23 de julio de 2001 • Edición número 1,212
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Por el control del PRSC

Los dirigentes reformistas que aceptaron cargos en los gobiernos del PLD y el PRD momentáneamente han perdido terreno frente al círculo cercano a la casa de Joaquín Balaguerl

Por Gustavo Olivo Peña

Para comprender a cabalidad lo que ocurre en las luchas internas del Partido Reformista Social Cristiano es necesario, primero, despejar dudas sobre la situación personal del doctor Joaquín Balaguer, líder fundador de esa organización.

La mayoría de los reformistas repiten en público el lugar común de que su líder, el doctor Joaquín Balaguer, fundador del Partido Reformista Social Cristiano, mantiene un control casi absoluto sobre esa organización y sus integrantes.

Que los altos dirigentes reformistas insistan en repetir una y otra vez esa frase, sobre todo ante los medios de comunicación, es entendible; no quieren problemas con su líder ni con las bases del partido. Se trata de una pose bien ensayada, como bien saben hacer los cuadros políticos cuando quieren provocar algún tipo de efecto o impresión entre los suyos y la población.

También es comprensible que los reformistas de las bases no sólo repitan que Balaguer es el todo en el PRSC, sino que en lo más íntimo de su ser lo crean firmemente. Las bases reformistas apenas acuden a las asambleas a corear consignas y esperan las elecciones para ir fielmente a votar por el Partido Colorao.

Lo que resulta absurdo y causa asombro es que entre analistas reputados y observadores del mundillo político dominicano se reproduzca la idea del Balaguer irreductible, todopoderoso, que no se equivoca y que controla y mueve a su absoluta voluntad todos los hilos del poder dentro y fuera del PRSC.

Y lo cierto es que, a sus 95 años, Balaguer exhibe una salud mental poco común para personas de tan avanzada edad. Su lucidez contrasta con su deterioro físico, que le impide caminar y valerse por sí mismo. Sin embargo, no hay que olvidar que Balaguer, como es natural en los envejecientes que pasan de los 80 años, ha perdido control de la realidad de su entorno social. Sólo hay que recordar que el hombre que retornó al poder en 1986, ya ciego y con otros problemas de salud, no había perdido mucho de su memoria y su capacidad oratoria. Veamos algunos ejemplos:

En una de sus alocuciones durante sus gobiernos de los 10 años hizo referencia a supuestas afirmaciones de Federico Engels, las cuales fueron desmentidas por los más conocedores del co-autor de El Capital. En otro discurso se refirió a la gran depresión norteamericana del período 1929-1939 como un período de gran inflación, cuando fue todo lo contrario.

Ya en 1995, al rendir cuentas ante el Congreso Nacional y el país, el 27 de Febrero, se refirió a los comicios que debían celebrarse en 1996, como los de mayo de 1966, es decir a los que se efectuaron 30 años antes.

Durante la administración del doctor Leonel Fernández Reyna (1996-2000), Balaguer "prohibió" que se construyeran unas torres en los terrenos de la Plaza de la Salud, las cuales estarían destinadas a alojar a los atletas que vendrían a los juegos Panamericanos ("¡No señor, ahí no se va a construir nada!").

Asimismo, en el más importante mitin de campaña del PRSC para las elecciones presidenciales del 2000, cuando él acudió como candidato presidencial y Jacinto Peynado como candidato vicepresidencial, Balaguer se refirió a Peynado como "Presidente Peynado".

DE LOS 12 A LOS 10 AÑOS
Hace muchos años que el doctor Joaquín Balaguer ha estado dependiendo de sus colaboradores más cercanos para enterarse de todo lo que ocurre a su alrededor, en el territorio nacional y fuera del país.

Es notorio, incluso, que en su Historia de la Literatura Dominicana los capítulos y comentarios añadidos después de haber perdido la vista carecen del rigor del cual hizo galas en sus mejores años el autor de El Cristo de la Libertad y La Marcha Hacia el Capitolio.
Los comentarios sobre jóvenes narradores y poetas, algunos principiantes en los días en que se reeditó la obra, son extremada y simplonamente elogiosos.

Y un hecho más palpable que demuestra que el Balaguer de los diez años (1986-1996) nunca tuvo el control sobre su administración y su partido que exhibió en sus gobiernos de los doce años (1966-1978), fue la existencia de un reducido grupo de funcionarios que hacían y deshacían a su antojo, y que fueron bautizados por sus propios correligionarios como el "Anillo Palaciego". (¿Alguien se ha olvidado del famoso caso Hydro-Quebec, que costó al país más de US$20 millones? ¿Se habrá olvidado quizás el escándalo de Aduanas, que llevó al propio doctor Balaguer a desafiar en "el campo del honor" a un empresario?).

Si durante sus gobiernos de los doce años, según su propia confesión, la corrupción se detenía en la puerta de su despacho, en los diez años permeó por todos los resquicios del poder dentro y fuera del capitolio.

EL GRUPO DE LA CASA
Una vez Balaguer retornó a la oposición, en agosto de 1996, lo que en un tiempo fue el "Anillo Palaciego" pasó a convertirse en el "Grupo de la Casa" o la "Nómina de la Casa". Este grupo controla cuáles y cuántas informaciones llegan al doctor Balaguer; quién o quiénes le visitan, qué día y a qué hora.

En las filas del reformismo son señalados como los líderes del Grupo de la Casa:

1-Rafael Bello Andino, asistente personal de Balaguer y el secretario de la Presidencia más influyente de los gobiernos reformistas. No se le conocen aspiraciones definidas en cuanto a cargos electivos para el 2002, aunque se ha mencionado como posible diputado por el Distrito Nacional.

2-El ingeniero Ramón Pérez Martínez (Macorís), uno de los militantes de los grupos de la extrema izquierda marxista que fueron ganados por los reformistas durante los doce años. Se le señala como un cuadro político de línea dura, al cual el doctor Balaguer ha encargado tareas difíciles en momentos de crisis, como ocurrió con la Corporación Dominicana de Electricidad. Ha sido diputado y aspira a síndico del Distrito Nacional. Es un cuadro de sólida formación teórica y de larga experiencia en las lides políticas. Entre otros estudios cursó la carrera de ingeniería civil en Suecia, profesión que ha ejercido con notable competitividad en los últimos 20 años.

3-Aníbal Páez, uno de los reformistas más influyentes en los diez años. Fue diputado. Hombre de escasa formación académica, durante las campañas del doctor Balaguer se ha encargado del trabajo más burdo, como la repartidera de dinero en la caravanas. Ha preferido mantener un perfil bajo fuera de las filas reformistas, y actualmente sólo se sabe que aspira a volver a la Cámara de Diputados.

4-Zoila Medina, ex fiscal del Distrito Nacional. Es una militante de línea moderada. Más allá de su total asentimiento a las directrices del doctor Balaguer no se le conocen otros afanes dentro del PRSC.

5-Joaquín Ricardo, uno de los sobrinos más conocidos del doctor Balaguer. Se le considera uno de los integrantes del Grupo de la Casa que tiene la última palabra sobre qué versión debe recibir el líder reformista sobre los acontecimientos nacionales y, más que todo, sobre las interioridades del PRSC.

6-Luis Toral, es el más joven de este grupo, pero no por eso el menos influyente en las decisiones del doctor Balaguer. Saltó al estrellato durante el gobierno de los 10 años, cuando Balaguer lo nombró gobernador del Banco Central. Años más tarde fue secretario de Agricultura. Cuadro combativo, de línea dura, siempre está dispuesto a echar la batalla por la causa del balaguerismo-reformismo.

Otros dirigentes que se mencionan como pertenecientes al Grupo de la Casa son Katiusca Bobea, Víctor Gómez Bergés y José Osvaldo Leger. De éstos el más notable es Víctor Gómez Bergés, el único del Grupo de la Casa que ha sido precandidato presidencial, y uno de los primeros dirigentes que propusieron la candidatura de Balaguer para los comicios del año 2000. Tiene una larga experiencia en la administración pública. En el gobierno de los 12 años fue secretario de Educación. Se alejó del PRSC cuando le aceptó el cargo de embajador en la Santa Sede al gobierno del doctor Salvador Jorge Blanco, lo que le valió una dura reprimenda del doctor Balaguer y la expulsión del PRSC. Años después se reconciliaría con Balaguer hasta convertirse en una de las figuras de mayor relieve del reformismo.

LOS OTROS GRUPOS
Pero en el PRSC hay otros grupos que disputan a los de la Casa el control del partido, aunque no del espacio de influencia ante el doctor Balaguer.

A los reformistas que han estado cercanos o han trabajado en administraciones del Partido Revolucionario Dominicano se los denomina como el Grupo pro PRD, en el entendido de que verían con buenos ojos un posible pacto político entre el Partido Blanco y el Partido Colorao.

Entre éstos se citan a Angel Lockward, economista, abogado y escritor de novelas. Lockward es el más importante dirigente reformista oriundo de Puerto Plata, sobre todo después que el PRSC se dividió en esa provincia con la salida de los esposos Jiménez Messón-Bournigal, quienes acompañaron a Fernando Alvarez Bogaert a la Unidad Democrática. Ocupó en el gobierno del presidente Hipólito Mejía la secretaría de Industria y Comercio, cargo al cual renunció recientemente. En 1995 fue precandidato presidencial.

Asimismo, se señalan a Héctor Rodríguez Pimentel actual cónsul del Gobierno dominicano en Juana Méndez, Haití; Leonardo Matos Berrido, comisionado de la Liga de Béisbol Profesional y embajador ante el gobierno de Italia; y José Ovalles Tejada, superintendente de Electricidad.

Entre los señalados como pro peledeístas se citan a los ex funcionarios del gobierno del Partido de la Liberación Dominicana: doctor Humberto Salazar, destacado médico, uno de los cuadros reformistas de más sólida formación política; Alfredo Mota Ruiz, creador del Movimiento Lo Que Diga Balaguer.

También Jimmy García, ex director del Instituto Azucarero Dominicano; Luis José González Sánchez, ex cónsul en Panamá, y Modesto Guzmán, quien tiene el mérito de haber rescatado y relanzado el servicio postal dominicano.

Los demás dirigentes, que no están directamente vinculados a grupos, pero que tienen gran influencia (como Jacinto Peynado, Carlos Morales Troncoso, Piter Morales Troncoso, Juan Esteban Olivero Féliz, Tácito Perdomo y Guillermo Caram, por ejemplo) fueron alejados de los organismos de decisión del PRD o por lo menos no fueron tomados en cuenta. La excepción es el empresario Guaroa Liranzo, quien estuvo muy cercano al entonces presidente Leonel Fernández Reyna, pero no se puede considerar un reformista pro PLD. Aunque se le tiene como un hombre de la Casa, no tiene funciones de dirección en el PRSC, pero tampoco ha sido expresamente alejado de los puestos de dirección del PRSC.

La radiografía de las corrientes que interactúan en el balaguerismo-reformismo muestran que está claro que en el PRSC ya no se hace únicamente lo que diga Balaguer.

El líder reformista está a merced de quienes le rodean. Lo ocurrido en las asambleas del domingo 1 de julio, y lo que ocurra en adelante en el PRSC, muy poco tendrá que ver con la voluntad de Balaguer.

El PRSC ha entrado en una etapa de lucha grupal desgarradora, con la desventaja de que, contrario al PRD y al PLD, es un partido que no fue preparado por su líder para asumir sin mayores traumas la transición de un liderazgo unipersonal a uno colegiado, con organismos de dirección verdaderamente funcionales.




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