Pedro Gañan
Medalla de oro made in usa
La medalla de oro que ganó el vallista Félix Sánchez en los 400 metros en las pasadas olimpiadas de atletismo celebradas en Edmonton, Canadá, nos da la oportunidad de analizar la tragedia del deporte olímpico dominicano y de la sede de los Panam del 2003.
Una cosa es la que se ve a simple vista y otra la que se puede ver cuando se limpia el polvo de la confusión en el cristal a través del cual se mira.
Todos estamos muy contentos de que Félix Sánchez haya representado a la República Dominicana y ganado el oro, pero veamos claro. Félix Sánchez es fruto, afortunadamente un buen fruto, de la tragedia social, económica y olímpico deportiva que vive nuestro país.
Es hijo de padres dominicanos separados. Su madre es una emigrante, como tantas madres dominicanas que han dejado su país para buscar en los Estados Unidos la oportunidad que no encuentran en Dominicana. Este atleta nació en Nueva York, por tanto es Norteamericano. Fue criado por su abuela en San Diego, Estados Unidos, es decir que ha crecido sin sus padres. Su carrera deportiva la ha hecho allá, guiado por entrenadores Norteamericanos y ahora por un inglés. Felix apenas habla el español, con dificultad. Hasta hace poco era un desconocido en la República Dominicana.
Cuando gana la medalla de oro, su padre se encuentra preso preventivamente en la cárcel de Najayo, acusado de consumo o tráfico de drogas. El mismo atleta confiesa que le emocionó más ver a su padre que ganar la medalla de oro. Hasta ese punto llega la tragedia social y olímpico deportiva de este fruto norteamericano, hijo de padres dominicanos.
Los olímpicos dominicanos nada han puesto en ese campeón mundial. Nada le dieron nunca. Sólo ahora, cuando El se acerca y dice, animado por su abuela, que quiere representar a la República Dominicana, la cúpula olímpica y las autoridades deportivas nacionales lo acogen. Luego que los norteamericanos lo han hecho y preparado para ganar la medalla de oro.
Ahora si es bueno, recibirlo y hacerle toda esta bulla. El, Félix Sánchez, se merece eso y más. Al igual que los cientos de miles de dominicanos que trabajan en los Estados Unidos y mantienen en gran parte este país.
Yo estoy orgulloso, muy orgulloso de Félix, pero tengo que reconocer que El es un oro made in USA, hecho o preparado en los Estados Unidos.
Yo hubiera estado más orgulloso aun y hubiera ido a recibirla al aeropuerto, si la medalla de oro la hubiera ganado Juana Arrendel, que si es Hecha en la República Dominicana. Pero ella misma declaró a la Agencia de Prensa Alemana, luego de quedar en el lugar No.11 o algo así en su disciplina de Salto Alto, que ella es una Super Atleta, pero que no ha tenido apoyo de las autoridades olímpicas de su país, pues, dijo ella, tiene dos años sin pista para entrenar y tuvo que prepararse para esos juegos olímpicos en una pista de Caballos.
Esa es la tragedia del deporte olímpico dominicano. En nuestro país no se ha hecho un trabajo de base para crear verdaderos atletas. No se les han proporcionado los medios para que se desarrollen física y mentalmente sin problemas. No se les da un sueldo, ni medios para entrenar, ni viviendas, ni becas de estudio, ni nada.
Que bueno querer decir que la tenista norteamericana Mary Joe Fernández es dominicana, para untarnos de su éxito. Una joven que apenas habla español. Lo mismo ahora con Félix Sánchez y así con otros.
El deporte olímpico dominicano, en general, está en pañales. No se enseña en las escuelas, no hay un plan, ni facilidades, ni se trabaja para eso. En más de 20 años no se ha hecho nada, en los clubes deportivos tampoco.
Aquí sólo han florecido los peloteros, en cuya formación nada ha puesto el Comité Olímpico Dominicano. Los pocos atletas que tenemos son los formados dentro de las Fuerzas Armadas, donde si hay disciplina. Imagínense la tristeza interior que debía tener el campeón mundial, Félix Sánchez, de ganar una medalla de oro, pero no vivir con su madre y su padre en la cárcel en la Rep. Dominicana. ¿Creen Ustedes que él es muy feliz con ese Oro? Yo creo que El no tiene la mayor felicidad, un hogar completo, porque es un fruto del deterioro económico-social que vive nuestro país y que lamentablemente seguirá viviendo con decisiones demagógicas y absurdas hasta más no poder, como ser la SEDE para celebrar los Juegos Panamericanos del 2003.
Es inhumano botar, mal gastar RD$5,000,000,000.00 (Cinco mil millones de pesos) en pocos días, cuando tenemos tantas necesidades PRIORITARIAS de todo, de energía eléctrica, de hospitales, de educación, de salud, de recogida de basura, de viviendas, de empleos permanentes, de seguridad ciudadana, de mejores salarios para médicos y maestros, de un buen sistema de transporte público, de más control contra las drogas, de más control para que los dominicanos no se vayan por miles en yolas a Puerto Rico, viaje del que muchos no llegan porque mueren en el camino.
Esa es la realidad dominicana. Esa es la otra cara de la moneda del triunfo de Félix Sánchez. Esa es la causa por la cual es un crimen realizar en nuestro país los Juegos Panamericanos del 2003. Ese es, finalmente, el motivo por el cual el 92% del pueblo dominicano que se opone a estos Juegos tiene la consigna de PAN, NO PANAM.
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