6 de Agosto de 2001 • Edición número 1,214
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El staff de lanzadores de los Marineros Seattle
merece un gran reconocimiento por su labor

Por Juan Mercado

Tradicionalmente en el béisbol de las Grandes Ligas mantener una rotación abridora equilibrada y confiable es de mucha importancia y hasta cierto punto vital. De ahí que se diga que para ganar se necesita tener un 75% entre el pitcheo y la defensa. En los últimos tiempos el béisbol mayoritario registra una gran escasez de lanzadores abridores de calidad.

Es difícil que un equipo tenga en su nómina a tres lanzadores estables y mucho menos cuatro. Esa crisis se agudiza y los ejemplos son bastantes. Sin embargo, en la actual campaña el equipo de los Marineros de Seattle le lleva la milla a todos los equipos mayoritarios en ese sentido. Algo que muchos expertos han denominado como una locura, quizás para no darle el mote de sorpresa.

Pero es una locura que tiene sus responsables. Es bien cierto que un staff de lanzadores abridores compuesto por Aaron Sele, Freddy García, Jamie Moyer, Paul Abbott y John Halama no dice muchas cosas. Ya que ninguno tiene fama de ser dominantes. Pero a juzgar por los actuales resultados que presentan los cuatro primeros es para ponerse a pensar que se preparan para algo grande. Al momento de escribir este trabajo esa cuarteta de lanzadores compilaba la marca perfecta de 42-12, con lo cual avanzan para alcanzar la lograda por los lanzadores de los Bravos de Atlanta de 1993, cuando la cuarteta integrada por Greg Maddux (20-10), Tom Glavine (22-6), Steve Avery (18-6), y John Smoltz (15-11) sumaron marca de 75 y 33. En su momento ese staff de pitcheo dominó el béisbol mayoritario y sus logros le llevaron a ser reconocido. junto a la rotación de lanzadores de los Orioles de Baltimore de los años 70, como los mejores de todos los tiempos. Hay que reconocer que aun con los registros que puedan compilar los lanzadores abridores de Seattle sería una injusticia comparar la calidad de ellos con la de los lanzadores de Baltimore y Atlanta. Pero ellos también tienen sus méritos. Su labor es más brillante si se toma en cuenta que lo hacen con una maquinaria ofensiva con sus debilidades y sin nombres. La parte ofensiva es liderada por Brett Boone, quien es el único con posibilidades de impulsar más de 100 carreras y el novato japonés Ichiro Suzuki, quien de seguro concluirá con más de cien carreras anotadas. Aunque hay que reconocer el gran trabajo que realiza su bullpen, el cual es grandioso. El mismo es encabezado por el japonés Kazuhiro Sasaki, quien ya superó los 37 salvamentos de la campaña anterior. Los preparadores de mesa o lanzadores intermedios no se quedan atrás: Arthur Rhodes compila marca de 6-0 y efectividad de 1.66; Jeff Nelson 4-1 y efectividad de 1.88; Ryan Franklin 4-1 y efectividad de 3.61; además de la ayuda del dominicano José Paniagua, Norm Charlton, Brian Fuentes y el novel Joel Piñeiro, quien es utilizado como relevista y abridor ocasional.

Pat Gillick, gerente general del conjunto, es muy cuestionado por la prensa norteamericana sobre las posibilidades de traer nuevos lanzadores a la franquicia que la ayude a consolidar la rotación abridora. Gillick sabe que debe reforzar la rotación en los turnos cuatro y cinco, pero las opciones del mercado no son tan favorables y los equipos grandes están buscando desesperadamente en el mercado lo poco que se puede encontrar, así que es casi seguro que tendrá que pelear con lo que tiene hasta el final.

EL CY YOUNG
La gran labor que realizan los lanzadores abridores de los Marineros podría garantizarles quedarse con el premio Cy Young de la Liga Americana. Principalmente en las figuras de Aaron Sele, quien presenta marca de 12-2 y 3.30 de efectividad; Freddy García 11-3 y 3.45 de efectividad; el relevista Kazuhiro Sasaki 0-3, con 33 salvamentos y 2.58 de efectividad. Todos esos registros son brillantes, además de que los Marineros ya tienen asegurado su paso a la post-temporada. Pero la extraordinaria temporada que desarrolla el veterano Roger Clemens, de los Yanquis de Nueva York, con sus 14 victorias y una sola derrota, opaca cualquier buena actuación de otro lanzador. Clemens marcha en ruta a su sexto Cy Young y se prevé que será su principal obstáculo hasta el final. Aunque nada está definido. Después de todo Sele, García, Moyer y Abbott han derribado la ley de los pronósticos, si es que existe.


Perfiles

Jamie Moyer
Es el más veterano de todos. Está en su temporada número quince en las mayores. Es un lanzador que durante su carrera ha atravesado por muchas altas y bajas, así lo demuestra el hecho de que ha sido dado de baja por tres equipos: Texas, Cardenales de San Luis y Cachorros de Chicago. Sin embargo, desde que llegó al equipo de Seattle, en el 1996, su carrera se encarrilo por el rumbo del éxito y sus marcas así lo confirman. En 1996 concluyó con 6 ganados y 2 perdidos; en el 1997, con 17 y 5; en el 1998, 15 y 9; en el 1999, 14 y 8; y en la campaña pasada con 13 y 10. Este año ya alcanzó la cifra doble en victorias.

Aaron Sele
Durante su carrera ha demostrado ser un ganador, aun con su promedio de efectividad por las nubes. Este año compila un excelente récord de ganados y perdidos. Junto a su compañero Freddy García encabeza el staff del conjunto y se mantiene en la lucha por el premio Cy Young, aunque el aparente ganador lo será Roger Clemens, pero todavía falta mucho camino por recorrer.

F
reddy García
Es de origen venezolano y es el más novel del equipo. Su calidad en tan sólo tres campañas en las mayores es incuestionable. Nunca ha terminado con récord negativo y sus dos victorias frente a los Medias Blancas de Chicago en la Serie de Campeonato del año pasado le dan un valor inmenso en el mercado. García es un producto de la Liga de Verano de la República Dominicana. Participó aquí cuando pertenecía a los Astros de Houston, equipo que lo cambió a Seattle en 1998 por el gran astro del montículo Randy Johnson.

Paul Abbott
Es el menos conocido de todos. Al igual que Moyer ha tenido una carrera de altas y bajas. Fue dado de baja por los Mellizos de Minnesota, los Reales de Kansas City y los mismos Marineros de Seattle. Este año ya igualó las nueve victorias lograda el año pasado. La campaña anterior la oposición le bateó para promedio de .243 y terminó entre los mejores lanzadores. Ese departamento fue liderado por el dominicano Pedro Martínez, quien finalizó con promedio de .167; seguido por Tim Hudson, de Oakland, .227; Bartolo Colón, de Cleveland, .236; Roger Clemens, de Nueva York, .236 y Abbott, con .243.



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