27 de Agosto de 2001 • Edición número 1,217
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Edmundo Pina Machín

La timba es un complot entre el músico y el bailador”



Por Antonio Gómez Sotolongo

A Edmundo (Mundo) Pina Machín (Sancti Spíritus, Cuba, 1951) lo conocí en Cienfuegos, una bella ciudad del sur de Cuba. Allí coincidimos en la Escuela Provincial de Arte en 1967. En la Perla del Sur aprendimos a dar los primeros pasos en la música, terminamos los estudios secundarios, tuvimos los primeros maestros de solfeo y teoría, tuvimos las primeras novias y formamos nuestro primer combo. Desde entonces acá nos une una amistad sincera y de encuentros a grandes saltos. Integrar él una orquesta como Van Van desde 1983, una agrupación de fama internacional que gira constantemente a todas partes y en la que él toca el trombón y el handy-pad, provocó que este último salto se extendiera por más de un lustro. Por fin en este verano ambos aterrizamos en La Habana por la misma fecha y se impuso el recuento, las memorias y salió esta entrevista en la que Mundo habla sobre la Salsa, el Songo, la Timba y aborda temas políticos, comerciales y artísticos que afectan a la música y a los músicos cubanos.

[A]. ¿Desde cuándo no graban los Van Van?

E.P.M: Desde 1999, desde el disco Llegó Van Van, que resultó ganador en el Grammy.

[A]. ¿Por qué dos años sin grabar?

E.P.M: Hay problemas con la empresa de grabaciones.

[A]. ¿Cuál empresa?

E.P.M: Estamos contratados por Havana Caliente, una empresa Norteamericana. Los Van Van fueron contratados por cinco discos y sólo hemos grabado Llegó Van Van que fue este que resultó ganador de un Grammy.

[A]. ¿Y qué pasó con ese contrato? ¿Por qué no han grabado los otros cuatro discos que pactaron?

E.P.M: Realmente eso es una incógnita, la disquera no ha aparecido, ha incumplido con todo.

[A]. ¿Y a qué se debe eso?

E.P.M: Bueno, objetivamente lo único que sabemos es que incumplió, eso es lo real. Se comenta que hay muchas influencias políticas que determinaron esto pero palpablemente lo único que tenemos es el incumplimiento de los contratos.

[A]. ¿No cabría pensar también que es un modo de alejar a los Van Van del mercado?

E.P.M: Pensamos eso, porque realmente nos sacaron del mercado discográfico. Objetivamente lo que se ve es el incumplimiento del contrato pero una orquesta que acaba de obtener un Grammy que está en la preferencia del público en ciertos mercados, y con una nominación para el Grammy Latino, que de pronto se pierda todo. Eso es muy raro.

[A]. Hay algunas personas que se oponen a las presentaciones en Estados Unidos de artistas cubanos residentes en la isla. Esto lo fundamentan en causas políticas ¿tú no crees que además pueden existir causas comerciales en esa oposición?

E.P.M: Parece que se relaciona la música hecha en la isla durante las últimas décadas con el sistema político que en ella ha existido. Fíjate, en el caso de Buena Vista Social Club sucede que esa música representa otra época. Identifican la música cubana, el trabajo de creación en estos últimos cuarenta años -tiempo durante el cual no dejó de evolucionar la música dentro de la isla-, con el sistema político. Parece que hay gente que no le gusta promover la música cubana actual, por la relación que guarda con la imagen de la revolución. Buena Vista Social Club es otra cosa, desde el punto de vista político y social ellos representan otra época no asociada directamente con los logros de la revolución, y tienen menos detractores dentro del negocio político y un buen filón comercial, esto es sin menospreciar la calidad, el sabor y la cubanía de estos intérpretes. Normalmente Van Van gira a Europa una o dos veces al año, participamos en los festivales más importantes, y realmente en ellos le dedican mucho espacio a la música cubana hecha en la isla. Aquí en América es al revés, no existe esa correlación respecto de la música cubana. Ahí se une tanto el aspecto político como el comercial, como que alguien va a perder dinero con esto de la música cubana producida en la isla.

[A]. ¿Quién pudiera perder dinero?

E.P.M: Me imagino que en Miami, que es donde se domina el mercado de la música latina en América.

[A]. A fines de los noventa Buena Vista Social Club se colocó con mucha fuerza en los mercados haciendo la música de los años cuarenta y cincuenta ¿Por qué no pasó eso con la música cubana de los ochenta o los noventa, por qué no sucedió con la Timba o con la Salsa cubana?

E.P.M: Con el tiempo aprendí que la calidad de la música es muy importante, pero que también el mercadeo que se haga con esa música tiene una importancia vital. Yo creo que los ingleses lograron un nivel de organización increíble en el negocio de Buena Vista Social Club, el trabajo de marketing es excelente. Otro factor muy importante en este caso es el político, como ya te mencioné, porque la mayoría de sus intérpretes se dieron a conocer antes de 1959 y por eso, quienes miran esa arista, consideran que ellos no representan al sistema cubano actual, por eso no han sido bloqueados en ningún momento. Por otra parte, este éxito de Buena Vista no se ha producido con la Timba porque a la Timba no hay quien la promueva con tanta eficacia.

[A]. Por lo dicho hasta aquí, los Van Van son más conocidos en Europa que en América.

E.P.M: Si, mucho más, por suerte allá no hay bloqueo. Allá somos bien conocidos. Yo viajo con la orquesta desde el 83 y cada día Van Van alcanza más prestigio en el viejo mundo.

[A]. ¿Se venden muchos discos de los Van Van en Europa?

E.P.M: Ese es el gran problema de Van Van, que nunca ha tenido un trabajo discográfico bueno. Una vez firmamos con Island Record, una empresa inglesa maravillosa y no sé que fue lo que pasó que en el momento en que se estaba vendiendo el disco mundialmente, desapareció el contratista.

[A]. ¿Parecido a lo de Habana Caliente?

E.P.M:
Lo mismo. Nos pasó lo mismo con las dos discográficas en momentos en los que teníamos un enorme éxito. Este último es un Grammy y el otro tuvo una gran venta en medio de una gira de la orquesta. Los discos salieron en Japón, Canadá y muchísimos países y de pronto aquello se terminó.

[A]. ¿Qué es para ti la Salsa y cómo reaccionaron los músicos residentes en la isla ante ese mercado?

E.P.M: Para mi esto de la Salsa es un tema tan discutido que... bueno, eso es un nombre que le pusieron a la música cubana. Cuba perdió el mercado de la música como perdió el mercado azucarero y toda una serie de mercados y había mucha gente que vivía de esa música, y aunque triunfó la revolución y hubo cosas políticas, fuera de Cuba mucha gente vivía de esa música, entonces el hecho de que existiera un diferendo político y comercial entre Cuba y los Estados Unidos no era suficiente razón como para que esos músicos abandonaran definitivamente esos mercados, y a alguien se le ocurrió ese nombre, porque no podían seguir diciendo que estaban tocando música cubana, porque ese producto estaba vedado en el mercado. Como todo, continuó moviéndose la música cubana con otro nombre y se expandió, se acercaron más a otros ritmos caribeños como el merengue dominicano, la plena, el joropo, se puso más regional porque ya no estaban los impulsores de esa música que eran los cubanos. Vinieron nuevas generaciones de músicos que ya no interpretaban la música cubana de la misma manera, ya no tocaban como Roberto Faz, Pacho Alonso, la Aragón que fue en su momento lo mejor de lo mejor en el género.

[A]. ¿Qué cosa es la Timba?

E.P.M: Eso es también otro lío porque todo lo que tiene que ver con los nombres es difícil, pero para mi la Timba surge con Irakere. La Timba surge de una evolución del ritmo cubano, una evolución de la Rumba, yo creo que la Rumba más evolucionada que se ha tocado en el mundo es la de Irakere. Irakere armonizó a un nivel altísimo y la polirrítmia que se creó ahí, los pasajes de saxofones y trompetas ejecutados a un nivel de virtuosismo, ese sabor, esos pasajes largos de saxofón creo yo que son el origen de la Timba. Luego la gente comenzó a asociar todo eso con un nombre y ese nombre es Timba. Últimamente Formell quiso aunar todas estas características de la música cubana actual y la calificó como Timba.

[A]. ¿Fue Juan Formell (La Habana, Cuba, 1942) quien le puso el nombre?

E.P.M: No, eso surgió espontáneamente, la palabra Timba es muy vieja. Esa asociación con un género comenzó a aparecer en la calle y creo que mucho más en la Escuela Nacional de Arte, donde estudiaron muchos de los que hoy son creadores como José Luis Cortés, Tony Calá y otros músicos. También fueron muy importantes los trabajos que hicieron Melón, el pianista de Isaac Delgado, Angá, quien fuera tumbador de Irakere, y los hermanos Pututis, percusionistas del Médico de la Salsa. Entonces, ellos comenzaron a identificar lo que Irakere hacía y comenzaron a escribir y a tocar de esa manera, cada uno con sus peculiaridades. Luego, cuando comenzó a coger auge la Timba, Formell comenzó a estimular esa palabra como género para identificar la música cubana en un ámbito internacional. Por el sonido de la palabra, por su pegada comercial. Nosotros conocemos clubes de Timba en varios lugares del mundo, hay revistas Timba y eso comienza a identificar una manera de hacer la música cubana. La Timba es la música cubana bailable contemporánea, la de los nuevos músicos cubanos nacidos en la isla, la Timba nació de las raíces culturales cubanas, independientemente de la política y el mercado, la Timba es el producto de un contubernio entre los músicos y los bailadores cubanos.


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