por tratar de demostrar quien hizo el mayor número de asentamientos agrarios, posiblemente porque entienden que con eso se garantizan votos.
El 50 por ciento de las tierras que tiene el Instituto Agrario Dominicano bajo su control quizás más-- no están en producción, de manera que en lo adelante hay que hacer eficientes las que están bajo cultivo.
Sin embargo, el IAD tiene proyectado captar casi 638,000 tareas para mantener el proceso de Reforma Agraria, actualmente en una fase de entrega de los títulos definitivos de propiedad a los parceleros beneficiarios.
De la Reforma Agraria se han beneficiado unas 100,000 personas directamente, aunque siempre hay depuraciones e investigaciones, porque el favoritismo político siempre ha estado presente en los repartos.
Cuando cambia el Gobierno vuelven a revisarse las listas de favorecidos y se repite el acoso de los militantes políticos al nuevo incumbente del IAD para que les reparta tierras.
Hernández Alberto reveló, en una entrevista para [A]HORA, que se ha dado el caso de gente que ha comprado hasta veinte parcelas. En tales casos esas ventas son nulas de pleno derecho, según la ley.
Sin embargo, el director del IAD expresó que lo que se ha hecho en esos casos es actuar con flexibilidad, llamando a quienes tienen las parcelas para determinar si ciertamente las tienen en producción, lo cual es más provechoso que si estuvieran divididas pero sin cultivar.
No es lo que dice la ley admitió pero con un criterio práctico preferimos negociar: la trabajas toda o trabajas la mitad, y repartimos la otra mitad. La idea es que las tierras estén en producción, añadió.
La idea es transformar al IAD es un Instituto de Desarrollo Rural con el propósito de ampliar su misión, no limitarse a la entrega de tierras.
El mes pasado, por ejemplo, la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA, por su nombre en inglés), inició la construcción de un Centro de Desarrollo Rural en La Luisa, Monte Plata.
El proyecto La Luisa, que será repetido en otros lugares, contempla una inversión de millón y medio de pesos.
El propósito es elaborar un Plan Maestro que determine los componentes prioritarios para el desarrollo agrícola y un mejor nivel de vida de la población rural, que también tendrá participación directa.
El proyecto contempla otorgar becas a dominicanos para que estudien técnicas agrícolas en Japón.
También la falta de centros deportivos y culturales en los asentamientos agrarios es una realidad que hay que solucionar, admitió Hernández Alberto.
Otra situación que el IAD se propone enfrentar es la falta de cultivos no tradicionales en los asentamientos, como por ejemplo el orégano y las especias, de gran demanda local y en el exterior.
MODERNIZAR LA AGRICULTURA
El director del IAD citó que recientemente el gobierno de Japón donó al país equipos agrícolas por valor de 120 millones de pesos. Esa donación fue gestionada por el anterior gobierno, aunque en la presente administración del presidente Hipólito Mejía fue que se materializó.
Como parte de los planes encaminados a modernizar la agricultura el funcionario informó que en unos seis meses se pondrá en marcha un programa de riego por goteo, con tecnología de punta, en unas 20,000 tareas ubicadas en la zona de Enriquillo y Oviedo, en las provincias de Barahona y Pedernales. Ese asentamiento honrará la memoria del extinto líder perredeísta José Francisco Peña Gómez. El IAD realizará también otro gran asentamiento en Monte, que llevará el nombre del también fallecido presidente Antonio Guzmán Fernández, quien gobernó el país entre 1978 y 1982.
Hernández Alberto explicó que la actual administración gubernamental recibió el IAD con deudas menores ascendentes a más de 41 millones de pesos, llamadas de ese modo porque realmente ahí no se incluyen las acumuladas por expropiaciones de terrenos declarados de utilidad pública, que por cierto obstaculizan las titulaciones de los beneficiarios de la Reforma Agraria. Hay el propósito de negociar para pagar, antes de que termine el actual período de gobierno, dijo Hernández Alberto.
ENTREGA DE TÍTULOS
La presente administración ha entregado 420 títulos definitivos. Otros 1,521 están pendientes de entrega. En procesamiento hay 9,261 títulos en doce gerencias regionales. Hernández Alberto señaló que es indescriptible la alegría del propietario de un terreno cuando le entregan su título, que realmente es lo que le da el carácter de legítimo propietario, que también le convierte en un sujeto de crédito, condición de la que carecen los asentados provisionalmente.
Entre los que recibieron sus títulos definitivos se cuentan inmigrantes y descendientes de agricultores japoneses que llegaron al país hace unos 45 años, durante el régimen de Trujillo. Esas personas habían hecho gestiones ante diferentes gobiernos para conseguir los títulos de sus parcelas y no fue sino en el actual gobierno que lo lograron.
PRODUCTOS DE LOS PARCELEROS
Las cifras aportadas por el funcionario indican que en lo que lleva el actual gobierno el IAD tiene sembradas 1.6 millones de tareas de cereales, leguminosas, musáceas (plátanos y guineos), raíces y tubérculos, hortalizas y tomate industrial. Se cosecharon 1.8 millones de tareas con una producción de 8.8 millones de quintales de los diversos rubros mencionados. El valor económico que generó la comercialización del volumen de producción señalado representó ingresos brutos superiores a los 2.6 millones de pesos para los parceleros.
Según el director del IAD, eso se logró gracias a un apoyo coordinado entre la Secretaría de Agricultura, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), el Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA) y el Banco Agrícola, que financió a 12,226 parceleros. El desembolso fue superior a los 552 millones de pesos en 6,021 préstamos. Las mismas cifras dicen que fueron preparadas para la siembra más de 1.3 millones de tareas, de las cuales poco menos de 400 mil tareas se prepararon gratuitamente.
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