Rafael Peralta Romero
Las voces y los ecos
Usted, Fernández
Cuando habló en un salón de la Universidad de la Tercera Edad, a usted se le fue una punta al responder a la señora que inquirió sobre sus primeras acciones en caso de ocupar de nuevo la presidencia de la República. Con pretendido buen humor usted respondió que no sabía si va hacia el gobierno o hacia la cárcel de Najayo. Y tiene usted razón cuando admite que es allí donde muchos quieren verlo. Una de las críticas más repetidas al presidente Hipólito Mejía es la persistencia en proclamar que a usted nadie lo toque.
Pero he aquí que alguien le razona que no debe usted andar tan preocupado, sino disimular un poco la aflicción y entonces se envalentona usted y califica olímpicamente a un gobierno que aún no cumple un año como una tragedia.
Los gobiernos no se evalúan sobre la base de palabras, sino por realizaciones. Todo quien conozca mínimamente el estado de situación en que el gobierno presidido por usted dejó la nación, entenderá que fue ahí donde se produjo la real calamidad.
Usted quizás olvidó que durante el pasado cuatrienio los fondos del Estado no se manejaron de la manera más clara. Una deuda pública superior a los 25 mil millones de pesos ha de servir como muestra fehaciente de ello. Usted presidió el gobierno con mayor capacidad de consumo y endeudamiento con que ha contado la República.
Ningún gobierno ha iniciado con mayores estorbos de tipo económico que el actual. Y eso sí que es una tragedia. Hipólito Mejía ha debido emplear buena parte de los recursos recibidos en el saldo de deudas encontradas.
Una buena medida para juzgar la presente administración y la recién pasada es comparar en términos numéricos lo hecho por cada una en los primeros doce meses. El gobierno que usted presidió a los quince meses no había arrancado.
¿Recuerda la expresión del líder al que usted debe el haber conseguido la Presidencia un año después de estar en ella? Él dijo: "El gobierno patina y no arranca. ¿Cuántos préstamos otorgó el Banco Agrícola en los primeros doce meses de gestión en el pasado cuatrienio? Creo que unos 16 mil. En la el actual esa cifra llega a los 28 mil.
Usted recordará que su gobierno se concentró en la capital en construir grandes obras viales para emular las realizaciones de su líder oculto, el doctor Joaquín Balaguer. Pero en lo que más trabajó su gobierno, dejó una labor trunca y muchas deudas con los contratistas que no eran del grupo privilegiado.
Tome en cuenta que su gobierno olvidó la producción agrícola, precisamente porque privilegió la inversión en la ciudad, pero ahora el campo está atendido y los resultados se ven en los mercados y en las calles de todo el país, con la abundancia de alimentos.
En agosto del 2000 el territorio nacional estaba totalmente a oscuras, porque usted no consideraba importante pagar el consumo de energía a los generadores privados y esto debe parecer más una tragedia que formalizar acuerdos de pagos con los mismos y comenzar a honrar compromisos.
El actual gobierno, que no prometió cambiar las tinajas por neveras, ha priorizado para sus ejecutorias a los más pobres del país. Sólo a través de la Oficina Supervisora de Obras del Estado se han levantado en sólo once meses 403 obras destinadas a mejorar la calidad de la salud, la educación y el nivel de vida de la población.
¿Ha observado usted el programa de reparación de viviendas a las personas de muy escasos recursos? Pocos piensan que trabajar por los más necesitados es una tragedia. Usted debe revisar ese concepto. Y otro detalle, las reparaciones en la actualidad no salen tan caras como en el pasado cuatrienio.
Sobre esto último, pienso que usted fue ingenuo y se dejó engañar, porque esas reconstrucciones de la maternidad Nuestra Señora de la Altagracia y del hospital Padre Billini resultaron muy caras.
Pero total, opiniones son opiniones. Mire este caso: un dirigente empresarial criticó el auge de las importaciones (prensa del miércoles 25 julio), pero ese mismo día otro connotado representante del sector dijo que las importanciones bajaron un 15 por ciento en el primer semestre del año que discurre.
Usted mantuvo un silencio sensato durante algún tiempo, pero algo lo está inquietando. Se ve que los sucesos a lo interno que ya es externo- del Partido Reformista Social Cristiano han influido en su ánimo para hacerlo colocar en la vanguardia.
De lejos se ve que en los predios colorados las cosas no andan bien y usted se prepara para captar los votos que una vez le prestaron. No es bueno olvidar sucesos recientes, como la derrota electoral propinada más que al PLD a su gestión de gobierno. Lo más importante para usted en este momento debería ser que se aclare el manejo de los 1,400 millones de pesos a través del llamado PEME.
Conserve la mesura, porque si bien la desgracia de nuestro pueblo es vieja, resulta fácil comprobar cuándo se agudizó. En eso alguien tiene mucha culpa: Usted, Fernández.
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