3 de Septiembre de 2001 • Edición número 1,218
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Los ejecutivos de la Federación Dominicana de Boxeo Aficionado, violaron las reglas del Círculo Deportivo Militar que exige que
cada vez que una selección donde se incluyan atletas militares deben hacerse acompañar de un oficial y tampoco solicitaron los permisos con suficiente tiempo de antelación

las deserciones Reflejan el descuido de nuestros atletas

Por Juan Mercado

Es indudable que las deserciones de los atletas producen a su país de origen bastante amargura y desencanto. Los deportistas que se aventuran apartarse de sus seleccionados nacionales son tildados de traídores a la patria e inmediatamente condenados por las autoridades, que no aceptan su decisión.

Pero ¿quién les asegura a esos atletas su futuro y el de su familia? ¿Qué reciben cuando son sacados de los seleccionados, por sustitución? ¿Cuáles privilegios tienen dentro de la sociedad que con tanta gallardía defienden ante atletas de otras naciones con mayor preparación? Las respuestas a éstas y otras interrogantes de seguro las tienen las mismas autoridades que juzgan a los atletas cuando deciden desertar. Aunque esas decisiones no merecen ser justificadas, no se debe olvidar que tienen sus razones de ser.

En el caso de los atletas dominicanos, éstos a diario claman por mayor atención de las autoridades gubernamentales y en la mayoría de los casos sus peticiones sólo se quedan en las promesas que les hacen. Al parecer aquí hay muy poca gente que se interesa por su situación. ¿Acaso no tienen dolientes? Los llamados que ellos hacen demandando mayores atenciones son innumerables.

Un ejemplo claro es que en la actual gestión de gobierno se ha caído el programa que se creó para la protección de los atletas de alto rendimiento y las viejas glorias del deporte dominicano, que antes se llamó PARNI y ahora se llama ONAR. Al pueblo hay que hablarle claro, los atletas no están recibiendo el respaldo que necesitan. Por tal motivo se convierten en presas faciles de la desesperación.

La situación es tan crítica que varios deportistas se han atrevido a denunciar públicamente su situación demandando mayor atención de las autoridades, entre ellos se encuentran Julio Luciano, Juana Arrendel, José Vicbart Geraldino y Wanda Rijo, quienes en determinado momento han clamado por mayor ayuda. Sin embargo, las autoridades competentes sólo les piden tener paciencia, con la que no resuelven sus necesidades. Los deportistas nacionales cuando deciden irse o son sacados de las distintas selecciones no tienen asegurado nada y, lo que es peor, dejan perdida una parte importante de su vida.

LOS DESERTORES
El caso más reciente de deserción se produjo con tres boxeadores que decidieron quedarse en Puerto Rico después de agotar una jornada exitosa en un Torneo Panamericano realizado allí. La misma hizo recordar el momento amargo que produjo al país la deserción del también boxeador Héctor Julio Avila, en el 1993, cuando el país tenía todas sus esperanzas puestas en él. Está vez el turno le tocó a los tambien boxeadores Jairo David Gonell, Luis Virgilio Hodge y Domingo Paulino, quienes se marcharon después de completar una gran jornada. Gonell y Hodge obtuvieron medallas de oro en sus categorías, mientras Paulino se quedó con la plata.

Esa deserción sorprendió por completo al ingeniero Bienvenido Solano, presidente de la Federación Dominicana de Boxeo Aficionado (FEDOBOXA), quien al ser consultado por [A]HORA dijo no entender la decisión de esos atletas de quedarse ilegalmente en ese país, y aseguró que de por medio hubo motivaciones especiales.

"Eso está dudoso", adujo Solano, quien además es el director general de los Juegos Panamericanos del 2003.

Afirmó que es indudable que otras personas estuvieron de por medio, aunque no se atrevió a asegurar si se trataba de dirigentes deportivos de Puerto Rico. "No podemos especular sobre eso. Pero que a nadie le quepa la menor de las dudas que desde allí hubo elementos motivadores", argumentó Solano. Agregó que es muy sospechoso que en momento en que los miembros del seleccionado nacional de boxeo recuperan el terreno que habían perdido en los últimos años decidan por cuenta propia quedarse en Puerto Rico.

"Ninguna de las deserciones se justifican. Pero sorprende cuando se trata de dos figuras como Jairo David y Luis Virgilio, ambos con suficientes experiencias internacionales, y que de repente decidan por cuenta propia quedarse y abadonarlo todo. El caso del peso completo Domingo Paulino es distinto, ya que todavía era un proyecto", concluyó Solano.



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